domingo, 27 de octubre de 2013

Capítulo 23''Confesiones''



(Narra Harry)

Charlotte: Tienes un edema pulmonar....-susurró antes de que me fuese. Yo me quedé quieto, no sabía como reaccionar. Unos delgados brazos rodeaban mi cintura y apoyaba su cabeza en mi espalda. Poco a poco la camiseta se iba humedeciendo. Noté como las manos al igual que las piernas me comenzaban a temblar, ¿ya había llegado mi hora? No lo sé, según lo que me contó James podría pasar cualquier cosa. Poco a poco me iba faltando aire, me costaba seguir respirando-Harry, ¿Harry te encuentras bien?-dijo separándose de mi, yo no hablaba, no conseguía articular palabra. Noté como puse los ojos en blanco y mi cuerpo impactó contra el suelo, un grito procedente de Charlotte fue lo último que escuché para adentrarme en la oscuridad. No veía, no oía, no sentía.

(.....)

Noté como mi mano estaba mojada, poco a poco fui abriendo los ojos para encontrarme con una escena, Charlotte apoyada en mi mano llorando, oí como iba a hablar y decidí volver a cerrar los ojos para escucharla.
Charlotte: He sido tan inútil...-susurró-todo esto es por mi culpa, nunca debí haberte guardado ese secreto, te lo tenía que haber contado antes de empezar a salir, soy una mala novia y una pésima amiga. Te estoy guardando un montón de secretos y no sé como contártelos, se supone que confío en ti, pero me cuesta. Te qui-hizo una pausa, demasiado larga-eres una gran persona para mi-rectificó y se formó el silencio en la sala. Antes de volver a abrir los ojos pensé en todo lo que dijo, ¿se supone que le he escuchado o que no? Quiero que me vea como su mejor amigo, como en esa persona en que confiar, con la que se desahogue, pero parece ser que no soy el adecuado. Decidí abrir los ojos poco a poco y me encontré con los ojos, ahora rojos, de Charlotte mirándome. Ella cuando se dio cuenta se acercó poco a poco a mi y me abrazó con miedo a que me apretase y me hiciese daño, sin embargo, yo le abracé fuerte pegándola hacia mi. Apoyé la cabeza en su hombro y noté como, poco a poco, lágrimas descendían por mi rostro, y noté que a ella también. Las lágrimas y sollozos reinaron en aquella escena.

(Narra Charlotte)

Charlotte: ¿Seguro que te encuentras mejor?-pregunté una vez más mientras le ayudaba a andar hasta su habitación.
Harry: Perfectamente-me contestó con una sonrisa-además, ya me he acostumbrado ha esta habitación, se me hace raro dormir en otras-admitió mientras entrábamos a la habitación. Le ayudé a sentarse en la cama-Charlotte, puedo yo solo-me dijo, a lo que yo le obedecí soltándole. Me senté en mi cama. El silencio se apoderó de la situación, era momento de hablar.-Harry-le llamé para que me prestase atención, él se limitó a girar la cabeza para mirarme-estoy preparada-dije segura, a lo que él me miró confundido-quiero contarte todo sobre mi, una relación se basa en la confianza de uno en el otro, si hay secretos por el medio, ¿en qué se basa nuestra relación?-admití, a lo que él se limitó a asentir con la cabeza. Cogí aire torpemente antes de hablar, estaba nerviosa, él lo notó.
Harry: Charlotte, sino quieres contármelo puedo esperar el tiempo que haga falta-me dijo dedicándome una sonrisa.
Charlotte: No, quiero contártelo ahora-dije segura de mi misma. Él me hizo un hueco en su cama y yo me senté a su lado para contárselo-verás, cuando era pequeña mis padres se separaron, todo iba bien, yo era pequeña y no me enteraba de las cosas, quería a mi madre y a mi padre. Mi padre se casó con una mujer que tenía dos hijos, con los cuales me llevaba muy bien con ellos, y mi madre seguía soltera. No me daba cuenta, pero mi padre y su mujer me contaban cosas malas de mi madre, todas mentira, pero yo me las creía y las pagaba con mi madre. Yo defendía a mi padre. Casi todas las peleas que tenía con mi madre iban con el mismo tema, el de mi padre. Poco a poco cuando fui creciendo me di cuenta de las cosas. Cuando estaba en casa de mi padre había veces que me quitaban los platos de comida que aún no me había terminado. Notaba como él estaba más con los hijos de su mujer que conmigo. Me sentía una extraña en esa casa. Mi madre terminó de pagarle el dinero que le correspondía a mi padre y este se dejó de preocupar por mi. Siempre esperaba una llamada suya, que nunca llegó. Noches sin dormir y preguntándome que había hecho mal y echándome a mi las culpas de todo. Intenté todo para que se preocupase por mi, estudiaba al máximo, adelgacé todo lo que pude y ni eso. Él quería otro yo, no podía hacer más por cambiar. Me llegué a aislar del mundo, perdí a mis amigas, me pasaba todas las tardes en mi casa encerrada en mi habitación maldiciendo el por qué había nacido así, tal vez tendría que haber dejado de comer antes, ser perfecta como los hijos de su mujer, los dos muy guapos y delgados. Pero tuve que nacer así. A medida que pasó el tiempo le dije a mi madre que me contase toda la verdad, que me dijese el por qué de su separación, mi padre maltrataba a mi madre y encima le engañó. Lo que más me dolió fue que después de todo eso, él no tuvo la cara de contarme nada, quiso ser el bueno de mi historia, el héroe. Yo lo tenía en un altar, era mi ejemplo a seguir, cuando fuese mayor quería ser como él. Pero ahora, es la última persona que quiero ser o me quiero parecer, sin embargo, es mi padre y lo sigo echando de menos-hice una pausa, lágrimas amenazaban con salir, las retuve. Nunca superaría esta historia.-Quería salir de esto, quería volver a ser como era yo antes. Pero era demasiado tarde. En un abrir y cerrar de ojos ya estaba aquí retenida. Conocí a mi compañero de habitación, Andrew, él fue mi primer novio, al que le conté todo, al que me ayudó de salir de esta enfermedad, pero él sufría edema pulmonar-hice una pausa para coger aire antes de hablar-a los pocos días de salir de aquí me enteré de que había muerto, me dolió tanto que volví a caer, y, aquí te conocí a ti-dije mirándole a los ojos, él  me miró apenado y seguidamente me abrazó. Dejé paso a las lágrimas que había retenido y le seguí el abrazo-por eso tengo miedo de tu enfermedad, no quiero que otra persona importante para mi se vaya de mi lado-susurré. Una vez que nos separamos del abrazo él se dispuso a hablar.
Harry: Ha debido de ser duro lo que has tenido que pasar-susurró mirándome a los ojos-pero que sepas que yo no me voy a ir de tu lado-dijo acercándose a mi.
Charlotte: ¿Como estás tan seguro?-pregunté a centímetros de su rostro.
Harry: Porque tengo esperanzas por nuestro futuro.

