jueves, 26 de diciembre de 2013

Otra nota mehé

Hola, os escribo a los pocos lectores que me quedan para avisaros de que voy a estar un tiempo sin escribir. No estoy en la mejor etapa de mi vida, tengo muchas ideas, ya la tengo planificada pero me veo sin fuerzas a la hora de escribir. No la voy a dejar, porque, como ya he dicho antes, tengo muchas ideas y las voy a aplicar. Gracias a los lectores fieles que seguís a pesar de todo
Nos veremos en un tiempo.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Capítulo 27''Te mereces a alguien mejor''




Charlotte conforme sale de la sala de James abre la caja y mira los comprimidos. No son grandes, pero harán efecto. Se dirige a su habitación. No está Harry. Lo más seguro es que esté con su madre en la cafetería. Se encoje de hombros. Acto seguido se sienta encima de su cama y recuerda las palabras de James: Un comprimido cuando te sientas en un extremo como máximo. Abrió la caja con impaciencia y nerviosismo. Cogió cinco pastillas y se las colocó en la mano. ¿Estaría dispuesta ha volver a lo mismo? Si. Se las metió de un tirón y se las tragó sin ninguna ayuda. Desde ese momento dejó de ser ella. Ahora, estaba bajo el efecto de los sedantes.

(....)

-Mamá, tengo que decirte una cosa-dijo Harry mirándola a los ojos. Prefería que se enterase por él que por cualquier médico.
-Dime cariño-contestó ella con una mirada llena de confusión. Harry cogió aire torpemente.
-Verás, es sobre mi enfermedad-hizo una pausa-me tienen que operar dentro de un mes-hizo otra pausa para coger más aire. Sus labios empezaban a temblar-y las posibilidades de que salga bien es de un 50%-su madre al escuchar esa palabras notó como algo en su pecho crujió. Su Harry, su bebé, el que apenas ha vivido la vida...iba a morir. Le abrazó fuertemente mientras lágrimas corrían por las mejillas de las dos personas. Las palabras sobraban. Una vez que se separaron se miraron a los ojos.
-Harry, tienes posibilidades de vivir....-dijo ella con esperanzas.
-Y de morir-dijo él pesimista. Su madre le abrazó más fuerte.
-No Harry, no te vas a morir...-susurraba su madre en el oído para que se calmase. Mientras que él asentía mientras lágrimas empezaban a repetir el recorrido otra vez. Se volvieron a separar-Oye, me he enterado de que tienes nueva novia-dijo con un intento de sonrisa y cambiando de tema.
-¿Como lo sabes?-preguntó confuso.
-Una madre se entera de todo-dijo ella divertida a lo que Harry sonrió.
-Mamá, ella es increíble...-confesó con una sonrisa más grande.
-Anda, ve a buscarla y me la presentas.-dijo mientras le guiñaba un ojo. Él se limitó a asentir y empezó a recorrer los pasillos en busca de Charlotte. Pasó por delante de la consulta de James. No estaba. Pasó por delante de varias salas hasta llegar a su habitación. Tampoco estaba. Escuchó una carcajada. Reconoció la voz de Charlotte. Se paró en medio del pasillo y se guió por aquella carcajada. Fue escuchando más que provenían de las escaleras. Lo que le pareció extraño ya que ningún enfermero se dio cuenta. Subió las escaleras siguiendo el ruido de los pasos y las carcajadas. Se paró enfrente de una puerta. No habían más escaleras. Esa puerta daba a la azotea. Abrió la puerta rápido y con miedo. Su rostro cambió a uno de asombro al ver aquella escena. Charlotte subida en un muro. De un paso podría matarse con la altura que había. Ella al girarse notó la presencia de Harry.
-Oh, estás aquí Harry-dijo ella tranquila.-Ven aquí, las vistas son impresionantes-dijo ella bajando la cabeza.
-Charlotte, baja de ahí-le advirtió él con miedo.
-¿Por qué? Si aquí estoy muy bien-dijo poniendo una cara triste, como si de una niña de 5 años fuese.
-Charlotte, ya-se le empezaba a formar un nudo en la garganta.
-¿Qué pasa? ¿Tienes miedo?-preguntó ella mientras se cruzaba de brazos. Él negó con la cabeza-Ah, pues vale-dijo ella tranquila. Dicho eso levantó uno de sus pies al aire y lo mantuvo en la zona donde acababa el muro. Ella con el rabillo del ojo miró a Harry. Él al verla se puso la mano en el corazón y se acercó a ella corriendo. Charlotte soltó una carcajada-eh eh eh, no te acerques-le advertía con una sonrisa divertida.
-¿Te parece esto divertido?-dijo él cruzándose de brazos. Ella se limitó a asentir. En ese momento Harry entendió todo. Esa no era Charlotte. Simples sedantes recetados.-te has pasado con la medicación, ¿verdad?-preguntó él con el ceño fruncido.
-Solo cuatro pastillas de más-dijo mientras miraba al suelo-por cierto, estás muy gracioso con el ceño fruncido-dijo mientras se reía.
-Charlotte, por favor, bájate-dijo él intentado tranquilizarse. Notaba como el corazón le latía más fuerte, tanto que parecía que se le saliese del pecho. Sintió como el aire no llegaba a sus pulmones. Poco a poco se iba cayendo al suelo mientras que ponía los ojos en blanco. Charlotte al ver semejante escena volvió en si. Como si el efecto de sus sedantes hubiese desaparecido en un segundo. Se bajó corriendo y cogió a Harry.
-Ve a avisar a un médico....-susurró él mientras puso los ojos en blanco.

