jueves, 26 de diciembre de 2013

Otra nota mehé

Hola, os escribo a los pocos lectores que me quedan para avisaros de que voy a estar un tiempo sin escribir. No estoy en la mejor etapa de mi vida, tengo muchas ideas, ya la tengo planificada pero me veo sin fuerzas a la hora de escribir. No la voy a dejar, porque, como ya he dicho antes, tengo muchas ideas y las voy a aplicar. Gracias a los lectores fieles que seguís a pesar de todo
Nos veremos en un tiempo.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Capítulo 27''Te mereces a alguien mejor''




Charlotte conforme sale de la sala de James abre la caja y mira los comprimidos. No son grandes, pero harán efecto. Se dirige a su habitación. No está Harry. Lo más seguro es que esté con su madre en la cafetería. Se encoje de hombros. Acto seguido se sienta encima de su cama y recuerda las palabras de James: Un comprimido cuando te sientas en un extremo como máximo. Abrió la caja con impaciencia y nerviosismo. Cogió cinco pastillas y se las colocó en la mano. ¿Estaría dispuesta ha volver a lo mismo? Si. Se las metió de un tirón y se las tragó sin ninguna ayuda. Desde ese momento dejó de ser ella. Ahora, estaba bajo el efecto de los sedantes.

(....)

-Mamá, tengo que decirte una cosa-dijo Harry mirándola a los ojos. Prefería que se enterase por él que por cualquier médico.
-Dime cariño-contestó ella con una mirada llena de confusión. Harry cogió aire torpemente.
-Verás, es sobre mi enfermedad-hizo una pausa-me tienen que operar dentro de un mes-hizo otra pausa para coger más aire. Sus labios empezaban a temblar-y las posibilidades de que salga bien es de un 50%-su madre al escuchar esa palabras notó como algo en su pecho crujió. Su Harry, su bebé, el que apenas ha vivido la vida...iba a morir. Le abrazó fuertemente mientras lágrimas corrían por las mejillas de las dos personas. Las palabras sobraban. Una vez que se separaron se miraron a los ojos.
-Harry, tienes posibilidades de vivir....-dijo ella con esperanzas.
-Y de morir-dijo él pesimista. Su madre le abrazó más fuerte.
-No Harry, no te vas a morir...-susurraba su madre en el oído para que se calmase. Mientras que él asentía mientras lágrimas empezaban a repetir el recorrido otra vez. Se volvieron a separar-Oye, me he enterado de que tienes nueva novia-dijo con un intento de sonrisa y cambiando de tema.
-¿Como lo sabes?-preguntó confuso.
-Una madre se entera de todo-dijo ella divertida a lo que Harry sonrió.
-Mamá, ella es increíble...-confesó con una sonrisa más grande.
-Anda, ve a buscarla y me la presentas.-dijo mientras le guiñaba un ojo. Él se limitó a asentir y empezó a recorrer los pasillos en busca de Charlotte. Pasó por delante de la consulta de James. No estaba. Pasó por delante de varias salas hasta llegar a su habitación. Tampoco estaba. Escuchó una carcajada. Reconoció la voz de Charlotte. Se paró en medio del pasillo y se guió por aquella carcajada. Fue escuchando más que provenían de las escaleras. Lo que le pareció extraño ya que ningún enfermero se dio cuenta. Subió las escaleras siguiendo el ruido de los pasos y las carcajadas. Se paró enfrente de una puerta. No habían más escaleras. Esa puerta daba a la azotea. Abrió la puerta rápido y con miedo. Su rostro cambió a uno de asombro al ver aquella escena. Charlotte subida en un muro. De un paso podría matarse con la altura que había. Ella al girarse notó la presencia de Harry.
-Oh, estás aquí Harry-dijo ella tranquila.-Ven aquí, las vistas son impresionantes-dijo ella bajando la cabeza.
-Charlotte, baja de ahí-le advirtió él con miedo.
-¿Por qué? Si aquí estoy muy bien-dijo poniendo una cara triste, como si de una niña de 5 años fuese.
-Charlotte, ya-se le empezaba a formar un nudo en la garganta.
-¿Qué pasa? ¿Tienes miedo?-preguntó ella mientras se cruzaba de brazos. Él negó con la cabeza-Ah, pues vale-dijo ella tranquila. Dicho eso levantó uno de sus pies al aire y lo mantuvo en la zona donde acababa el muro. Ella con el rabillo del ojo miró a Harry. Él al verla se puso la mano en el corazón y se acercó a ella corriendo. Charlotte soltó una carcajada-eh eh eh, no te acerques-le advertía con una sonrisa divertida.
-¿Te parece esto divertido?-dijo él cruzándose de brazos. Ella se limitó a asentir. En ese momento Harry entendió todo. Esa no era Charlotte. Simples sedantes recetados.-te has pasado con la medicación, ¿verdad?-preguntó él con el ceño fruncido.
-Solo cuatro pastillas de más-dijo mientras miraba al suelo-por cierto, estás muy gracioso con el ceño fruncido-dijo mientras se reía.
-Charlotte, por favor, bájate-dijo él intentado tranquilizarse. Notaba como el corazón le latía más fuerte, tanto que parecía que se le saliese del pecho. Sintió como el aire no llegaba a sus pulmones. Poco a poco se iba cayendo al suelo mientras que ponía los ojos en blanco. Charlotte al ver semejante escena volvió en si. Como si el efecto de sus sedantes hubiese desaparecido en un segundo. Se bajó corriendo y cogió a Harry.
-Ve a avisar a un médico....-susurró él mientras puso los ojos en blanco.