domingo, 20 de octubre de 2013

Capítulo 22''Esto te lo buscas tú sola''



Charlotte: Intentémoslo-dije sin pensar, él me miró extrañado, mierda.
Harry: ¿A qué te refieres?-preguntó confuso. Mierda, ¿como has podido pensar que siente algo por ti? Ni siquiera lo sabes y ya le afirmas que salgáis, te aplaudo Charlotte. Mierda, mierda y más mierda, ¿por qué he estado tan segura de mi misma como afirmarlo? Soy retrasada. Patética, diría yo, pero eso también está a tu alcance. 
Charlotte: Haber, quiero decir, que si tú y yo, podríamos, pero claro, si tú quieres, porque no sé tú, pero-no me dejó seguir, juntó sus labios con los míos haciéndome sentir en lo más alto, en la cima del mundo. Enrosqué mis brazos por detrás de su cuello y con las manos le acariciaba los pequeños rizos que le colgaban en la nuca mientras que él pasaba mis manos por mi espalda sujetándome que no me acostase en el suelo ya que yo me hice para atrás. Me separé de él.-¿te ha quedado claro mi explicación?
Harry: Ya lo tenía claro, pero quería ver como me lo decías-dijo con una sonrisa, acto que se me contagió.

(.......)

Íbamos cogidos de la mano yendo a nuestra habitación, pero primero iría a la mía a coger mis cosas.
Charlotte: Ahora mismo vuelvo-dije dándole un beso fugaz en los labios.
Harry: ¿Puedo ir contigo?-dijo haciendo pucheros.
Charlotte: Debes aprender que eso conmigo no funciona-dije con una sonrisa negando la cabeza.
Harry: Está bien-dijo dándose por vencido-te espero en la habitación-dijo dándome un último beso, yo le sonreí por última vez antes de que desapareciese por el pasillo. Anduve a paso ligero hasta mi-ahora-antigua habitación para recoger mis cosas. Entre, vi donde estaba la mochila, encima de la cama, me dirigí a cogerla, di la vuelta para irme pero un leve grito salió de mi garganta al ver a la persona que estaba detrás de mi.
Michelle: Vaya, ¿qué pronto te vas de tu nueva habitación, verdad?-preguntó con voz irritante.
Charlotte: Al final por culpa de mi psicólogo me he tenido que cambiar, él no lo sabía y se ha enfadado conmigo-mentí.
Michelle: Y, ¿se puede saber el por qué de ese vestido?-preguntó de nuevo rodeándome con la mirada mientras que una mueca de asco se le formaba poco a poco.
Charlotte: Una dinámica de James-en parte era verdad, era lo que en un principio me creí.
Michelle: Te queda fatal ese vestido-añadió con una mueca de asco. Yo apreté levemente mi mandíbula y mis puños, pero pensé, y los relajé.
Charlotte: Nadie te pidió tu opinión-contesté con una sonrisa sarcástica.
Michelle: ¿Que pasa? ¿No tienes que ir a cortarte? ¿O prefieres que te pegue una hostia y te mueres del impacto?-preguntó enfadada.
Charlotte: ¿Que pasa? ¿No tienes a nadie más que torear? ¿O te quedaste sin vidas que destruir?-pregunté desafiante. Charlotte, tú no eres de esas, ya verás la hostia que te vas a llevar por su parte Estaba furiosa, se le notaba la ira en los ojos, pero como bien había dicho mi conciencia, tenía que parar-ya nos veremos mañana-dicho eso y con una sonrisa totalmente falsa me marché de allí, dejando a Michelle sin habla, sonreí victoriosa, por una vez no me había afectado las tonterías de Michelle. En ese momento pensé en Harry, mierda, Michelle me podría ver con Harry y se lo podría contar, no quería hacerle daño, si le dejaba me iba a hacer daño a mi y a él, y si seguía con él, el que sufriría sería él, ¿por qué la vida me pone en estos problemas? Yo lo único que quiero conseguir es el camino para ser feliz, y es un camino que se tarda en recorrer.

