domingo, 24 de noviembre de 2013

Capítulo 25''Me deberías de odiar''









Charlotte estaba tirada en su cama mirando al techo. Aburrida. En momentos de soledad era donde pensaba en todo lo ocurrido y cayó en la cuenta de una cosa. Harry y ella no habían tenido ninguna cita. Pensó. Tal vez debería darle una sorpresa como hizo él. Si, debería, y sabía que tipo de cita prepararle. Lo único que necesitaba eran libros. James tendría algunos. No se lo pensó dos veces. Se levantó y se dirigió a la consulta de James. Mientras que andaba por los pasillos pasó por la habitación de Michelle. Se detuvo. Tenía que dejarle las cosas claras. Estaba en frente de la puerta. Cogió una bocanada de aire y, sin pensarlo más, abrió la puerta.
-Sa...-no le dio tiempo a terminar la frase. Se encontró con una escena. Michelle llorando y alrededor de ella varios mechones de pelo. Michelle levantó la cabeza y al ver a Charlotte se limpió las lágrimas con rabia.
-¿Qué quieres?-preguntó borde. Toda la rabia que contenía Charlotte, todas aquellos diálogos que se había preparado con el fin de desahogarse, se había esfumado al ver semejante escena-¿te vas a quedar ahí parada o me vas a contestar?-preguntó en el mismo tono que antes.
-Michelle....-susurró, fue lo único que pudo articular.
-¿Qué?-le preguntó con lágrimas en los ojos. A continuación agachó la cabeza y Charlotte pudo oír como gimoteaba. No era cruel. No iba a ser igual como ella. Se sentó a su lado y le pasó un brazo por los hombros y la atrajo a ella. Michelle cuando notó como Charlotte le acercaba le abrazó con fuerza y lloró más fuerte. Charlotte le pasaba su mano por la espalda para intentar tranquilizarla.
-Voy a morirme...-susurró con lágrimas en los ojos aún abrazada a Charlotte.
-No, no te vas a morir-le susurró esta vez ella para tranquilizarla.
-Tengo un puñetero cáncer de mama, lo más seguro es que me muera-dijo separándose de ella y secándose las lágrimas con las mangas de su camiseta.
-Muchas mujeres sobreviven de ese cáncer, hay que ser fuerte-le dijo para animarla-yo.....yo estaré contigo.
-¿Qué?-preguntó Michelle extrañada a lo que acababa de decir.
-Que yo estaré contigo en el cáncer, quiero decir, si estás más tranquila yo podría venir aquí y ayudarte , para que no lo pases sola-le contestó con una sonrisa. Al decir eso Michelle notó como lágrimas amenazaban por salir, ella no las iba a retener. Le abrazo, esta vez, más fuerte.
-¿Por qué eres tan buena?-preguntó Michelle en sus brazos.
-¿Como?-preguntó Charlotte confusa.
-Si, ¿por qué eres tan buena conmigo si te he hecho tantas cosas malas?-preguntó mientras se separaba de ella para mirarla a los ojos-me odio-dijo tapándose la cara con las manos.
-¿Por qué te odias?-preguntó Charlotte más extrañada aún.
-Por todo lo que te he hecho. Por casi te mueres por mi culpa, he intentado separarte de Harry solo para verte sufrir, me deberías de odiar-dicho eso se formó un silencio en la sala-yo....lo siento, de verdad, me arrepiento de todo lo que te hice. Eres una gran persona y no mereces que te hagan más daño Charlotte-dijo mirándola a los ojos con media sonrisa-lo que me está pasando es el maldito karma, ¿verdad? Todo lo que te hice me lo están devolviendo con este cáncer-dijo hundiendo su cabeza en sus rodillas.
-No, esto no es el karma. A muchas personas le suele pasar esto y no han hecho nada malo. Y no, no te odio, te has arrepentido de tus actos y eso es lo que me importa-admitió con una sonrisa.-y si te sirve de consuelo Harry y yo somos muy felices juntos, estamos saliendo y ahora él sabe todos mis secretos, y su enfermedad-añadió.
-Me alegro de que salgáis juntos, hacéis buena pareja-admitió Michelle con una sonrisa.

(.....)