(.....)

Charlotte esperaba en la incómoda silla alguna noticia sobre su novio. Con las piernas recogidas y la cabeza hundida en ellas maldecía. ¿Como podía ser tan egoísta? Harry era lo mejor, no se lo merecía. Notó como alguien se sentó a su lado. Le daba igual. No quería hablar con alguien.
-¿Tú debes de ser Charlotte, verdad?-preguntó una voz femenina. Ella levantó la cabeza poco a poco para encontrarse con el rostro de una mujer adulta, con el cabello castaño y liso, y algún parecido a Harry-soy Anne, la madre de Harry-dijo tendiéndole la mano. Ella la aceptó.
-Si, soy Charlotte, encantada-dijo ella secándose las lágrimas.
-Sé que no es el momento de presentarse-se sinceró-¿sabes lo que le ha pasado Harry?-Charlotte palideció, ¿qué le iba a decir? ¿qué había sido todo por su culpa? Iba a abrir la boca cuando un médico con el pelo canoso le interrumpió.
-¿Familiares de Harry Styles?-preguntó.
-Nosotras-contestó su madre mientras se levantaba.
-Su hijo está mejor, pueden entrar de uno en uno-dicho eso se marchó. Su madre suspiró aliviada.
-Pasa tú primero-dijo Charlotte mirándola a los ojos. Anne se limitó a asentir y pasó a ver como estaba su hijo. Los minutos pasaron y Anne salió de la habitación dándole paso a Charlotte. Esta entró con miedo. Vio a Harry. Él la miró a los ojos. Ella se sentó avergonzada y miró al suelo. No se atrevía a mirarle a los ojos.
-Verás Harry...-comenzó a hablar-veo como esto no va a ningún sitio, tienes mucho por delante y no quiero que te estés siempre así por mi culpa-respiró hondo-te mereces algo mejor-dijo aún mirando al suelo. Harry soltó una carcajada. Ella levantó la vista mientras fruncía el ceño confundida.
-¿Estás rompiendo conmigo?-preguntó él mientras se reía.
-¿Qué te hace tanta gracia?-preguntó esta vez ella con enfado.
-Eres una egoísta Charlotte, nunca has pensado en mi, siempre en ti y en tus problemas, ¿y ahora tú estás rompiendo conmigo? Eso es lo que me hace gracia-dijo riéndose sarcásticamente.
-Eres imbécil-dijo ella más que enfadada.
-Pero tengo razón, y lo sabes. Dime Charlotte, ¿cuando fue la última vez que me preguntaste un ''que tal Harry''?-le preguntó. Ella se calló-nunca, ¿cuando has demostrado tu interés por mi?-se volvió a callar-Charlotte, ¿tú sientes algo por mi?-le preguntó él mirándole a los ojos. Ella asintió sin apartarle la mirada.
-Tus palabras no coinciden con tus actos.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Capítulo 26''No estoy bien''