(.....)

Noté como algo me tocaba la nariz, algo húmedo, empecé a tocarla para lo que fuese que parase, no dio resultado, tenía sueño y quería seguir durmiendo.
Harry: Buenos días princesa-me susurro al oído, yo abrí los ojos poco a poco hasta toparme con su rostro sonriente.
Charlotte: Vale, regla número uno, nunca me digas buenos días princesa o buenas noches princesa, en general, lo que lleve la palabra princesa-dije sentándome encima de la cama.
Harry: ¿Por qué?-preguntó extrañado-si a vosotras os gusta que os digan ese tipo de cosas-dijo rascándose la nuca.
Charlotte: A ellas, a las demás chicas, pero yo odio que me llamen princesa o que me digan ese tipo de ''ñoñeces''-dije haciendo comillas en la última palabra, él rió.
Harry: Eres la primera chica que conozco que no le gusta ese tipo de cosas-yo le miré extrañada-tomatelo como un cumplido-dijo con una sonrisa, a lo que se me contagió.
Charlotte: ¿Qué hora es?
Harry: Son las-dijo mientras buscaba el móvil viejo-nueve y cuarto-terminó la frase.
Charlotte:¿Por qué me despiertas tan pronto?-me quejé.
Harry: Porque me tengo que ir a hacer otra prueba, seguro que esta es la definitiva-dijo con una sonrisa de esperanza, me sentí mal, le estaba mintiendo a él, a...mi novio, sonaba raro después de tanto tiempo. Me fijé en sus ojos, tenía cierto brillo en los ojos, cosa que me llamó la atención. Le cogí del mentón y le acerqué a mi, nuestros labios los separaban milímetros.
Charlotte: Digan lo que te digan no te preocupes, todo va a salir bien-susurré encima de sus labios.
Harry: ¿Estás segura?-preguntó dudoso.
Charlotte: Completamente-le mentí, ni yo lo sabía, ¿y si moría mañana? No, no quería ni pensarlo.
Harry: Eres la mejor-dijo juntando nuestros labios en un corto beso.
Charlotte: Aprendo cada día del mejor-dije dándole otro corto beso en los labios.
Harry: Te quiero, ¿lo sabías?-dijo juntando nuestras frentes, a mi se me hizo un nudo en la garganta, ¿y ahora que decía?-bueno, tengo que irme, se me hace tarde, deséame suerte-dijo dándome un beso en la frente y desapareciendo por la puerta. Tiré todo el aire acumulado en mis pulmones en forma de suspiro, si se hubiese quedado más, ¿qué hubiese pasado si no se tendría que ir? ¿Un silencio incómodo? ¿Un ''gracias'' por mi parte? No lo sé, ni lo quiero pensar. Vi como un silueta con curvas entraba en mi habitación, era Michelle.
Michelle: Vaya, Harry salía muy sonriente de la habitación-dijo acercándose a mi.
Charlotte: A lo mejor es porque hoy le hacían pruebas y le dicen lo que tiene-dije sin darle importancia.
Michelle: Escúchame, si me entero de que Harry y tú sois algo, amigos o novios, me da igual, acabaré contigo y Harry-dijo cogiéndome del borde de mi camiseta-¿tú quieres que Harry acabe mal?-yo negué débilmente con la cabeza-genial, pues no te acerques a él, o yo misma se lo contaré, le contaré toda la verdad, y en vez de ser solo una persona la perjudicada, serán dos, ¿te ha quedado claro una vez más?-yo asentí con miedo-genial-dijo separándose de mi con una sonrisa-esta tarde veré si quedo con Harry para dar una vuelta, ni se te ocurra hablarle-dijo señalándome con el dedo índice-necesitará una persona que le escuche-dijo con una sonrisa victoriosa, dicho eso desapareció por la puerta, ¿por qué era tan débil? Tendría que ser fuerte, no asustarme, dar la cara, pero no podía, era una jodida cobarde. Hundí mi cabeza en mis piernas y noté como poco a poco las lágrimas corrían por mis pálidas mejillas en silencio.