Harry estaba enfrente de la puerta de su habitación. Se lo tendría que decir a Charlotte. Sacudió la cabeza descartando aquella solución. Más adelante se lo diría, por ahora, dejaría a Charlotte sin preocupaciones, que sea feliz sin importar el tiempo que les quede. Abrió el pomo de la puerta. Se encontró una gran parte de la habitación llena de sábanas. Formaban una cueva. Acogedora.
-Sorpresa-susurró alguien detrás de él. Lo que provocó que se asustase y pegase un pequeño brinco.
-Me quieres matar, ¿verdad?-dijo él con la mano en el corazón, lo que provoco que Charlotte se riese.
-Ven-dijo cogiéndolo de la mano y adentrándose a la cueva hecha por sábanas. Harry la visualizó. Tenía un gran espacio, dos farolillos y una pila de libros. Él se sentó en frente de Charlotte-¿te gusta?-preguntó Charlotte emocionada.
-Claro-admitió con una sonrisa-¿para qué es esto?-preguntó con curiosidad.
-Bueno, el otro día estuve pensando y caí en la cuenta de que no hemos tenido ninguna cita como ''novios''-en esa palabra Charlotte hizo comillas con los dedos, acto que le resultó gracioso a Harry-he pensado en esto. Sabiendo que te encanta leer y cuáles son tus libros favoritos-Charlotte siguió hablando, pero Harry solo veía como movía la boca. Observó sus ojos, siempre habían tenido un brillo especial, desde la primera vez que la vio, tumbada en la gruesa cama, con rostro de estar cansada, de tristeza, a la de ahora, un rostro feliz, donde la sonrisa nunca falta. A Harry le impresionó que todavía se acordase de que adoraba leer y cada uno de sus libros favoritos, ya que esta le enseñaba las portadas-léemelo tú primero-dijo entregándole un libro. Él asintió. Leyó el título. El gran gatsby.
-En mis años mozos y más vulnerables mi padre me dio un consejo que desde aquella época no ha 
dejado de darme vueltas en la cabeza. “Cuando sientas deseos de criticar a alguien” -fueron sus palabras- “recuerda que no todo el mundo ha 
tenido las mismas oportunidades que tú tuviste.”-empezó a recitar mientras que Charlotte le miraba con entusiasmo. Le encantaba ese libro. Leyó diez capítulos en voz alta. La boca se le empezaba a secar así que decidió dejarlo para la próxima vez.-acabo de leer diez capítulos. Ahora me toca a mi decidir.
-¿Cuál eliges?-dijo enseñándole varias portadas de libros. Él los apartó y se acercó a Charlotte dejando sus rostros a pocos centímetros.
-Quiero que toques la guitarra...


lunes, 11 de noviembre de 2013

Capítulo 24''Nuestro futuro''



Charlotte se encontraba sentada en la misma silla de todos los días. La misma posición. Codos apoyados sobre la mesa y un talón encima del otro. Miraba con pesadez el reloj del comedor esperando a que los minutos pasasen rápido y que se saltase otra vez el tener que comer. Frunció el ceño mientras miraba el reloj. Se siguieron moviendo con la misma lentitud de siempre. Charlotte se rió de si misma al pensar que pudiera hacer mover las agujas del reloj con su mente. Dirigió su mirada al pasillo. Grandes puertas con cristales le separaban de él. Vio como la gente pasaba. Algunos con prisa, otros no con tanta. Charlotte abrió los ojos de golpe al ver a esa sonrisa con hoyuelos que tanto le enamoraba. Era Harry. Este le saludó con un ademán de mano. Harry le hacía señas que Charlotte entendió enseguida. Quería que comiese. Charlotte negó con la cabeza. Harry no se iba a dar por vencido. No se lo pensó dos veces. Abrió la puerta de golpe y corrió al lado de Charlotte. Justo cuando iba a hablar una enfermera se le adelantó.

-¿Se puede saber qué hace aquí?-preguntó una enfermera de tez morena. Él levantó la cabeza poco a poco hasta encontrarse con el rostro serio de aquella enfermera. Él tragó saliva sonoramente acción que le resultó graciosa a Charlotte.-le he preguntado que hace aquí, joven-le volvió a repetir con el mismo rostro.
-Verá enfermera-hizo una pausa para ver su placa con su nombre-Rose, me han mandado para que le ayude a comer, ya que se necesitan ayudantes. Yo al ver a esta chica no me he negado, por eso estoy aquí-dijo seguro. El rostro de la enfermera cambió por uno sonriente.
-Oh, perfecto-contestó con una sonrisa-me encanta que los jóvenes como tú ayuden en este tipo de casos. Suerte-dicho eso se marchó a otra mesa. Una vez que la enfermera estuvo lo bastante lejos de ellos como para oírles Charlotte estalló a carcajadas.
-¿Qué te hace tanta gracia?-preguntó mientras fruncía el ceño.
-¿Enserio Harry? ¿Ayudantes para dar de comer a la gente?-dijo mientras intentaba controlar sus carcajadas.
-Lo importante es que se lo ha creído-le contestó con una sonrisa-ahora a lo que estamos-su rostro cambió radicalmente a uno serio. Charlotte bajó la cabeza poco a poco.
-No puedo-murmuró con la cabeza agachada.
-Si puedes-contestó él.
-No, no puedo-su voz se empezaba a quebrar, Harry lo notó.
-Charlotte-dijo llamando su atención, ella no contestó-Charlotte-dijo zarandeándola.
-¿Qué quieres?-susurró con un nudo en la garganta. Lágrimas amenazaban con salir, ella las iba a retener.
-Que me mires-contestó serio. Ella fue levantando la cabeza poco a poco. Harry la miró a los ojos. Los tenía cristalizados-sé que esto es duro para ti, pero piensa-dijo cogiéndola de las dos manos-si tu comes antes saldremos de aquí, antes formaremos una vida, nuestra vida. Un hogar, una familia, todo esto a tu lado. Si tu no pones de tu parte nunca habrá un futuro. Come por eso, por un futuro juntos.-dijo mirándole a los ojos. Ella ya no podía más, Harry tenía razón. Tendría que comer por su futuro. No tenía que ser egoísta, ya que se habla de dos personas. Cogió el tenedor y pinchó un trozo pavo. Poco a poco se lo metió en la boca y fue masticándolo. Lágrimas corrían por su rostro-Eh, no llores-dijo Harry pasando su mano por el brazo de Charlotte.
-Me es muy difícil-susurró.
-Lo estás haciendo genial-sinceró con una sonrisa-ahora ves poco a poco, como antes, lo importante es que comas-le explicó. Y así lo hizo. Poco a poco el plató se vació. Una vez que se terminó la comida del plato se dieron un abrazo donde las palabras sobraban.
-Harry...-susurró ella en su pecho.
-¿Si?-preguntó prestando atención a lo que iba a decir.
-No recordaba que el pavo estaba tan bueno...-volvió a susurrar con una sonrisa, lo que hizo que Harry riera.