(.....)

Charlotte esperaba en la incómoda silla alguna noticia sobre su novio. Con las piernas recogidas y la cabeza hundida en ellas maldecía. ¿Como podía ser tan egoísta? Harry era lo mejor, no se lo merecía. Notó como alguien se sentó a su lado. Le daba igual. No quería hablar con alguien.
-¿Tú debes de ser Charlotte, verdad?-preguntó una voz femenina. Ella levantó la cabeza poco a poco para encontrarse con el rostro de una mujer adulta, con el cabello castaño y liso, y algún parecido a Harry-soy Anne, la madre de Harry-dijo tendiéndole la mano. Ella la aceptó.
-Si, soy Charlotte, encantada-dijo ella secándose las lágrimas.
-Sé que no es el momento de presentarse-se sinceró-¿sabes lo que le ha pasado Harry?-Charlotte palideció, ¿qué le iba a decir? ¿qué había sido todo por su culpa? Iba a abrir la boca cuando un médico con el pelo canoso le interrumpió.
-¿Familiares de Harry Styles?-preguntó.
-Nosotras-contestó su madre mientras se levantaba.
-Su hijo está mejor, pueden entrar de uno en uno-dicho eso se marchó. Su madre suspiró aliviada.
-Pasa tú primero-dijo Charlotte mirándola a los ojos. Anne se limitó a asentir y pasó a ver como estaba su hijo. Los minutos pasaron y Anne salió de la habitación dándole paso a Charlotte. Esta entró con miedo. Vio a Harry. Él la miró a los ojos. Ella se sentó avergonzada y miró al suelo. No se atrevía a mirarle a los ojos.
-Verás Harry...-comenzó a hablar-veo como esto no va a ningún sitio, tienes mucho por delante y no quiero que te estés siempre así por mi culpa-respiró hondo-te mereces algo mejor-dijo aún mirando al suelo. Harry soltó una carcajada. Ella levantó la vista mientras fruncía el ceño confundida.
-¿Estás rompiendo conmigo?-preguntó él mientras se reía.
-¿Qué te hace tanta gracia?-preguntó esta vez ella con enfado.
-Eres una egoísta Charlotte, nunca has pensado en mi, siempre en ti y en tus problemas, ¿y ahora tú estás rompiendo conmigo? Eso es lo que me hace gracia-dijo riéndose sarcásticamente.
-Eres imbécil-dijo ella más que enfadada.
-Pero tengo razón, y lo sabes. Dime Charlotte, ¿cuando fue la última vez que me preguntaste un ''que tal Harry''?-le preguntó. Ella se calló-nunca, ¿cuando has demostrado tu interés por mi?-se volvió a callar-Charlotte, ¿tú sientes algo por mi?-le preguntó él mirándole a los ojos. Ella asintió sin apartarle la mirada.
-Tus palabras no coinciden con tus actos.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Capítulo 26''No estoy bien''