(Narra Harry)

Salí de mi habitación con una sonrisa, era feliz estando con ella. Pensé en lo que me dijo Charlotte, tenía que creer en ella, no sería nada grave. Me toqué la muñeca, mierda, se me había olvidado la pulsera en la habitación, tendría que correr para llegar a tiempo. Corrí y justo cuando iba a entrar me paré al lado de la puerta, dos personas estaban conversando, y no parecía que se llevasen bien.
X: Escúchame, si me entero de que Harry y tú sois algo, amigos o novios, me da igual, acabaré contigo y Harry ¿tú quieres que Harry acabe mal? Genial, pues no te acerques a él, o yo misma se lo contaré, le contaré toda la verdad, y en vez de ser solo una persona la perjudicada, serán dos, ¿te ha quedado claro una vez más? Genial. Esta tarde veré si quedo con Harry para dar una vuelta, ni se te ocurra hablarle, necesitará una persona que le escuche-cuando terminó de hablar noté como los pasos se acercaban, decidí esconderme detrás de una columna. Me asomé un poco, la persona que salía de mi habitación era Michelle, y al parecer tenía una sonrisa, me acerqué poco a poco a la habitación, se podían escuchar pequeños sollozos, al parecer de Charlotte. Michelle me quería separar de Charlotte, le chantajeaba con algo que me podía perjudicar a mi, pero, ¿el qué?

(Narra Charlotte)

En ese momento oí como alguien entró por la puerta, yo levanté la cabeza bruscamente y me encontré con los ojos de Harry, me miraba serio, yo rápidamente me sequé las lágrimas con la manga de mi bata.
Harry: Charlotte exijo explicaciones-dijo serio.
Charlotte: ¿Qué explicaciones?-pregunté nerviosa.
Harry: Lo he escuchado todo-dijo con el mismo tono. Mierda, ¿por qué siempre me pasaba a mi este tipo de cosas?-dime Charlotte, ¿qué es eso tan importante que me puede perjudicar a mi si tu estabas conmigo?-preguntó serio mientras se sentaba enfrente de mi, yo no le contesté-Charlotte, te estoy haciendo una pregunta-dijo más serio de lo normal, yo seguía callada-no me lo vas a decir, ¿verdad? Iré a preguntárselo a Michelle-dijo mientras que levantaba de la cama, yo me levanté y le cogí de la mano para que no se fuese-¿que pasa? ¿te ha comido la lengua el gato?-preguntó borde. No Harry, tú no...-dímelo o se lo preguntaré a Michelle-dicho eso se quedó callado y abrió los ojos-es so-sobre mi enfermedad, ¿ver-verdad?-dijo intentando hacer una frase, yo no le contesté-el que calla otorga-dedujo el solo-es algo personal mío, debo saberlo-dijo serio.
Charlotte: No lo entiendes Harry...-susurré con la cabeza agachada.
Harry: Claro que no lo entiendo, ¡si no me lo dices nunca lo entenderé!-dijo alzando la voz.
Charlotte: Por favor Harry...-dije con un nudo en la garganta mientras lágrimas amenazaban por salir.
Harry: No Charlotte, no te lo pido como pareja, sino como buena amiga, debo saberlo-dijo con un rostro neutro, sus labios formaban una línea recta.
Charlotte: Esto es lo que quiere Michelle, que nos enfrentemos-dije mirándole fijamente a los ojos, en ellos no se expresaba ningún sentimiento de felicidad, como había comprobado anteriormente.
Harry: No, esto te lo buscas tú sola, me has mentido Charlotte, lo menos que puedes hacer es decírmelo, no se trata sobre ti, sino de mi, y si te vas a negar a contármelo, lo mejor será que se lo pregunte a Michelle-dicho eso se soltó de mi agarre y se dirigió a la puerta, iba a abrir la puerta ya que la cerró cuando entró.
Charlotte: Tienes un edema pulmonar...