-Quiero que toques la guitarra-dijo en un susurro. Charlotte se puso nerviosa ¿estaría preparada? Habría que arriesgarse. Se levantó del suelo, salió de aquella cueva que hizo con sábanas y Harry detrás de ella. Cogió la guitarra y se sentó encima de su cama, y Harry a su vera. Respiró hondo. Los dedos le temblaban. Fue a tocar pero Harry se lo impidió-si no quieres no tienes por qué hacerlo, no te obligo-dijo mirándolo a los ojos. Ella le miró fijamente a los ojos. Notó un brillo en ellos. Un brillo que siempre que le miraba ahí estaba. Le daba confianza. Negó con la cabeza.
-Quiero hacerlo-dijo Charlotte muy segura. Harry se limitó a asentir y a apartar la mano de las cuerdas de la guitarra. Charlotte cogió aire y se dispuso a tocar. Al principio lo hacía con nerviosismo, cabizbaja intentando no equivocarse en ninguna nota. Levantó la cabeza y se encontró con sus ojos y su sonrisa, ojos grandes color esmeralda y una sonrisa, igual que sus ojos, grande y adornada por unos hoyuelos que cada día le enamoraban más. Sus dedos paseaban por las cuerdas sin fallar ninguna nota. Estaba relajada. En ese momento empezó a cantar la canción.
Never wanted to feel
Never wanted you to steal my heart
Never wanted you to know
Never wanted to show I'm weak

I'm falling all over myself
Trying to be someone else
I wish you would dare to walk me home
So I wouldn't have to feel alone

Always wanted to be
Always wanted you to see my heart
Always wanted your love
Always wanted but never was

I"m falling all over myself
Trying to be someone else
I wish you would dare to walk me home
So I wouldn't have to feel alone
I'm falling all over myself

Dying to be someone else
I wish you would dare to walk me home
I don't wanna fight the world alone

Never told you before
Never loved you more

I'm falling all over myself
Trying to be someone else
I wish you would dare to walk me home
So I wouldn't have to feel alone

I'm falling all over myself
Dying to be someone else
I wish you were dead and walk me home
I don't wanna fight the world alone
I don't wanna fight the world alone
I don't wanna fight the world alone

All alone
Una vez que terminó de tocar agachó la cabeza con vergüenza a lo que pensara Harry de aquella canción. El silencio se apoderó de la situación. Unas manos frías se posaron en las mejillas de Charlotte subiéndola poco a poco hasta encontrarse con el rostro sonriente de Harry. Poco a poco se fue acercando a ella hasta juntar sus labios fundiéndose en un beso lleno de amor y cariño.
-Ha sido preciosa-añadió Harry una vez que se separaron.

(…..)
Estaban en la cama de Harry. Este le tenía cogida de la cintura. Notaba la respiración de Harry chocar en su nuca. Mientras que ella tenía una mano debajo de la almohada y la vista al frente, sin poder dormir. ¿Qué le pasaba? Notaba un vacío en su interior, tristeza ¿por qué? ¿no se suponía que era feliz? ¿o eso era lo que demostraba pero no sentía? En ese momento un montón de recuerdos le vinieron a la cabeza, la muerte de su mejor amiga y de su antiguo novio, el rechazo por parte de su padre, su estancia en el hospital, la enfermedad que tiene…Todo eso provocó que una lágrima cayese por su pálida mejilla. Delicadamente apartó la mano de Harry de su cintura. Se levantó, se acostó en su cama acurrucada en una esquina y lloró en silencio hasta quedarse dormida.
(….)
-Me siento vacía la mayoría del tiempo, ayer noté como caía fondo, se supone que soy feliz, estoy con Harry y me gusta, pero no sé que me ocurre últimamente…-explicaba Charlotte a James, mientras que él tomaba notas-¿qué puedo hacer?
-La verdad es que lo que te puede pasar es que tienes cabos sueltos, es decir, tienes el tema de tu padre, que todavía no está zanjado, la muerte de dos seres queridos que eso es difícil de superar tan pronto…-James fue interrumpido.
-Lo de mi padre es misión imposible, y lo de la muerte quiero superarlo ya, ¿no tiene algo para que se me pase toda esta tristeza?-preguntó exasperada.
-Charlotte, según tus antecedentes, no creo que lo mejor sea recomendarte unas pastillas…-le contestó James mirándole a los ojos.
-Sé que esta vez seré más prudente a la hora de tomármelas, confía en mí-dijo segura. James se lo pensó unos segundos.
-Está bien Charlotte, te recetaré unas pastillas-dijo confiando en ella-son estas-dijo sacando una caja pequeña de uno de los cajones de su escritorio-son un poco más leves que los sedantes, media al día y cuando te encuentres al extremo.Ten mucho cuidado cuando las consumas-le advirtió. Charlotte se limitó a asentir con la cabeza-en una semana vienes y veremos tus cambios. Hasta luego Charlotte.

