William: Bien, he venido para traerte esto-dijo dándome una carta-es tuya, te hará más falta a ti que a mi-dicho eso desapareció por la puerta dejándome a mi en medio de la habitación con la carta en las manos, la guardé rápidamente en mi cómoda, no estaba preparada para leerla todavía, volví a mi sitio de antes.
Harry: ¿No la vas a leer?-negué con la cabeza.
Charlotte: Todavía no es el momento, mira lo que me acaba de pasar, no quiero, podré esperar-dije tranquila a lo que él se limitó a asentir.
(.....)
Hoy era el día que me tenían que pesar, tenía miedo por lo que me podrían decir, seguro que no estaría en mi peso, no saldría de aquí nunca, tenía que hacer algo para al menos pesar un poco más, tuve una idea, me dirigí hasta recepción, hay había de adorno una abalanza con pesos a los lados, seguro que no pasaría nada por cogerlos prestados, esperé hasta que la chica que ocupaba ese sitio se fuese al descanso y pasara su turno, tardaban como un minuto en cambiarse, era mi oportunidad, con una mano cogí los pesos que más pesaban y los metí en los bolsillos de mi bata, fui andando por los pasillos hasta llegar a mi habitación, si iría corriendo sabrían que oculto algo y no quiero que esto salga mal. Llegué a mi habitación, me coloqué los pesos debajo del pantalón, hasta de irme eché una vista rápida por todo mi cuerpo para ver que no se notaban, ya que de momento no teníamos espejo, bien, no se me notaba, sonreí para mis adentros y me dirigí hacía la sala. Una vez que llegué la chica me dijo que me subiera a la báscula.
X: Deje que mire los bolsillos antes de que te pese-dicho eso me revisó los bolsillos de mi bata, ahí no tenía nada, se dispuso a pesarme-Vaya, parece que ha engordado medio kilo, sigue así Charlotte, te felicito-dijo dándome una palmada en la espalda mientras que yo sonreía, tenía que conseguir más, más pesos para así salir de este hospital.
(.....)
Llegué a mi habitación, me quité los pesos y los dejé encima de la cómoda sin saber que alguien estaba siendo testigo de mis actos. Levanté la mirada y me encontré con la suya que me miraba sorprendido.
Harry: No me digas que los has utilizado para...-dijo señalándolos, le interrumpí.
Charlotte: Si, los he utilizado para irme a pesar-terminé su frase-¿Qué me iban a decir? ¿Qué estoy peor? ¿Qué si sigo así nunca saldré de aquí? Todo eso ya lo sé, no me sirve de nada las malas noticias-dije sentándome encima de la cama.
Harry: ¿Y te sientes bien engañándote a ti misma?
Charlotte: La verdad es que si, me gusta oír lo que yo quiero, y eso si implica engañarme a mi misma.
Harry: ¡¿Pero es que no te quieres curar?! ¿¡No ves que estas en los huesos!? No sé como entraste a esta enfermedad, pero tu salud esta en peligro-dijo alzando el tono de voz y poniéndose de pie.
Charlotte: ¿¡Y qué mas da!? A nadie le importará, a nadie le importará si me voy, si me dejo de ir, lo que haga y lo que deje de hacer, ¡yo aquí no me pinto nada! ¡yo no le importo a nadie!-dije poniéndome de pie para estar a su altura a pesar de que él era más alto que yo.
Harry: A mi me importas....

No hay comentarios:
Publicar un comentario