-Quiero que toques la guitarra-dijo en un susurro. Charlotte se puso nerviosa ¿estaría preparada? Habría que arriesgarse. Se levantó del suelo, salió de aquella cueva que hizo con sábanas y Harry detrás de ella. Cogió la guitarra y se sentó encima de su cama, y Harry a su vera. Respiró hondo. Los dedos le temblaban. Fue a tocar pero Harry se lo impidió-si no quieres no tienes por qué hacerlo, no te obligo-dijo mirándolo a los ojos. Ella le miró fijamente a los ojos. Notó un brillo en ellos. Un brillo que siempre que le miraba ahí estaba. Le daba confianza. Negó con la cabeza.
-Quiero hacerlo-dijo Charlotte muy segura. Harry se limitó a asentir y a apartar la mano de las cuerdas de la guitarra. Charlotte cogió aire y se dispuso a tocar. Al principio lo hacía con nerviosismo, cabizbaja intentando no equivocarse en ninguna nota. Levantó la cabeza y se encontró con sus ojos y su sonrisa, ojos grandes color esmeralda y una sonrisa, igual que sus ojos, grande y adornada por unos hoyuelos que cada día le enamoraban más. Sus dedos paseaban por las cuerdas sin fallar ninguna nota. Estaba relajada. En ese momento empezó a cantar la canción.
Never wanted to feel
Never wanted you to steal my heart
Never wanted you to know
Never wanted to show I'm weak

I'm falling all over myself
Trying to be someone else
I wish you would dare to walk me home
So I wouldn't have to feel alone

Always wanted to be
Always wanted you to see my heart
Always wanted your love
Always wanted but never was

I"m falling all over myself
Trying to be someone else
I wish you would dare to walk me home
So I wouldn't have to feel alone
I'm falling all over myself

Dying to be someone else
I wish you would dare to walk me home
I don't wanna fight the world alone

Never told you before
Never loved you more

I'm falling all over myself
Trying to be someone else
I wish you would dare to walk me home
So I wouldn't have to feel alone

I'm falling all over myself
Dying to be someone else
I wish you were dead and walk me home
I don't wanna fight the world alone
I don't wanna fight the world alone
I don't wanna fight the world alone

All alone
Una vez que terminó de tocar agachó la cabeza con vergüenza a lo que pensara Harry de aquella canción. El silencio se apoderó de la situación. Unas manos frías se posaron en las mejillas de Charlotte subiéndola poco a poco hasta encontrarse con el rostro sonriente de Harry. Poco a poco se fue acercando a ella hasta juntar sus labios fundiéndose en un beso lleno de amor y cariño.
-Ha sido preciosa-añadió Harry una vez que se separaron.

(…..)
Estaban en la cama de Harry. Este le tenía cogida de la cintura. Notaba la respiración de Harry chocar en su nuca. Mientras que ella tenía una mano debajo de la almohada y la vista al frente, sin poder dormir. ¿Qué le pasaba? Notaba un vacío en su interior, tristeza ¿por qué? ¿no se suponía que era feliz? ¿o eso era lo que demostraba pero no sentía? En ese momento un montón de recuerdos le vinieron a la cabeza, la muerte de su mejor amiga y de su antiguo novio, el rechazo por parte de su padre, su estancia en el hospital, la enfermedad que tiene…Todo eso provocó que una lágrima cayese por su pálida mejilla. Delicadamente apartó la mano de Harry de su cintura. Se levantó, se acostó en su cama acurrucada en una esquina y lloró en silencio hasta quedarse dormida.
(….)
-Me siento vacía la mayoría del tiempo, ayer noté como caía fondo, se supone que soy feliz, estoy con Harry y me gusta, pero no sé que me ocurre últimamente…-explicaba Charlotte a James, mientras que él tomaba notas-¿qué puedo hacer?
-La verdad es que lo que te puede pasar es que tienes cabos sueltos, es decir, tienes el tema de tu padre, que todavía no está zanjado, la muerte de dos seres queridos que eso es difícil de superar tan pronto…-James fue interrumpido.
-Lo de mi padre es misión imposible, y lo de la muerte quiero superarlo ya, ¿no tiene algo para que se me pase toda esta tristeza?-preguntó exasperada.
-Charlotte, según tus antecedentes, no creo que lo mejor sea recomendarte unas pastillas…-le contestó James mirándole a los ojos.
-Sé que esta vez seré más prudente a la hora de tomármelas, confía en mí-dijo segura. James se lo pensó unos segundos.
-Está bien Charlotte, te recetaré unas pastillas-dijo confiando en ella-son estas-dijo sacando una caja pequeña de uno de los cajones de su escritorio-son un poco más leves que los sedantes, media al día y cuando te encuentres al extremo.Ten mucho cuidado cuando las consumas-le advirtió. Charlotte se limitó a asentir con la cabeza-en una semana vienes y veremos tus cambios. Hasta luego Charlotte.

