Charlotte conforme sale de la sala de James abre la caja y mira los comprimidos. No son grandes, pero harán efecto. Se dirige a su habitación. No está Harry. Lo más seguro es que esté con su madre en la cafetería. Se encoje de hombros. Acto seguido se sienta encima de su cama y recuerda las palabras de James: Un comprimido cuando te sientas en un extremo como máximo. Abrió la caja con impaciencia y nerviosismo. Cogió cinco pastillas y se las colocó en la mano. ¿Estaría dispuesta ha volver a lo mismo? Si. Se las metió de un tirón y se las tragó sin ninguna ayuda. Desde ese momento dejó de ser ella. Ahora, estaba bajo el efecto de los sedantes.
(....)
-Mamá, tengo que decirte una cosa-dijo Harry mirándola a los ojos. Prefería que se enterase por él que por cualquier médico.
-Dime cariño-contestó ella con una mirada llena de confusión. Harry cogió aire torpemente.
-Verás, es sobre mi enfermedad-hizo una pausa-me tienen que operar dentro de un mes-hizo otra pausa para coger más aire. Sus labios empezaban a temblar-y las posibilidades de que salga bien es de un 50%-su madre al escuchar esa palabras notó como algo en su pecho crujió. Su Harry, su bebé, el que apenas ha vivido la vida...iba a morir. Le abrazó fuertemente mientras lágrimas corrían por las mejillas de las dos personas. Las palabras sobraban. Una vez que se separaron se miraron a los ojos.
-Harry, tienes posibilidades de vivir....-dijo ella con esperanzas.
-Y de morir-dijo él pesimista. Su madre le abrazó más fuerte.
-No Harry, no te vas a morir...-susurraba su madre en el oído para que se calmase. Mientras que él asentía mientras lágrimas empezaban a repetir el recorrido otra vez. Se volvieron a separar-Oye, me he enterado de que tienes nueva novia-dijo con un intento de sonrisa y cambiando de tema.
-¿Como lo sabes?-preguntó confuso.
-Una madre se entera de todo-dijo ella divertida a lo que Harry sonrió.
-Mamá, ella es increíble...-confesó con una sonrisa más grande.
-Anda, ve a buscarla y me la presentas.-dijo mientras le guiñaba un ojo. Él se limitó a asentir y empezó a recorrer los pasillos en busca de Charlotte. Pasó por delante de la consulta de James. No estaba. Pasó por delante de varias salas hasta llegar a su habitación. Tampoco estaba. Escuchó una carcajada. Reconoció la voz de Charlotte. Se paró en medio del pasillo y se guió por aquella carcajada. Fue escuchando más que provenían de las escaleras. Lo que le pareció extraño ya que ningún enfermero se dio cuenta. Subió las escaleras siguiendo el ruido de los pasos y las carcajadas. Se paró enfrente de una puerta. No habían más escaleras. Esa puerta daba a la azotea. Abrió la puerta rápido y con miedo. Su rostro cambió a uno de asombro al ver aquella escena. Charlotte subida en un muro. De un paso podría matarse con la altura que había. Ella al girarse notó la presencia de Harry.
-Oh, estás aquí Harry-dijo ella tranquila.-Ven aquí, las vistas son impresionantes-dijo ella bajando la cabeza.
-Charlotte, baja de ahí-le advirtió él con miedo.
-¿Por qué? Si aquí estoy muy bien-dijo poniendo una cara triste, como si de una niña de 5 años fuese.
-Charlotte, ya-se le empezaba a formar un nudo en la garganta.
-¿Qué pasa? ¿Tienes miedo?-preguntó ella mientras se cruzaba de brazos. Él negó con la cabeza-Ah, pues vale-dijo ella tranquila. Dicho eso levantó uno de sus pies al aire y lo mantuvo en la zona donde acababa el muro. Ella con el rabillo del ojo miró a Harry. Él al verla se puso la mano en el corazón y se acercó a ella corriendo. Charlotte soltó una carcajada-eh eh eh, no te acerques-le advertía con una sonrisa divertida.