-Hasta luego James-dijo antes de salir por la puerta de su consulta.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Capítulo 25''Me deberías de odiar''









Charlotte estaba tirada en su cama mirando al techo. Aburrida. En momentos de soledad era donde pensaba en todo lo ocurrido y cayó en la cuenta de una cosa. Harry y ella no habían tenido ninguna cita. Pensó. Tal vez debería darle una sorpresa como hizo él. Si, debería, y sabía que tipo de cita prepararle. Lo único que necesitaba eran libros. James tendría algunos. No se lo pensó dos veces. Se levantó y se dirigió a la consulta de James. Mientras que andaba por los pasillos pasó por la habitación de Michelle. Se detuvo. Tenía que dejarle las cosas claras. Estaba en frente de la puerta. Cogió una bocanada de aire y, sin pensarlo más, abrió la puerta.
-Sa...-no le dio tiempo a terminar la frase. Se encontró con una escena. Michelle llorando y alrededor de ella varios mechones de pelo. Michelle levantó la cabeza y al ver a Charlotte se limpió las lágrimas con rabia.
-¿Qué quieres?-preguntó borde. Toda la rabia que contenía Charlotte, todas aquellos diálogos que se había preparado con el fin de desahogarse, se había esfumado al ver semejante escena-¿te vas a quedar ahí parada o me vas a contestar?-preguntó en el mismo tono que antes.
-Michelle....-susurró, fue lo único que pudo articular.
-¿Qué?-le preguntó con lágrimas en los ojos. A continuación agachó la cabeza y Charlotte pudo oír como gimoteaba. No era cruel. No iba a ser igual como ella. Se sentó a su lado y le pasó un brazo por los hombros y la atrajo a ella. Michelle cuando notó como Charlotte le acercaba le abrazó con fuerza y lloró más fuerte. Charlotte le pasaba su mano por la espalda para intentar tranquilizarla.
-Voy a morirme...-susurró con lágrimas en los ojos aún abrazada a Charlotte.
-No, no te vas a morir-le susurró esta vez ella para tranquilizarla.
-Tengo un puñetero cáncer de mama, lo más seguro es que me muera-dijo separándose de ella y secándose las lágrimas con las mangas de su camiseta.
-Muchas mujeres sobreviven de ese cáncer, hay que ser fuerte-le dijo para animarla-yo.....yo estaré contigo.
-¿Qué?-preguntó Michelle extrañada a lo que acababa de decir.
-Que yo estaré contigo en el cáncer, quiero decir, si estás más tranquila yo podría venir aquí y ayudarte , para que no lo pases sola-le contestó con una sonrisa. Al decir eso Michelle notó como lágrimas amenazaban por salir, ella no las iba a retener. Le abrazo, esta vez, más fuerte.
-¿Por qué eres tan buena?-preguntó Michelle en sus brazos.
-¿Como?-preguntó Charlotte confusa.
-Si, ¿por qué eres tan buena conmigo si te he hecho tantas cosas malas?-preguntó mientras se separaba de ella para mirarla a los ojos-me odio-dijo tapándose la cara con las manos.
-¿Por qué te odias?-preguntó Charlotte más extrañada aún.
-Por todo lo que te he hecho. Por casi te mueres por mi culpa, he intentado separarte de Harry solo para verte sufrir, me deberías de odiar-dicho eso se formó un silencio en la sala-yo....lo siento, de verdad, me arrepiento de todo lo que te hice. Eres una gran persona y no mereces que te hagan más daño Charlotte-dijo mirándola a los ojos con media sonrisa-lo que me está pasando es el maldito karma, ¿verdad? Todo lo que te hice me lo están devolviendo con este cáncer-dijo hundiendo su cabeza en sus rodillas.
-No, esto no es el karma. A muchas personas le suele pasar esto y no han hecho nada malo. Y no, no te odio, te has arrepentido de tus actos y eso es lo que me importa-admitió con una sonrisa.-y si te sirve de consuelo Harry y yo somos muy felices juntos, estamos saliendo y ahora él sabe todos mis secretos, y su enfermedad-añadió.
-Me alegro de que salgáis juntos, hacéis buena pareja-admitió Michelle con una sonrisa.

(.....)