-Hasta luego James-dijo antes de salir por la puerta de su consulta.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Capítulo 25''Me deberías de odiar''









Charlotte estaba tirada en su cama mirando al techo. Aburrida. En momentos de soledad era donde pensaba en todo lo ocurrido y cayó en la cuenta de una cosa. Harry y ella no habían tenido ninguna cita. Pensó. Tal vez debería darle una sorpresa como hizo él. Si, debería, y sabía que tipo de cita prepararle. Lo único que necesitaba eran libros. James tendría algunos. No se lo pensó dos veces. Se levantó y se dirigió a la consulta de James. Mientras que andaba por los pasillos pasó por la habitación de Michelle. Se detuvo. Tenía que dejarle las cosas claras. Estaba en frente de la puerta. Cogió una bocanada de aire y, sin pensarlo más, abrió la puerta.
-Sa...-no le dio tiempo a terminar la frase. Se encontró con una escena. Michelle llorando y alrededor de ella varios mechones de pelo. Michelle levantó la cabeza y al ver a Charlotte se limpió las lágrimas con rabia.
-¿Qué quieres?-preguntó borde. Toda la rabia que contenía Charlotte, todas aquellos diálogos que se había preparado con el fin de desahogarse, se había esfumado al ver semejante escena-¿te vas a quedar ahí parada o me vas a contestar?-preguntó en el mismo tono que antes.
-Michelle....-susurró, fue lo único que pudo articular.
-¿Qué?-le preguntó con lágrimas en los ojos. A continuación agachó la cabeza y Charlotte pudo oír como gimoteaba. No era cruel. No iba a ser igual como ella. Se sentó a su lado y le pasó un brazo por los hombros y la atrajo a ella. Michelle cuando notó como Charlotte le acercaba le abrazó con fuerza y lloró más fuerte. Charlotte le pasaba su mano por la espalda para intentar tranquilizarla.
-Voy a morirme...-susurró con lágrimas en los ojos aún abrazada a Charlotte.
-No, no te vas a morir-le susurró esta vez ella para tranquilizarla.
-Tengo un puñetero cáncer de mama, lo más seguro es que me muera-dijo separándose de ella y secándose las lágrimas con las mangas de su camiseta.
-Muchas mujeres sobreviven de ese cáncer, hay que ser fuerte-le dijo para animarla-yo.....yo estaré contigo.
-¿Qué?-preguntó Michelle extrañada a lo que acababa de decir.
-Que yo estaré contigo en el cáncer, quiero decir, si estás más tranquila yo podría venir aquí y ayudarte , para que no lo pases sola-le contestó con una sonrisa. Al decir eso Michelle notó como lágrimas amenazaban por salir, ella no las iba a retener. Le abrazo, esta vez, más fuerte.
-¿Por qué eres tan buena?-preguntó Michelle en sus brazos.
-¿Como?-preguntó Charlotte confusa.
-Si, ¿por qué eres tan buena conmigo si te he hecho tantas cosas malas?-preguntó mientras se separaba de ella para mirarla a los ojos-me odio-dijo tapándose la cara con las manos.
-¿Por qué te odias?-preguntó Charlotte más extrañada aún.
-Por todo lo que te he hecho. Por casi te mueres por mi culpa, he intentado separarte de Harry solo para verte sufrir, me deberías de odiar-dicho eso se formó un silencio en la sala-yo....lo siento, de verdad, me arrepiento de todo lo que te hice. Eres una gran persona y no mereces que te hagan más daño Charlotte-dijo mirándola a los ojos con media sonrisa-lo que me está pasando es el maldito karma, ¿verdad? Todo lo que te hice me lo están devolviendo con este cáncer-dijo hundiendo su cabeza en sus rodillas.
-No, esto no es el karma. A muchas personas le suele pasar esto y no han hecho nada malo. Y no, no te odio, te has arrepentido de tus actos y eso es lo que me importa-admitió con una sonrisa.-y si te sirve de consuelo Harry y yo somos muy felices juntos, estamos saliendo y ahora él sabe todos mis secretos, y su enfermedad-añadió.
-Me alegro de que salgáis juntos, hacéis buena pareja-admitió Michelle con una sonrisa.

(.....)