domingo, 13 de octubre de 2013

Capítulo 21''He conseguido que sonrías''



(Narra Charlotte)

Me encontraba en mi nueva habitación, sin Harry. Lágrimas recorrían por mis mejillas, de rabia.
Charlotte: ¡Estúpido Harry! ¿Por qué tubo que enamorarme? Ahora quiero estar con él-grité llorando mientras que me deslizaba por la pared, ahora estaba sola, no tenía a nadie, no tenía a Cassie, con Harry no podía estar y James, a James nunca le contaría lo que me esta pasando. Soy una cobarde, viene una persona que aparenta ser más fuerte que yo y me arrebata a lo que quiero, siempre a sido y siempre lo será, me quedaré jodidamente sola el resto de mi vida, lo tengo asumido. Estuve llorando hasta que ya no me salían más lágrimas, los párpados me pesaban y se fueron cerrando poco a poco hasta fundirme en un profundo sueño.

(......)

Unos golpes en la puerta hicieron que me despertarse, me desperecé, me dolía la espalda, había dormido apoyada en la pared. Me levanté y me dirigí a la puerta para abrirla, para mi sorpresa, era James.
Charlotte: James, ¿como sabes-me interrumpió.
James: ¿Qué como sé que tu habitación? Bueno, soy tu psicólogo, me suelen informar de estas cosas-dijo entrando a la habitación, yo la cerré una vez que estábamos dentro.
Charlotte: ¿A qué has venido?-pregunté sin ganas.
James: Una dinámica sorpresa, ponte esto-dijo entregándome una bolsa-te espero a las nueve en el primer ascensor-le eché un vistazo lo que había dentro de la bolsa, si mi vista no fallaba, juraría que vi un vestido.
Charlotte: Pero..-me interrumpió.
James: No llegues tarde-dicho eso salió por la puerta dejándome a mi con la palabra en la boca, saqué lo que había en la bolsa, si, mi vista aún no fallaba, era un vestido color granate largo y, anda, unos tacones a juego. Me probé los tacones, eran de mi talla, empecé a andar por toda la habitación con los tacones, nunca me había puesto unos, por casi me caigo varias veces, pero no eran muy altos. Me probé el vestido y me dirigí al espejo del aseo para probármelo, se pegaba mucho al cuerpo dejando notar cada fracción de mi torso, me sentía....rara, no me había probado nunca un vestido parecido, me lo cogí de los volantes y empecé a zarandearme con una sonrisa, sentía que era una princesa con esos tacones y aquel vestido largo sacado de mis sueños cuando tenía cinco años, pero, ¿para qué quería James que me pusiese este vestido u los tacones? No me dejó que le preguntase. Rápidamente me lo quité y me coloqué la ropa que llevaba anteriormente, dejé los tacones junto al vestido encima de la cama y yo me senté en la cama de enfrente, visualizándolo, ¿me iba a poner eso? No lo sabía, la verdad es que me sentía cómoda con ese vestido, me veía.....guapa. No, seguro que eran imaginaciones mías, a una persona le quedan bien una cosa cuando era guapa, yo no lo era. Miré la hora, solo me faltaba media hora para arreglarme, tenía que hacerlo, no era como lo de Harry, era James, mi psicólogo, y si decía que me lo tenía que poner, por alguna razón sería. Me armé de valor, me quité la ropa que llevaba hasta quedarme en ropa interior, a continuación me puse el vestido granate con delicadeza, procurando que no se rompiese, una vez que lo tenía puesta me senté en la cama para ponerme los tacones. Fui al aseo a mirarme, una sonrisa se formó en mi rostro, la vista se me fue a mi pelo, lo tenía horroroso, fui a la mochila y cogí el neceser, ahí tenía horquillas y un peine, me recogí el flequillo y después, con el agua, le di un poco de volumen a mi pelo. Una vez que terminé me visualicé en el espejo, a pesar de no llevar maquillaje me sentía tan arreglada, tan....distinta, pero, era la primera vez que me veía guapa,  por una vez me daba igual si la gente me dijese que me quedaba mal este vestido, me sentía segura de mi misma, y eso, me gustaba. Volví a mirar la hora, solo faltaban dos minutos para que fuese las ocho. Rápidamente salí de mi habitación y me dirigí al ascensor. No había nadie. En un abrir y cerrar de ojos alguien me tapó con una venda los ojos, un pequeño grito ahogado salió de mi garganta, oí como alguien se reía en un susurro detrás de mi.
James: Tranquila, soy yo-me susurró al oído. Al oír la voz de James suspiré aliviada.
Charlotte: ¿Por qué me vendas los ojos?-pregunté confusa por su acción.