(.....)

Harry caminaba por los pasillos con una sonrisa. Había conseguido que Charlotte comiera. Estaba feliz. Pero lo que él no sabía era que su sonrisa desaparecería al enterarse de la noticia que le tenía que decir el doctor que le tocaba.
-¿Harry Styles?-preguntó un doctor con bata blanca, cabello canoso y de estatura alta nada más verle entrar por la puerta. Él se limitó a asentir con la cabeza-siéntese-dijo golpeando la camilla. Harry obedeció y se sentó como le informó-¿como se encuentra?-preguntó mientras le hacía una revisión.
-Genial-contestó el con una sonrisa.
-¿Ninguna falta de aire? ¿Ningún dolor raro?-preguntó mientras se colocaba un guante de látex.
-Desde la última vez no-dijo Harry negando con la cabeza.
-Oh, eso está bien. Aumenta tus posibilidades a la hora de operarte-comentó el doctor con una sonrisa.
-¿Operarme?-preguntó extrañado. Su rostro cambió por completo a uno preocupado.
-¿No te lo informaron? En el caso de tu enfermedad te van haciendo pruebas para comprobar como es el riesgo a la hora de operarte. Ya sabes, la operación final, la operación donde lo más probable es que ya no tengas esta enfermedad-le explicó. Harry estaba confuso dado que no le habían explicado nada.
-¿Cuantas son mis posibilidades?-volvió a preguntar.
-Todavía no estamos seguros, hasta que no sea el día de la operación...-le contestó mientras se sentaba en su ordenador para escribir sus resultados.
-Pero de momento tenéis algo, ¿verdad?-él asintió-bien, dímelas-exigió.
-No creo que sea necesario...-admitió el doctor.
-Necesito saberlo-volvió a exigir.
-Un 30%-se decantó por decir. Harry tragó saliva y su rostro cambió a uno de preocupación ya que no se esperaba aquella respuesta. Cambió su rostro a otro despreocupado. No quería que lo notase.
-Y, ¿cuando es la operación?-preguntó inseguro, con miedo a su respuesta.
-En un mes-dijo el doctor mientras escribía en el ordenador-listo, ya se puede ir señor Styles-dicho eso Harry obedeció y salió por la puerta. Un mes. Un mes le quedaba. Un mes para pasarlo al lado de Charlotte. Para hacer todo lo que quiso y se puede hacer con ella. Tenía miedo. Miedo a la muerte. A que no sobreviviera. A que Charlotte tuviese que seguir su camino sola. A no cumplir todos esos sueños que tenían que realizar. A no formar un futuro a su lado. Pero es miedo lo escondería. No quería que notasen que no tenía esperanzas. Quería que le notasen optimista. Por Charlotte.


Nota Mehé




Bueno, avisaros a mis pocos lectores de que a partir de ahora va a ser todo narrado en tercera persona ya que me siento más a gusto a la hora de escribir. También pedir disculpas por estas dos semanas que no he podido subir capítulo, hoy voy a subir solo uno dado que no tengo el suficiente tiempo como para compensaros con dos capítulos en vez de uno, que es el habitual. También pediros de que POR FAVOR OS LO RUEGO que me comentéis, aunque sea muy corto, pero quiero saber de que tengo lectores y de que las visitas del blog son ciertas, así que por favor, comentar :D. Espero que en estas dos semanas no os haya perdido a esos pocos lectores y espero que os guste el siguiente capítulo. Bye^-^

P.D: Sé que lo de comentar no lo vais a hacer(si es que alguien me lee) pero yo tengo esperanzas en vosotros :D