Harry estaba enfrente de la puerta de su habitación. Se lo tendría que decir a Charlotte. Sacudió la cabeza descartando aquella solución. Más adelante se lo diría, por ahora, dejaría a Charlotte sin preocupaciones, que sea feliz sin importar el tiempo que les quede. Abrió el pomo de la puerta. Se encontró una gran parte de la habitación llena de sábanas. Formaban una cueva. Acogedora.
-Sorpresa-susurró alguien detrás de él. Lo que provocó que se asustase y pegase un pequeño brinco.
-Me quieres matar, ¿verdad?-dijo él con la mano en el corazón, lo que provoco que Charlotte se riese.
-Ven-dijo cogiéndolo de la mano y adentrándose a la cueva hecha por sábanas. Harry la visualizó. Tenía un gran espacio, dos farolillos y una pila de libros. Él se sentó en frente de Charlotte-¿te gusta?-preguntó Charlotte emocionada.
-Claro-admitió con una sonrisa-¿para qué es esto?-preguntó con curiosidad.
-Bueno, el otro día estuve pensando y caí en la cuenta de que no hemos tenido ninguna cita como ''novios''-en esa palabra Charlotte hizo comillas con los dedos, acto que le resultó gracioso a Harry-he pensado en esto. Sabiendo que te encanta leer y cuáles son tus libros favoritos-Charlotte siguió hablando, pero Harry solo veía como movía la boca. Observó sus ojos, siempre habían tenido un brillo especial, desde la primera vez que la vio, tumbada en la gruesa cama, con rostro de estar cansada, de tristeza, a la de ahora, un rostro feliz, donde la sonrisa nunca falta. A Harry le impresionó que todavía se acordase de que adoraba leer y cada uno de sus libros favoritos, ya que esta le enseñaba las portadas-léemelo tú primero-dijo entregándole un libro. Él asintió. Leyó el título. El gran gatsby.
-En mis años mozos y más vulnerables mi padre me dio un consejo que desde aquella época no ha 
dejado de darme vueltas en la cabeza. “Cuando sientas deseos de criticar a alguien” -fueron sus palabras- “recuerda que no todo el mundo ha 
tenido las mismas oportunidades que tú tuviste.”-empezó a recitar mientras que Charlotte le miraba con entusiasmo. Le encantaba ese libro. Leyó diez capítulos en voz alta. La boca se le empezaba a secar así que decidió dejarlo para la próxima vez.-acabo de leer diez capítulos. Ahora me toca a mi decidir.
-¿Cuál eliges?-dijo enseñándole varias portadas de libros. Él los apartó y se acercó a Charlotte dejando sus rostros a pocos centímetros.
-Quiero que toques la guitarra...


lunes, 11 de noviembre de 2013

Capítulo 24''Nuestro futuro''



Charlotte se encontraba sentada en la misma silla de todos los días. La misma posición. Codos apoyados sobre la mesa y un talón encima del otro. Miraba con pesadez el reloj del comedor esperando a que los minutos pasasen rápido y que se saltase otra vez el tener que comer. Frunció el ceño mientras miraba el reloj. Se siguieron moviendo con la misma lentitud de siempre. Charlotte se rió de si misma al pensar que pudiera hacer mover las agujas del reloj con su mente. Dirigió su mirada al pasillo. Grandes puertas con cristales le separaban de él. Vio como la gente pasaba. Algunos con prisa, otros no con tanta. Charlotte abrió los ojos de golpe al ver a esa sonrisa con hoyuelos que tanto le enamoraba. Era Harry. Este le saludó con un ademán de mano. Harry le hacía señas que Charlotte entendió enseguida. Quería que comiese. Charlotte negó con la cabeza. Harry no se iba a dar por vencido. No se lo pensó dos veces. Abrió la puerta de golpe y corrió al lado de Charlotte. Justo cuando iba a hablar una enfermera se le adelantó.