Harry estaba enfrente de la puerta de su habitación. Se lo tendría que decir a Charlotte. Sacudió la cabeza descartando aquella solución. Más adelante se lo diría, por ahora, dejaría a Charlotte sin preocupaciones, que sea feliz sin importar el tiempo que les quede. Abrió el pomo de la puerta. Se encontró una gran parte de la habitación llena de sábanas. Formaban una cueva. Acogedora.
-Sorpresa-susurró alguien detrás de él. Lo que provocó que se asustase y pegase un pequeño brinco.
-Me quieres matar, ¿verdad?-dijo él con la mano en el corazón, lo que provoco que Charlotte se riese.
-Ven-dijo cogiéndolo de la mano y adentrándose a la cueva hecha por sábanas. Harry la visualizó. Tenía un gran espacio, dos farolillos y una pila de libros. Él se sentó en frente de Charlotte-¿te gusta?-preguntó Charlotte emocionada.
-Claro-admitió con una sonrisa-¿para qué es esto?-preguntó con curiosidad.
-Bueno, el otro día estuve pensando y caí en la cuenta de que no hemos tenido ninguna cita como ''novios''-en esa palabra Charlotte hizo comillas con los dedos, acto que le resultó gracioso a Harry-he pensado en esto. Sabiendo que te encanta leer y cuáles son tus libros favoritos-Charlotte siguió hablando, pero Harry solo veía como movía la boca. Observó sus ojos, siempre habían tenido un brillo especial, desde la primera vez que la vio, tumbada en la gruesa cama, con rostro de estar cansada, de tristeza, a la de ahora, un rostro feliz, donde la sonrisa nunca falta. A Harry le impresionó que todavía se acordase de que adoraba leer y cada uno de sus libros favoritos, ya que esta le enseñaba las portadas-léemelo tú primero-dijo entregándole un libro. Él asintió. Leyó el título. El gran gatsby.
-En mis años mozos y más vulnerables mi padre me dio un consejo que desde aquella época no ha 
dejado de darme vueltas en la cabeza. “Cuando sientas deseos de criticar a alguien” -fueron sus palabras- “recuerda que no todo el mundo ha 
tenido las mismas oportunidades que tú tuviste.”-empezó a recitar mientras que Charlotte le miraba con entusiasmo. Le encantaba ese libro. Leyó diez capítulos en voz alta. La boca se le empezaba a secar así que decidió dejarlo para la próxima vez.-acabo de leer diez capítulos. Ahora me toca a mi decidir.
-¿Cuál eliges?-dijo enseñándole varias portadas de libros. Él los apartó y se acercó a Charlotte dejando sus rostros a pocos centímetros.
-Quiero que toques la guitarra...


lunes, 11 de noviembre de 2013

Capítulo 24''Nuestro futuro''



Charlotte se encontraba sentada en la misma silla de todos los días. La misma posición. Codos apoyados sobre la mesa y un talón encima del otro. Miraba con pesadez el reloj del comedor esperando a que los minutos pasasen rápido y que se saltase otra vez el tener que comer. Frunció el ceño mientras miraba el reloj. Se siguieron moviendo con la misma lentitud de siempre. Charlotte se rió de si misma al pensar que pudiera hacer mover las agujas del reloj con su mente. Dirigió su mirada al pasillo. Grandes puertas con cristales le separaban de él. Vio como la gente pasaba. Algunos con prisa, otros no con tanta. Charlotte abrió los ojos de golpe al ver a esa sonrisa con hoyuelos que tanto le enamoraba. Era Harry. Este le saludó con un ademán de mano. Harry le hacía señas que Charlotte entendió enseguida. Quería que comiese. Charlotte negó con la cabeza. Harry no se iba a dar por vencido. No se lo pensó dos veces. Abrió la puerta de golpe y corrió al lado de Charlotte. Justo cuando iba a hablar una enfermera se le adelantó.

