lunes, 11 de noviembre de 2013
Capítulo 24''Nuestro futuro''
Charlotte se encontraba sentada en la misma silla de todos los días. La misma posición. Codos apoyados sobre la mesa y un talón encima del otro. Miraba con pesadez el reloj del comedor esperando a que los minutos pasasen rápido y que se saltase otra vez el tener que comer. Frunció el ceño mientras miraba el reloj. Se siguieron moviendo con la misma lentitud de siempre. Charlotte se rió de si misma al pensar que pudiera hacer mover las agujas del reloj con su mente. Dirigió su mirada al pasillo. Grandes puertas con cristales le separaban de él. Vio como la gente pasaba. Algunos con prisa, otros no con tanta. Charlotte abrió los ojos de golpe al ver a esa sonrisa con hoyuelos que tanto le enamoraba. Era Harry. Este le saludó con un ademán de mano. Harry le hacía señas que Charlotte entendió enseguida. Quería que comiese. Charlotte negó con la cabeza. Harry no se iba a dar por vencido. No se lo pensó dos veces. Abrió la puerta de golpe y corrió al lado de Charlotte. Justo cuando iba a hablar una enfermera se le adelantó.
-¿Se puede saber qué hace aquí?-preguntó una enfermera de tez morena. Él levantó la cabeza poco a poco hasta encontrarse con el rostro serio de aquella enfermera. Él tragó saliva sonoramente acción que le resultó graciosa a Charlotte.-le he preguntado que hace aquí, joven-le volvió a repetir con el mismo rostro.
-Verá enfermera-hizo una pausa para ver su placa con su nombre-Rose, me han mandado para que le ayude a comer, ya que se necesitan ayudantes. Yo al ver a esta chica no me he negado, por eso estoy aquí-dijo seguro. El rostro de la enfermera cambió por uno sonriente.
-Oh, perfecto-contestó con una sonrisa-me encanta que los jóvenes como tú ayuden en este tipo de casos. Suerte-dicho eso se marchó a otra mesa. Una vez que la enfermera estuvo lo bastante lejos de ellos como para oírles Charlotte estalló a carcajadas.
-¿Qué te hace tanta gracia?-preguntó mientras fruncía el ceño.
-¿Enserio Harry? ¿Ayudantes para dar de comer a la gente?-dijo mientras intentaba controlar sus carcajadas.
-Lo importante es que se lo ha creído-le contestó con una sonrisa-ahora a lo que estamos-su rostro cambió radicalmente a uno serio. Charlotte bajó la cabeza poco a poco.
-No puedo-murmuró con la cabeza agachada.
-Si puedes-contestó él.
-No, no puedo-su voz se empezaba a quebrar, Harry lo notó.
-Charlotte-dijo llamando su atención, ella no contestó-Charlotte-dijo zarandeándola.
-¿Qué quieres?-susurró con un nudo en la garganta. Lágrimas amenazaban con salir, ella las iba a retener.
-Que me mires-contestó serio. Ella fue levantando la cabeza poco a poco. Harry la miró a los ojos. Los tenía cristalizados-sé que esto es duro para ti, pero piensa-dijo cogiéndola de las dos manos-si tu comes antes saldremos de aquí, antes formaremos una vida, nuestra vida. Un hogar, una familia, todo esto a tu lado. Si tu no pones de tu parte nunca habrá un futuro. Come por eso, por un futuro juntos.-dijo mirándole a los ojos. Ella ya no podía más, Harry tenía razón. Tendría que comer por su futuro. No tenía que ser egoísta, ya que se habla de dos personas. Cogió el tenedor y pinchó un trozo pavo. Poco a poco se lo metió en la boca y fue masticándolo. Lágrimas corrían por su rostro-Eh, no llores-dijo Harry pasando su mano por el brazo de Charlotte.
-Me es muy difícil-susurró.
-Lo estás haciendo genial-sinceró con una sonrisa-ahora ves poco a poco, como antes, lo importante es que comas-le explicó. Y así lo hizo. Poco a poco el plató se vació. Una vez que se terminó la comida del plato se dieron un abrazo donde las palabras sobraban.
-Harry...-susurró ella en su pecho.
-¿Si?-preguntó prestando atención a lo que iba a decir.
-No recordaba que el pavo estaba tan bueno...-volvió a susurrar con una sonrisa, lo que hizo que Harry riera.
(.....)
Harry caminaba por los pasillos con una sonrisa. Había conseguido que Charlotte comiera. Estaba feliz. Pero lo que él no sabía era que su sonrisa desaparecería al enterarse de la noticia que le tenía que decir el doctor que le tocaba.
-¿Harry Styles?-preguntó un doctor con bata blanca, cabello canoso y de estatura alta nada más verle entrar por la puerta. Él se limitó a asentir con la cabeza-siéntese-dijo golpeando la camilla. Harry obedeció y se sentó como le informó-¿como se encuentra?-preguntó mientras le hacía una revisión.
-Genial-contestó el con una sonrisa.
-¿Ninguna falta de aire? ¿Ningún dolor raro?-preguntó mientras se colocaba un guante de látex.
-Desde la última vez no-dijo Harry negando con la cabeza.
-Oh, eso está bien. Aumenta tus posibilidades a la hora de operarte-comentó el doctor con una sonrisa.
-¿Operarme?-preguntó extrañado. Su rostro cambió por completo a uno preocupado.
-¿No te lo informaron? En el caso de tu enfermedad te van haciendo pruebas para comprobar como es el riesgo a la hora de operarte. Ya sabes, la operación final, la operación donde lo más probable es que ya no tengas esta enfermedad-le explicó. Harry estaba confuso dado que no le habían explicado nada.
-¿Cuantas son mis posibilidades?-volvió a preguntar.
-Todavía no estamos seguros, hasta que no sea el día de la operación...-le contestó mientras se sentaba en su ordenador para escribir sus resultados.
-Pero de momento tenéis algo, ¿verdad?-él asintió-bien, dímelas-exigió.
-No creo que sea necesario...-admitió el doctor.
-Necesito saberlo-volvió a exigir.
-Un 30%-se decantó por decir. Harry tragó saliva y su rostro cambió a uno de preocupación ya que no se esperaba aquella respuesta. Cambió su rostro a otro despreocupado. No quería que lo notase.
-Y, ¿cuando es la operación?-preguntó inseguro, con miedo a su respuesta.
-En un mes-dijo el doctor mientras escribía en el ordenador-listo, ya se puede ir señor Styles-dicho eso Harry obedeció y salió por la puerta. Un mes. Un mes le quedaba. Un mes para pasarlo al lado de Charlotte. Para hacer todo lo que quiso y se puede hacer con ella. Tenía miedo. Miedo a la muerte. A que no sobreviviera. A que Charlotte tuviese que seguir su camino sola. A no cumplir todos esos sueños que tenían que realizar. A no formar un futuro a su lado. Pero es miedo lo escondería. No quería que notasen que no tenía esperanzas. Quería que le notasen optimista. Por Charlotte.
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