James: Es una dinámica, cógeme de la mano, para que no te caigas donde vayamos, y confía en mi-yo asentí pausadamente y le cogí de la mano. Noté el tacto de su mano, era suave, diría que no era suya, tenía un tacto más....juvenil, aunque nunca le he cogido la mano a James para juzgarla-no preguntes nada por el camino, ya lo sabrás cuando lleguemos, ¿de acuerdo?-me volvió a susurrar en el oído, yo volví a asentir. Dicho eso noté como me estiraba de la mano y yo andaba lento, por miedo que podría haber delante de mi. Oí como los pasos de James bajaban un escalón, yo torpemente los bajé, una risa nerviosa oí, a lo que yo fruncí el ceño, iba a seguir para adelante, pero él colocó la mano en mi pecho para que me parase, oí como abría una puerta y noté como un foco se posó en mi y se pudo transparentar la venda, pero no lo suficiente para visualizar donde estaba. Noté como la misma mano que tenía cogida me soltó y se posó, junto a la otra, en el lazo de mi venda. Me quitó la venda poco a poco para ver un rostro sonriente. Esa no era la mano de James, sino de Harry. Visualicé el entorno, había una gran pista, al lado una mesa con un mantel blanco y dos sillas del mismo color que el mantel, en frente una mesa donde había varios platos de comida y ,a continuación de la pista de baile, algo similar a un escenario.Tenía ganas de correr, de huir como hice esta mañana, sin embargo, no podía, estaba quieta, como si me hubiesen clavado los pies en ese suelo.
Harry: Bueno, si no lo has podido deducir al quitarte la venda no hay dinámica y tampoco está James, solo estamos tú y yo, y bueno, un baile en el que tú eres la reina. Así que, ¿te gustaría concederme este baile, reina del baile?-dijo haciendo una reverencia, no tenía palabras, ¿había hecho todo eso, por mi? No, tenía que ser un sueño, me pellizqué torpemente para ver si era verdad, sino era un sueño, me equivocaba, era real-¿por qué te autolesionas?-me preguntó acompañado de una débil risa. Yo le miré, sin expresión alguna, no sabía si reír o llorar-¿te encuentras bien?-me preguntó preocupado. Yo asentí débilmente mientras que una sonrisa se me formaba en el rostro.
Charlotte: Cla-claro qu-e m-me encan-encantaría bailar con-contigo-dije tartamudeando en un intento de formar una frase. Él me sonrió y, de un tirón de brazo, me arrastró donde era la pista de baile mientras que una música animada sonaba. No sabía como bailar, nunca lo había hecho, le miré a él, hacía pasos demasiado raros y rápidos, estallé a carcajadas al verle bailar, él paró.
Harry: ¿De qué te ríes?-preguntó frunciendo el ceño.
Charlotte: ¿De donde has aprendido a bailar así?-pregunté intentando parar de reírme.
Harry: Señorita, lo que usted está viendo es obra de Styles-dijo echándose el pelo para atrás y levantando las cejas. Yo me reí aún más fuerte.
Charlotte: Se nota-paré de reírme y posé una mano en mi estómago, ya que me dolía de tanto reírme.
Harry: ¿Tú no bailas?
Charlotte: La verdad es que no sé-admití con cierta vergüenza.
Harry: Si quieres yo te enseño.
Charlotte: No hace falta, gracias, no quiero quitar el mérito de los pasos del Gran Styles-dije exagerando a lo que él se rió.
Harry: Pero te los enseño a ti porque tú eres un caso a parte, y me gusta compartir mi mérito-dijo sonriente a lo que a mi se me contagió-mira, este es el paso que más utilizo, se llama ''El esencial'', es el que más les gusta a las chicas-admitió victorioso a lo que yo me reí sonoramente. Empezó a hacer pasos raros a los que yo tuve que copiar por obligación-¿ves? si te sale genial-admitió con una sonrisa.
Charlotte: Cuidado, que viene Charlotte a arrasar todas las pistas de baile-dije divertida, a lo que él se rió. Terminó la canción, ahora venía una lenta, noté como me sonrojaba y me empezaban a sudar las manos, solo el saber que tenía que bailar pegada a él me causaba eso. Él se rió, de lo que supuse de mi cara, y de un tirón de mano me acercó a él, coloqué mis manos en su cuello, y él en mi cintura mientras que nos movíamos al compás de la música.
Charlotte: Harry-dije captando su atención, él posó su mirada en mis ojos lo que provocó ponerme más nerviosa.
Harry: Dime-dijo dándome paso a hablar.
Charlotte: Quiero agradecerte todo esto, es muy especial para mi y, nunca antes alguien ha hecho algo parecido a esto, tan precioso-admití mirándole a los ojos.
Harry: Yo solo quería verte sonreír, y lo he conseguido-una sonrisa de tonta se me formó en mi rostro al escucharlo.
Charlotte: Harry, eres un gran-dude en qué decir, ¿un gran amigo? ¿un gran futuro novio o novio? No, no quería que fuese mi amigo, quería que fuese mi novio, pero no podía serlo-eres, eres muy grande-me decanté por decir apoyándome en su pecho mientras que  la canción terminaba. La música se paró y Harry se separó de mi y se subió donde se suponía que era el escenario.
Harry: Bueno, ha llegado la hora, no hay baile sin su reina. Así que por favor, Charlotte Harris, suba al escenario para que le podamos coronar-dicho eso me sonrojé y subí al escenario mientra que aplaudía y fingía vítores de otras personas, acto que me resultó gracioso. Una vez que estaba en el escenario, él me colocó la corona poco a poco y entregándome una rosa roja-felicidades reina-me susurró al oído.