-¿Se puede saber qué hace aquí?-preguntó una enfermera de tez morena. Él levantó la cabeza poco a poco hasta encontrarse con el rostro serio de aquella enfermera. Él tragó saliva sonoramente acción que le resultó graciosa a Charlotte.-le he preguntado que hace aquí, joven-le volvió a repetir con el mismo rostro.
-Verá enfermera-hizo una pausa para ver su placa con su nombre-Rose, me han mandado para que le ayude a comer, ya que se necesitan ayudantes. Yo al ver a esta chica no me he negado, por eso estoy aquí-dijo seguro. El rostro de la enfermera cambió por uno sonriente.
-Oh, perfecto-contestó con una sonrisa-me encanta que los jóvenes como tú ayuden en este tipo de casos. Suerte-dicho eso se marchó a otra mesa. Una vez que la enfermera estuvo lo bastante lejos de ellos como para oírles Charlotte estalló a carcajadas.
-¿Qué te hace tanta gracia?-preguntó mientras fruncía el ceño.
-¿Enserio Harry? ¿Ayudantes para dar de comer a la gente?-dijo mientras intentaba controlar sus carcajadas.
-Lo importante es que se lo ha creído-le contestó con una sonrisa-ahora a lo que estamos-su rostro cambió radicalmente a uno serio. Charlotte bajó la cabeza poco a poco.
-No puedo-murmuró con la cabeza agachada.
-Si puedes-contestó él.
-No, no puedo-su voz se empezaba a quebrar, Harry lo notó.
-Charlotte-dijo llamando su atención, ella no contestó-Charlotte-dijo zarandeándola.
-¿Qué quieres?-susurró con un nudo en la garganta. Lágrimas amenazaban con salir, ella las iba a retener.
-Que me mires-contestó serio. Ella fue levantando la cabeza poco a poco. Harry la miró a los ojos. Los tenía cristalizados-sé que esto es duro para ti, pero piensa-dijo cogiéndola de las dos manos-si tu comes antes saldremos de aquí, antes formaremos una vida, nuestra vida. Un hogar, una familia, todo esto a tu lado. Si tu no pones de tu parte nunca habrá un futuro. Come por eso, por un futuro juntos.-dijo mirándole a los ojos. Ella ya no podía más, Harry tenía razón. Tendría que comer por su futuro. No tenía que ser egoísta, ya que se habla de dos personas. Cogió el tenedor y pinchó un trozo pavo. Poco a poco se lo metió en la boca y fue masticándolo. Lágrimas corrían por su rostro-Eh, no llores-dijo Harry pasando su mano por el brazo de Charlotte.
-Me es muy difícil-susurró.
-Lo estás haciendo genial-sinceró con una sonrisa-ahora ves poco a poco, como antes, lo importante es que comas-le explicó. Y así lo hizo. Poco a poco el plató se vació. Una vez que se terminó la comida del plato se dieron un abrazo donde las palabras sobraban.
-Harry...-susurró ella en su pecho.
-¿Si?-preguntó prestando atención a lo que iba a decir.
-No recordaba que el pavo estaba tan bueno...-volvió a susurrar con una sonrisa, lo que hizo que Harry riera.

(.....)

Harry caminaba por los pasillos con una sonrisa. Había conseguido que Charlotte comiera. Estaba feliz. Pero lo que él no sabía era que su sonrisa desaparecería al enterarse de la noticia que le tenía que decir el doctor que le tocaba.
-¿Harry Styles?-preguntó un doctor con bata blanca, cabello canoso y de estatura alta nada más verle entrar por la puerta. Él se limitó a asentir con la cabeza-siéntese-dijo golpeando la camilla. Harry obedeció y se sentó como le informó-¿como se encuentra?-preguntó mientras le hacía una revisión.
-Genial-contestó el con una sonrisa.
-¿Ninguna falta de aire? ¿Ningún dolor raro?-preguntó mientras se colocaba un guante de látex.
-Desde la última vez no-dijo Harry negando con la cabeza.
-Oh, eso está bien. Aumenta tus posibilidades a la hora de operarte-comentó el doctor con una sonrisa.
-¿Operarme?-preguntó extrañado. Su rostro cambió por completo a uno preocupado.
-¿No te lo informaron? En el caso de tu enfermedad te van haciendo pruebas para comprobar como es el riesgo a la hora de operarte. Ya sabes, la operación final, la operación donde lo más probable es que ya no tengas esta enfermedad-le explicó. Harry estaba confuso dado que no le habían explicado nada.
-¿Cuantas son mis posibilidades?-volvió a preguntar.
-Todavía no estamos seguros, hasta que no sea el día de la operación...-le contestó mientras se sentaba en su ordenador para escribir sus resultados.
-Pero de momento tenéis algo, ¿verdad?-él asintió-bien, dímelas-exigió.
-No creo que sea necesario...-admitió el doctor.
-Necesito saberlo-volvió a exigir.
-Un 30%-se decantó por decir. Harry tragó saliva y su rostro cambió a uno de preocupación ya que no se esperaba aquella respuesta. Cambió su rostro a otro despreocupado. No quería que lo notase.
-Y, ¿cuando es la operación?-preguntó inseguro, con miedo a su respuesta.
-En un mes-dijo el doctor mientras escribía en el ordenador-listo, ya se puede ir señor Styles-dicho eso Harry obedeció y salió por la puerta. Un mes. Un mes le quedaba. Un mes para pasarlo al lado de Charlotte. Para hacer todo lo que quiso y se puede hacer con ella. Tenía miedo. Miedo a la muerte. A que no sobreviviera. A que Charlotte tuviese que seguir su camino sola. A no cumplir todos esos sueños que tenían que realizar. A no formar un futuro a su lado. Pero es miedo lo escondería. No quería que notasen que no tenía esperanzas. Quería que le notasen optimista. Por Charlotte.


