Otra vez, un día más, estaba sentada en aquella mesa, con varios platos de comida que se los comería cualquiera, pero yo no, solo la presencia de esos tres platos me entraba nauseas, cogí el vaso de agua y me lo bebí rápido, enseguida llamé a la doctora que me vigilaba.
Charlotte: Perdone, ¿puedo ir al aseo? de tanto beber agua me han entrado ganas-dije señalando el vaso vacío, ella se limitó a asentir con la cabeza dejándome salir por algunos minutos de aquel comedor, ''inocente'' pensé al salir de allí, ya que no era la primera vez que lo hacía. Llegué al baño, abrí el grifo, levanté la tapa del inodoro y allí tiré lo poco que había comido, pero que con eso me bastaba, una vez terminado me apoyé en el lavabo y me miré en aquel espejo, con una mano me sequé lo que tenía debajo del labio y seguí visualizándome, me odiaba, odiaba mi personalidad, odiaba mi cuerpo, odia mi vida, ¿qué era? ¿en qué me había convertido? ¿la sociedad me había involucrado tanto en su plan de ser ''perfecta''? Rumores, miradas, insultos, todo me afectaba, por una vez quería ser fuerte, enfrentarme al mundo, pero no podía, era débil y cobarde, por una vez quería enseñar al mundo mi sonrisa y con ella expresar un sentimiento que me ha faltado a lo largo de mi vida, la felicidad, quería buscar la felicidad, ese era mi reto, un reto que nunca lograría.
(.....)
X: Por favor siéntense-dijo la doctora a mi madre y a mi, mi padre no pudo venir por el trabajo-y bien Charlotte, ¿por qué te comportas de esa manera?-empezó a preguntar, yo no dije nada, me quedé mirando a la nada, no tenía ganas de hablar del tema, ya me cansaba de hablar siempre de lo mismo, de mis problemas cuando yo no quería expresarlos.
X: ¿Ve doctora? Nada, siempre hace lo mismo, mira en cualquier dirección y no habla, lleva así desde hace meses-iba a continuar a hablar cuando la doctora le interrumpió.
X: No se preocupe señora Harris, tenemos toda la tarde, así que si se quiere salir afuera para que podamos estar a solas y que pueda expresarse mejor-dijo en tono de afirmación, mi madre asintió con la cabeza, después de eso salió de aquella sala, me esperaba una buena tarde-dime Charlotte, ¿por qué te comportas de esta manera? ya no está tu madre delante, podemos hablar tranquilamente-dijo la doctora intentando que hablase, yo respire fuertemente-está bien, tenemos toda la tarde-dicho eso echo la silla para atrás acomodándose y me miró, no apartaba la mirada de mi cosa que me incomodaba, cambié de postura y seguía mirándome, cada vez me sentía más incomoda, decidí hablar.
Charlotte: Es una de las opciones que me queda para que la sociedad me acepte-me decanté por decir, la doctora se acercó más a la mesa, apoyó sus codos sobre esta y me miro seriamente.
X: ¿No se ha parado ha pensar en que nosotros le podemos ayudar?-como se notaba que era nueva, que todavía no había estado conmigo, parece ser que no conoce mi historial.
Charlotte: No es la primera vez que vengo-dije mirando a un punto fijo.
X: Entonces, ¿por qué no se deja ayudar? tienes que capacitarte de que no lo eres, y por esta tontería, si se puede llamar así que tienen los jóvenes de hoy en día, vas a tener que coger más peso para poder salir de aquí-dijo tajante.
(.....)
Caminaba por los pasillos de aquel hospital, necesitaba moverme, no quería volver a mi habitación, mientras que andaba observaba las diferentes caras de este hospital, por una parte estaban las sonrisas en los pasillos, gente que le había dado el alta y estaban felices con sus respectivas familias, otra parte eran los disgustos, como se apoyaban pasase lo que pasase, y por último las caras neutras de los doctores y algunos pacientes que circulaban por los pasillos en busca de cualquier informe o habitación, había ha alguna gente que conocía, lo que hacía era saludarles con un ademán de mano de mano y una sonrisa falsa, pero al fin y al cabo era una sonrisa, iba tan sumergida en mis pensamientos que me choqué contra una persona.
X: Oh, lo siento, no te vi venir-dijo una voz femenina disculpándose, le visualicé, tenía el cabello rubio ondulado, ojos grandes y marrones, tez muy clara, labios pequeños y gruesos, en su cara se formaba una sonrisa cuando me vio-por cierto, soy Cassie, Cassie Skins, ¿y tú?-dijo dándome un apretón de manos.
Charlotte: Yo soy Charlotte, Charlotte Harris-dije siguiéndole el apretón de manos.
Cassie: ¿En qué habitación estás?-preguntó interesada.
Charlotte: En la 281, ¿y tú?-pregunté esta vez yo.
Cassie: En la 140-respondió, un gritó proveniente de mis espaldas hizo que me girase.
X: ¡Cassie, vamos!-gritaron a mis espaldas.
Cassie: Parece ser que me reclaman-dijo con una sonrisa que se me contagió-¿te parece bien si te pasas por mi habitación a las ocho? Me gustaría conocerte-dijo símpatica, yo asentí con la cabeza-¡genial!-dijo entusiasmada-pues ahí nos vemos, adiós-dijo despidiéndose con un ademán de manos, le vi alejarse, la verdad es que parecía buena persona, me había caído bien, con una sonrisa regresé a mi cuarto, lo más seguro es que a Harry ya le hubiesen dado el alta.....

Jelooooooooooooou Rainbow :)
ResponderEliminarPOR FIN HE PODIDO LEER TU NOVELA, JUMS. Es que entre que se me olvidaba, y que cuando me acordaba no podía leerla, no había manera. Pero bueno, ya estoy aquí para acosarte y esas cosas para que subas capítulo, ¿vale? Vale.
Besitos de tu Rainbow sarvahe(?) sí eso, besitos:)