-¿Se puede saber qué hace aquí?-preguntó una enfermera de tez morena. Él levantó la cabeza poco a poco hasta encontrarse con el rostro serio de aquella enfermera. Él tragó saliva sonoramente acción que le resultó graciosa a Charlotte.-le he preguntado que hace aquí, joven-le volvió a repetir con el mismo rostro.
-Verá enfermera-hizo una pausa para ver su placa con su nombre-Rose, me han mandado para que le ayude a comer, ya que se necesitan ayudantes. Yo al ver a esta chica no me he negado, por eso estoy aquí-dijo seguro. El rostro de la enfermera cambió por uno sonriente.
-Oh, perfecto-contestó con una sonrisa-me encanta que los jóvenes como tú ayuden en este tipo de casos. Suerte-dicho eso se marchó a otra mesa. Una vez que la enfermera estuvo lo bastante lejos de ellos como para oírles Charlotte estalló a carcajadas.
-¿Qué te hace tanta gracia?-preguntó mientras fruncía el ceño.
-¿Enserio Harry? ¿Ayudantes para dar de comer a la gente?-dijo mientras intentaba controlar sus carcajadas.
-Lo importante es que se lo ha creído-le contestó con una sonrisa-ahora a lo que estamos-su rostro cambió radicalmente a uno serio. Charlotte bajó la cabeza poco a poco.
-No puedo-murmuró con la cabeza agachada.
-Si puedes-contestó él.
-No, no puedo-su voz se empezaba a quebrar, Harry lo notó.
-Charlotte-dijo llamando su atención, ella no contestó-Charlotte-dijo zarandeándola.
-¿Qué quieres?-susurró con un nudo en la garganta. Lágrimas amenazaban con salir, ella las iba a retener.
-Que me mires-contestó serio. Ella fue levantando la cabeza poco a poco. Harry la miró a los ojos. Los tenía cristalizados-sé que esto es duro para ti, pero piensa-dijo cogiéndola de las dos manos-si tu comes antes saldremos de aquí, antes formaremos una vida, nuestra vida. Un hogar, una familia, todo esto a tu lado. Si tu no pones de tu parte nunca habrá un futuro. Come por eso, por un futuro juntos.-dijo mirándole a los ojos. Ella ya no podía más, Harry tenía razón. Tendría que comer por su futuro. No tenía que ser egoísta, ya que se habla de dos personas. Cogió el tenedor y pinchó un trozo pavo. Poco a poco se lo metió en la boca y fue masticándolo. Lágrimas corrían por su rostro-Eh, no llores-dijo Harry pasando su mano por el brazo de Charlotte.
-Me es muy difícil-susurró.
-Lo estás haciendo genial-sinceró con una sonrisa-ahora ves poco a poco, como antes, lo importante es que comas-le explicó. Y así lo hizo. Poco a poco el plató se vació. Una vez que se terminó la comida del plato se dieron un abrazo donde las palabras sobraban.
-Harry...-susurró ella en su pecho.
-¿Si?-preguntó prestando atención a lo que iba a decir.
-No recordaba que el pavo estaba tan bueno...-volvió a susurrar con una sonrisa, lo que hizo que Harry riera.

(.....)

Harry caminaba por los pasillos con una sonrisa. Había conseguido que Charlotte comiera. Estaba feliz. Pero lo que él no sabía era que su sonrisa desaparecería al enterarse de la noticia que le tenía que decir el doctor que le tocaba.
-¿Harry Styles?-preguntó un doctor con bata blanca, cabello canoso y de estatura alta nada más verle entrar por la puerta. Él se limitó a asentir con la cabeza-siéntese-dijo golpeando la camilla. Harry obedeció y se sentó como le informó-¿como se encuentra?-preguntó mientras le hacía una revisión.
-Genial-contestó el con una sonrisa.
-¿Ninguna falta de aire? ¿Ningún dolor raro?-preguntó mientras se colocaba un guante de látex.
-Desde la última vez no-dijo Harry negando con la cabeza.
-Oh, eso está bien. Aumenta tus posibilidades a la hora de operarte-comentó el doctor con una sonrisa.
-¿Operarme?-preguntó extrañado. Su rostro cambió por completo a uno preocupado.
-¿No te lo informaron? En el caso de tu enfermedad te van haciendo pruebas para comprobar como es el riesgo a la hora de operarte. Ya sabes, la operación final, la operación donde lo más probable es que ya no tengas esta enfermedad-le explicó. Harry estaba confuso dado que no le habían explicado nada.
-¿Cuantas son mis posibilidades?-volvió a preguntar.
-Todavía no estamos seguros, hasta que no sea el día de la operación...-le contestó mientras se sentaba en su ordenador para escribir sus resultados.
-Pero de momento tenéis algo, ¿verdad?-él asintió-bien, dímelas-exigió.
-No creo que sea necesario...-admitió el doctor.
-Necesito saberlo-volvió a exigir.
-Un 30%-se decantó por decir. Harry tragó saliva y su rostro cambió a uno de preocupación ya que no se esperaba aquella respuesta. Cambió su rostro a otro despreocupado. No quería que lo notase.
-Y, ¿cuando es la operación?-preguntó inseguro, con miedo a su respuesta.
-En un mes-dijo el doctor mientras escribía en el ordenador-listo, ya se puede ir señor Styles-dicho eso Harry obedeció y salió por la puerta. Un mes. Un mes le quedaba. Un mes para pasarlo al lado de Charlotte. Para hacer todo lo que quiso y se puede hacer con ella. Tenía miedo. Miedo a la muerte. A que no sobreviviera. A que Charlotte tuviese que seguir su camino sola. A no cumplir todos esos sueños que tenían que realizar. A no formar un futuro a su lado. Pero es miedo lo escondería. No quería que notasen que no tenía esperanzas. Quería que le notasen optimista. Por Charlotte.