Nota Mehé




Bueno, avisaros a mis pocos lectores de que a partir de ahora va a ser todo narrado en tercera persona ya que me siento más a gusto a la hora de escribir. También pedir disculpas por estas dos semanas que no he podido subir capítulo, hoy voy a subir solo uno dado que no tengo el suficiente tiempo como para compensaros con dos capítulos en vez de uno, que es el habitual. También pediros de que POR FAVOR OS LO RUEGO que me comentéis, aunque sea muy corto, pero quiero saber de que tengo lectores y de que las visitas del blog son ciertas, así que por favor, comentar :D. Espero que en estas dos semanas no os haya perdido a esos pocos lectores y espero que os guste el siguiente capítulo. Bye^-^

P.D: Sé que lo de comentar no lo vais a hacer(si es que alguien me lee) pero yo tengo esperanzas en vosotros :D

domingo, 27 de octubre de 2013

Capítulo 23''Confesiones''



(Narra Harry)

Charlotte: Tienes un edema pulmonar....-susurró antes de que me fuese. Yo me quedé quieto, no sabía como reaccionar. Unos delgados brazos rodeaban mi cintura y apoyaba su cabeza en mi espalda. Poco a poco la camiseta se iba humedeciendo. Noté como las manos al igual que las piernas me comenzaban a temblar, ¿ya había llegado mi hora? No lo sé, según lo que me contó James podría pasar cualquier cosa. Poco a poco me iba faltando aire, me costaba seguir respirando-Harry, ¿Harry te encuentras bien?-dijo separándose de mi, yo no hablaba, no conseguía articular palabra. Noté como puse los ojos en blanco y mi cuerpo impactó contra el suelo, un grito procedente de Charlotte fue lo último que escuché para adentrarme en la oscuridad. No veía, no oía, no sentía.

(.....)

Noté como mi mano estaba mojada, poco a poco fui abriendo los ojos para encontrarme con una escena, Charlotte apoyada en mi mano llorando, oí como iba a hablar y decidí volver a cerrar los ojos para escucharla.
Charlotte: He sido tan inútil...-susurró-todo esto es por mi culpa, nunca debí haberte guardado ese secreto, te lo tenía que haber contado antes de empezar a salir, soy una mala novia y una pésima amiga. Te estoy guardando un montón de secretos y no sé como contártelos, se supone que confío en ti, pero me cuesta. Te qui-hizo una pausa, demasiado larga-eres una gran persona para mi-rectificó y se formó el silencio en la sala. Antes de volver a abrir los ojos pensé en todo lo que dijo, ¿se supone que le he escuchado o que no? Quiero que me vea como su mejor amigo, como en esa persona en que confiar, con la que se desahogue, pero parece ser que no soy el adecuado. Decidí abrir los ojos poco a poco y me encontré con los ojos, ahora rojos, de Charlotte mirándome. Ella cuando se dio cuenta se acercó poco a poco a mi y me abrazó con miedo a que me apretase y me hiciese daño, sin embargo, yo le abracé fuerte pegándola hacia mi. Apoyé la cabeza en su hombro y noté como, poco a poco, lágrimas descendían por mi rostro, y noté que a ella también. Las lágrimas y sollozos reinaron en aquella escena.