(......)

Ya se había acabado el baile, me encontraba sentada en el escenario, con los pies colgando, al igual que Harry, yo sostenía la rosa entre mis manos y la miraba poco a poco. Me lo había pasado muy bien a su lado.
Charlotte: Harry-dije captando su atención.
Harry: ¿Si?-preguntó girando la cabeza para mirarme. Sus ojos esmeralda se clavaron en mis ojos, en su mirada pude ver felicidad, sinceridad, confianza y seguridad. Yo le sonreí sincera. ¿Estaba segura de lo que iba a decir? Si, porque ahora no hablaba mi cerebro por mi, sino mi corazón.
Charlotte: Intentémoslo.

lunes, 7 de octubre de 2013

Capítulo 20''Se prometió no volver a amar''







Harry: Lo suficiente para saber que te encantan mis ojos esmeralda-susurró cerca de mi oído. Vale Charlotte, ¡improvisa! Cuando me di cuenta estaba corriendo por los pasillos, ¿estaba huyendo? si, nunca admitiría que me gusta Harry, aunque ya se lo dije a Michelle, y esto es lo que pasó. Me encontraba en recepción, con mi bolsa de la ropa colgada en mi hombro ya que no me la había quitado, lo agradecí.
Charlotte: Quiero el traslado de habitación.

(....)

Me encontraba en mi nueva habitación, estaba vez estaba sola, me encontraba tumbada encima de la cama mirando al techo, ahora lo que necesitaba era pensar, soy estúpida, siempre huyendo de los problemas, me rectifico, soy estúpida y cobarde, ¿por qué siempre haré eso? No tendría que haberme ido corriendo, ¿ahora qué pensará de mi? Demasiados adjetivos y todos malos, como toda la gente que piensa sobre tí Genial, otra persona que seguro que le caeré mal, pero bueno, hay que mirarlo por el lado bueno, así le podré evitar, Michelle será feliz y Harry también, todos contentos, menos tú Charlotte, menos yo...¡joder! ¿por qué siempre menos yo? ¿por qué no puedo ser yo ahora la feliz? Tendría que serlo, me merezco ser feliz, pero claro, siempre tiene que haber alguien sufriendo, y ese alguien soy yo, si alguien puede ser feliz, ¿por qué yo no puedo ser ese alguien? Necesitaba despejarme, olvidarme de todo pero de una manera que todavía me dejasen hacerlo, la música, necesitaba tocar de nuevo la guitarra. Me levanté rápidamente y me dirigí a mi mochila a buscarla. Mierda, la mochila era demasiado pequeña para que cupiese una guitarra, me la había dejado en mi antigua habitación. Un gran suspiro salió de mi garganta. Genial, ¿ahora qué hacía? No tenía a nadie con quien conversar, no tenía ni mi guitarra, ni nada con lo que me pudiese desahogar, me negaba a ir a la habitación de Michelle por miedo a que allí estuviese Harry. Lo mejor sería dormirme y que el tiempo pasase lo más rápido posible.

(Narra Harry)