Nota Mehé




Bueno, avisaros a mis pocos lectores de que a partir de ahora va a ser todo narrado en tercera persona ya que me siento más a gusto a la hora de escribir. También pedir disculpas por estas dos semanas que no he podido subir capítulo, hoy voy a subir solo uno dado que no tengo el suficiente tiempo como para compensaros con dos capítulos en vez de uno, que es el habitual. También pediros de que POR FAVOR OS LO RUEGO que me comentéis, aunque sea muy corto, pero quiero saber de que tengo lectores y de que las visitas del blog son ciertas, así que por favor, comentar :D. Espero que en estas dos semanas no os haya perdido a esos pocos lectores y espero que os guste el siguiente capítulo. Bye^-^

P.D: Sé que lo de comentar no lo vais a hacer(si es que alguien me lee) pero yo tengo esperanzas en vosotros :D

domingo, 27 de octubre de 2013

Capítulo 23''Confesiones''



(Narra Harry)

Charlotte: Tienes un edema pulmonar....-susurró antes de que me fuese. Yo me quedé quieto, no sabía como reaccionar. Unos delgados brazos rodeaban mi cintura y apoyaba su cabeza en mi espalda. Poco a poco la camiseta se iba humedeciendo. Noté como las manos al igual que las piernas me comenzaban a temblar, ¿ya había llegado mi hora? No lo sé, según lo que me contó James podría pasar cualquier cosa. Poco a poco me iba faltando aire, me costaba seguir respirando-Harry, ¿Harry te encuentras bien?-dijo separándose de mi, yo no hablaba, no conseguía articular palabra. Noté como puse los ojos en blanco y mi cuerpo impactó contra el suelo, un grito procedente de Charlotte fue lo último que escuché para adentrarme en la oscuridad. No veía, no oía, no sentía.

(.....)

Noté como mi mano estaba mojada, poco a poco fui abriendo los ojos para encontrarme con una escena, Charlotte apoyada en mi mano llorando, oí como iba a hablar y decidí volver a cerrar los ojos para escucharla.
Charlotte: He sido tan inútil...-susurró-todo esto es por mi culpa, nunca debí haberte guardado ese secreto, te lo tenía que haber contado antes de empezar a salir, soy una mala novia y una pésima amiga. Te estoy guardando un montón de secretos y no sé como contártelos, se supone que confío en ti, pero me cuesta. Te qui-hizo una pausa, demasiado larga-eres una gran persona para mi-rectificó y se formó el silencio en la sala. Antes de volver a abrir los ojos pensé en todo lo que dijo, ¿se supone que le he escuchado o que no? Quiero que me vea como su mejor amigo, como en esa persona en que confiar, con la que se desahogue, pero parece ser que no soy el adecuado. Decidí abrir los ojos poco a poco y me encontré con los ojos, ahora rojos, de Charlotte mirándome. Ella cuando se dio cuenta se acercó poco a poco a mi y me abrazó con miedo a que me apretase y me hiciese daño, sin embargo, yo le abracé fuerte pegándola hacia mi. Apoyé la cabeza en su hombro y noté como, poco a poco, lágrimas descendían por mi rostro, y noté que a ella también. Las lágrimas y sollozos reinaron en aquella escena.

(Narra Charlotte)