-¿Te parece esto divertido?-dijo él cruzándose de brazos. Ella se limitó a asentir. En ese momento Harry entendió todo. Esa no era Charlotte. Simples sedantes recetados.-te has pasado con la medicación, ¿verdad?-preguntó él con el ceño fruncido.
-Solo cuatro pastillas de más-dijo mientras miraba al suelo-por cierto, estás muy gracioso con el ceño fruncido-dijo mientras se reía.
-Charlotte, por favor, bájate-dijo él intentado tranquilizarse. Notaba como el corazón le latía más fuerte, tanto que parecía que se le saliese del pecho. Sintió como el aire no llegaba a sus pulmones. Poco a poco se iba cayendo al suelo mientras que ponía los ojos en blanco. Charlotte al ver semejante escena volvió en si. Como si el efecto de sus sedantes hubiese desaparecido en un segundo. Se bajó corriendo y cogió a Harry.
-Ve a avisar a un médico....-susurró él mientras puso los ojos en blanco.
(.....)
Charlotte esperaba en la incómoda silla alguna noticia sobre su novio. Con las piernas recogidas y la cabeza hundida en ellas maldecía. ¿Como podía ser tan egoísta? Harry era lo mejor, no se lo merecía. Notó como alguien se sentó a su lado. Le daba igual. No quería hablar con alguien.
-¿Tú debes de ser Charlotte, verdad?-preguntó una voz femenina. Ella levantó la cabeza poco a poco para encontrarse con el rostro de una mujer adulta, con el cabello castaño y liso, y algún parecido a Harry-soy Anne, la madre de Harry-dijo tendiéndole la mano. Ella la aceptó.
-Si, soy Charlotte, encantada-dijo ella secándose las lágrimas.
-Sé que no es el momento de presentarse-se sinceró-¿sabes lo que le ha pasado Harry?-Charlotte palideció, ¿qué le iba a decir? ¿qué había sido todo por su culpa? Iba a abrir la boca cuando un médico con el pelo canoso le interrumpió.
-¿Familiares de Harry Styles?-preguntó.
-Nosotras-contestó su madre mientras se levantaba.
-Su hijo está mejor, pueden entrar de uno en uno-dicho eso se marchó. Su madre suspiró aliviada.
-Pasa tú primero-dijo Charlotte mirándola a los ojos. Anne se limitó a asentir y pasó a ver como estaba su hijo. Los minutos pasaron y Anne salió de la habitación dándole paso a Charlotte. Esta entró con miedo. Vio a Harry. Él la miró a los ojos. Ella se sentó avergonzada y miró al suelo. No se atrevía a mirarle a los ojos.
-Verás Harry...-comenzó a hablar-veo como esto no va a ningún sitio, tienes mucho por delante y no quiero que te estés siempre así por mi culpa-respiró hondo-te mereces algo mejor-dijo aún mirando al suelo. Harry soltó una carcajada. Ella levantó la vista mientras fruncía el ceño confundida.
-¿Estás rompiendo conmigo?-preguntó él mientras se reía.
-¿Qué te hace tanta gracia?-preguntó esta vez ella con enfado.
-Eres una egoísta Charlotte, nunca has pensado en mi, siempre en ti y en tus problemas, ¿y ahora tú estás rompiendo conmigo? Eso es lo que me hace gracia-dijo riéndose sarcásticamente.
-Eres imbécil-dijo ella más que enfadada.
-Pero tengo razón, y lo sabes. Dime Charlotte, ¿cuando fue la última vez que me preguntaste un ''que tal Harry''?-le preguntó. Ella se calló-nunca, ¿cuando has demostrado tu interés por mi?-se volvió a callar-Charlotte, ¿tú sientes algo por mi?-le preguntó él mirándole a los ojos. Ella asintió sin apartarle la mirada.
-Tus palabras no coinciden con tus actos.

wow... eso a sido....
ResponderEliminarTU HISTORIA ES PRECIOSA!!!!!!!
TE FELICITO POR LA BUENA ESCRITORA QUE ERES!!!
un bessoo de mi parte sige a si :)
tu historia me encanta.espero que subas el proximo capitulo la semana que viene
adios y un besso :*
bye