En un abrir y cerrar de ojos me quedé solo en la sala, Charlotte huyó, pero ¿por qué? ¿no puede admitir que le gusto? ¿que siente algo por mi? Al parecer no puede, ¿estaría enfadada conmigo? No lo sé, a veces no sé si le caigo bien. Me senté en la cama y dejé caer mi cabeza a bajo, no sabía que hacer, ¿debería perseguirla? No, llevo suficiente tiempo con ella para saber que odia que no le dejen espacio para pensar ya que se agobia, lo mejor será dejarle su tiempo para pensar, sí, sería lo mejor. Pasaron unos minutos y todavía seguía solo en mi habitación, no había rastro de Charlotte. ¡Seré estúpido! Sé como es ella de orgullosa, no va a volver a la habitación, llevaba la mochila puesta, se iba a cambiar de habitación y no podía dejar que hiciese hacer eso, no podía dejarla ir, tenía que impedírselo. Corría por los pasillos en su busca, me asomaba a todas las habitaciones pero nada, ni rastro de ella, pero no me iba a dar por vencido, se me ocurrió una idea. Corrí a recepción para informarme.
Harry: Perdone, busco a Charlotte Harris-dije haciendo pausas para respirar.
X: Si, habitación 349-dijo la mujer mirando la pantalla del ordenador.
Harry: Muchas gracias-le agradecí con una sonrisa. Corrí, ahora con una sonrisa, hasta la habitación 349, como me había dicho minutos atrás la mujer. Me paré justo en frente de la puerta, leí el cartel que confirmaba que era el número 349, la puerta estaba cerrada, ¿debería entrar o esperar? Opté por la segunda, miré hacia los lados, una vez que visualicé que no había nadie en el pasillo apoyé mi oreja en la puerta para escucharla. Se oía como una persona lloraba con fuerza y algunos de sus sollozos.
Charlotte: ¡Estúpido Harry! ¿Por qué tubo que enamorarme? Ahora quiero estar con él-oí que decía mientras lloraba. En ese momento me separé de la puerta y la miré como si ahí se encontrase Charlotte, me sentía culpable, no debería de estar así, ¿por qué le costaría tanto admitir que siente algo por mi? Seríamos felices juntos. Tenía que saber el por qué de esa decisión, y sabía quien me lo podía decir, James.

(.....)

Visualicé a James que iba a entrar en su sala, perfecto.
Harry: Espere señor Moore que le ayudo con eso-dije cogiéndole unas carpetas que tenía en sus brazos.
James: Gracias Harry-me agradeció con una sonrisa-pero mejor llámame James, quiero tener un ambiente más social con los pacientes-me explicó.
Harry: Lo que usted diga James-contesté con una sonrisa-¿puedo hablar contigo un momento?
James: Claro, pasa-me invitó, él me hizo una seña para que le dejase las carpetas en su mesa, yo le obedecí. Una vez que las dejé me senté en la silla al igual que él-bueno Harry, ¿de qué querías hablar?-dijo acomodándose en la silla.
Harry: Verá James....-hice una pausa-es sobre Charlotte.
James: ¿Charlotte?-preguntó extrañado.
Harry: Si, Charlotte Harris....verá...no sé si me lo va a contar pero-hice otra pausa-quiero saber el por qué Charlotte tiene miedo a tener una relación-al decir eso un silencio incómodo se apoderó de la situación. James se aclaró la garganta.
James: Verás Harry, eso es información privada de Charlotte-le interrumpí.
Harry: Ya se que es información privada suya pero debo saberlo-hice una pausa-ella se ha cambiado de habitación porque oí que ella sentía algo por mi y no lo ha querido admitir, huye del problema, como siempre. Yo quiero ser feliz a su lado, pero no sé como-dije sincero y apoyando mi cabeza en mi mano. Él suspiró.
James: Harry, te lo voy a contar-yo levanté la cabeza al oír sus palabras-pero por que sé que le puedes ayudar a superar esa depresión que tiene, pero por favor, no digas nada de esta conversación, ¿de acuerdo?-yo asentí con la cabeza, él volvió a suspirar-hace un año estuvo ingresado un chico al mismo tiempo que ingresaron a Charlotte, fueron compañeros de habitación y surgió el amor, ellos planeaban una vida juntos detrás de estas paredes, él le ayudó a superar su bache y que volviese a comer, los días del chico estaban contados, él sufría edema pulmonar. A Charlotte le dieron el alta y le prometió ir a verle todos los días hasta que le diesen el alta a él y así cumplió. Estaba feliz, había remontado las notas y tenía el mejor novio, no podía pedir más. Un día cualquiera vino al hospital a visitarle, pero no estaba en su habitación, preguntó a los doctores y no le dijeron nada, ella insistió hasta que uno de los doctores se lo dijo, el chico-aquí hizo una pausa y cogió aire torpemente-el chico murió esa misma mañana. Ella estaba destrozada, bajó en los estudios, sufría depresión y volvió a recaer, se prometió no amar a nadie más, que el chico fuese el único que habitase en su corazón. Por eso es a veces tan borde contigo, porque te quiere e intenta olvidarte-dijo finalizando la historia. No sabía que responder, estaba claro que eso no me lo esperaba. Se me ocurrió una idea para que Charlotte volviese a sonreír, pero necesitaba ayuda.
Harry: James, ¿me podría ayudar a preparar un baile de fin de curso para Charlotte?