(Narra Charlotte)

Charlotte: ¿Seguro que te encuentras mejor?-pregunté una vez más mientras le ayudaba a andar hasta su habitación.
Harry: Perfectamente-me contestó con una sonrisa-además, ya me he acostumbrado ha esta habitación, se me hace raro dormir en otras-admitió mientras entrábamos a la habitación. Le ayudé a sentarse en la cama-Charlotte, puedo yo solo-me dijo, a lo que yo le obedecí soltándole. Me senté en mi cama. El silencio se apoderó de la situación, era momento de hablar.-Harry-le llamé para que me prestase atención, él se limitó a girar la cabeza para mirarme-estoy preparada-dije segura, a lo que él me miró confundido-quiero contarte todo sobre mi, una relación se basa en la confianza de uno en el otro, si hay secretos por el medio, ¿en qué se basa nuestra relación?-admití, a lo que él se limitó a asentir con la cabeza. Cogí aire torpemente antes de hablar, estaba nerviosa, él lo notó.
Harry: Charlotte, sino quieres contármelo puedo esperar el tiempo que haga falta-me dijo dedicándome una sonrisa.
Charlotte: No, quiero contártelo ahora-dije segura de mi misma. Él me hizo un hueco en su cama y yo me senté a su lado para contárselo-verás, cuando era pequeña mis padres se separaron, todo iba bien, yo era pequeña y no me enteraba de las cosas, quería a mi madre y a mi padre. Mi padre se casó con una mujer que tenía dos hijos, con los cuales me llevaba muy bien con ellos, y mi madre seguía soltera. No me daba cuenta, pero mi padre y su mujer me contaban cosas malas de mi madre, todas mentira, pero yo me las creía y las pagaba con mi madre. Yo defendía a mi padre. Casi todas las peleas que tenía con mi madre iban con el mismo tema, el de mi padre. Poco a poco cuando fui creciendo me di cuenta de las cosas. Cuando estaba en casa de mi padre había veces que me quitaban los platos de comida que aún no me había terminado. Notaba como él estaba más con los hijos de su mujer que conmigo. Me sentía una extraña en esa casa. Mi madre terminó de pagarle el dinero que le correspondía a mi padre y este se dejó de preocupar por mi. Siempre esperaba una llamada suya, que nunca llegó. Noches sin dormir y preguntándome que había hecho mal y echándome a mi las culpas de todo. Intenté todo para que se preocupase por mi, estudiaba al máximo, adelgacé todo lo que pude y ni eso. Él quería otro yo, no podía hacer más por cambiar. Me llegué a aislar del mundo, perdí a mis amigas, me pasaba todas las tardes en mi casa encerrada en mi habitación maldiciendo el por qué había nacido así, tal vez tendría que haber dejado de comer antes, ser perfecta como los hijos de su mujer, los dos muy guapos y delgados. Pero tuve que nacer así. A medida que pasó el tiempo le dije a mi madre que me contase toda la verdad, que me dijese el por qué de su separación, mi padre maltrataba a mi madre y encima le engañó. Lo que más me dolió fue que después de todo eso, él no tuvo la cara de contarme nada, quiso ser el bueno de mi historia, el héroe. Yo lo tenía en un altar, era mi ejemplo a seguir, cuando fuese mayor quería ser como él. Pero ahora, es la última persona que quiero ser o me quiero parecer, sin embargo, es mi padre y lo sigo echando de menos-hice una pausa, lágrimas amenazaban con salir, las retuve. Nunca superaría esta historia.-Quería salir de esto, quería volver a ser como era yo antes. Pero era demasiado tarde. En un abrir y cerrar de ojos ya estaba aquí retenida. Conocí a mi compañero de habitación, Andrew, él fue mi primer novio, al que le conté todo, al que me ayudó de salir de esta enfermedad, pero él sufría edema pulmonar-hice una pausa para coger aire antes de hablar-a los pocos días de salir de aquí me enteré de que había muerto, me dolió tanto que volví a caer, y, aquí te conocí a ti-dije mirándole a los ojos, él  me miró apenado y seguidamente me abrazó. Dejé paso a las lágrimas que había retenido y le seguí el abrazo-por eso tengo miedo de tu enfermedad, no quiero que otra persona importante para mi se vaya de mi lado-susurré. Una vez que nos separamos del abrazo él se dispuso a hablar.
Harry: Ha debido de ser duro lo que has tenido que pasar-susurró mirándome a los ojos-pero que sepas que yo no me voy a ir de tu lado-dijo acercándose a mi.
Charlotte: ¿Como estás tan seguro?-pregunté a centímetros de su rostro.
Harry: Porque tengo esperanzas por nuestro futuro.