Charlotte: ¿Seguro que te encuentras mejor?-pregunté una vez más mientras le ayudaba a andar hasta su habitación.
Harry: Perfectamente-me contestó con una sonrisa-además, ya me he acostumbrado ha esta habitación, se me hace raro dormir en otras-admitió mientras entrábamos a la habitación. Le ayudé a sentarse en la cama-Charlotte, puedo yo solo-me dijo, a lo que yo le obedecí soltándole. Me senté en mi cama. El silencio se apoderó de la situación, era momento de hablar.-Harry-le llamé para que me prestase atención, él se limitó a girar la cabeza para mirarme-estoy preparada-dije segura, a lo que él me miró confundido-quiero contarte todo sobre mi, una relación se basa en la confianza de uno en el otro, si hay secretos por el medio, ¿en qué se basa nuestra relación?-admití, a lo que él se limitó a asentir con la cabeza. Cogí aire torpemente antes de hablar, estaba nerviosa, él lo notó.
Harry: Charlotte, sino quieres contármelo puedo esperar el tiempo que haga falta-me dijo dedicándome una sonrisa.
Charlotte: No, quiero contártelo ahora-dije segura de mi misma. Él me hizo un hueco en su cama y yo me senté a su lado para contárselo-verás, cuando era pequeña mis padres se separaron, todo iba bien, yo era pequeña y no me enteraba de las cosas, quería a mi madre y a mi padre. Mi padre se casó con una mujer que tenía dos hijos, con los cuales me llevaba muy bien con ellos, y mi madre seguía soltera. No me daba cuenta, pero mi padre y su mujer me contaban cosas malas de mi madre, todas mentira, pero yo me las creía y las pagaba con mi madre. Yo defendía a mi padre. Casi todas las peleas que tenía con mi madre iban con el mismo tema, el de mi padre. Poco a poco cuando fui creciendo me di cuenta de las cosas. Cuando estaba en casa de mi padre había veces que me quitaban los platos de comida que aún no me había terminado. Notaba como él estaba más con los hijos de su mujer que conmigo. Me sentía una extraña en esa casa. Mi madre terminó de pagarle el dinero que le correspondía a mi padre y este se dejó de preocupar por mi. Siempre esperaba una llamada suya, que nunca llegó. Noches sin dormir y preguntándome que había hecho mal y echándome a mi las culpas de todo. Intenté todo para que se preocupase por mi, estudiaba al máximo, adelgacé todo lo que pude y ni eso. Él quería otro yo, no podía hacer más por cambiar. Me llegué a aislar del mundo, perdí a mis amigas, me pasaba todas las tardes en mi casa encerrada en mi habitación maldiciendo el por qué había nacido así, tal vez tendría que haber dejado de comer antes, ser perfecta como los hijos de su mujer, los dos muy guapos y delgados. Pero tuve que nacer así. A medida que pasó el tiempo le dije a mi madre que me contase toda la verdad, que me dijese el por qué de su separación, mi padre maltrataba a mi madre y encima le engañó. Lo que más me dolió fue que después de todo eso, él no tuvo la cara de contarme nada, quiso ser el bueno de mi historia, el héroe. Yo lo tenía en un altar, era mi ejemplo a seguir, cuando fuese mayor quería ser como él. Pero ahora, es la última persona que quiero ser o me quiero parecer, sin embargo, es mi padre y lo sigo echando de menos-hice una pausa, lágrimas amenazaban con salir, las retuve. Nunca superaría esta historia.-Quería salir de esto, quería volver a ser como era yo antes. Pero era demasiado tarde. En un abrir y cerrar de ojos ya estaba aquí retenida. Conocí a mi compañero de habitación, Andrew, él fue mi primer novio, al que le conté todo, al que me ayudó de salir de esta enfermedad, pero él sufría edema pulmonar-hice una pausa para coger aire antes de hablar-a los pocos días de salir de aquí me enteré de que había muerto, me dolió tanto que volví a caer, y, aquí te conocí a ti-dije mirándole a los ojos, él  me miró apenado y seguidamente me abrazó. Dejé paso a las lágrimas que había retenido y le seguí el abrazo-por eso tengo miedo de tu enfermedad, no quiero que otra persona importante para mi se vaya de mi lado-susurré. Una vez que nos separamos del abrazo él se dispuso a hablar.
Harry: Ha debido de ser duro lo que has tenido que pasar-susurró mirándome a los ojos-pero que sepas que yo no me voy a ir de tu lado-dijo acercándose a mi.
Charlotte: ¿Como estás tan seguro?-pregunté a centímetros de su rostro.
Harry: Porque tengo esperanzas por nuestro futuro.

domingo, 20 de octubre de 2013

Capítulo 22''Esto te lo buscas tú sola''



Charlotte: Intentémoslo-dije sin pensar, él me miró extrañado, mierda.
Harry: ¿A qué te refieres?-preguntó confuso. Mierda, ¿como has podido pensar que siente algo por ti? Ni siquiera lo sabes y ya le afirmas que salgáis, te aplaudo Charlotte. Mierda, mierda y más mierda, ¿por qué he estado tan segura de mi misma como afirmarlo? Soy retrasada. Patética, diría yo, pero eso también está a tu alcance. 
Charlotte: Haber, quiero decir, que si tú y yo, podríamos, pero claro, si tú quieres, porque no sé tú, pero-no me dejó seguir, juntó sus labios con los míos haciéndome sentir en lo más alto, en la cima del mundo. Enrosqué mis brazos por detrás de su cuello y con las manos le acariciaba los pequeños rizos que le colgaban en la nuca mientras que él pasaba mis manos por mi espalda sujetándome que no me acostase en el suelo ya que yo me hice para atrás. Me separé de él.-¿te ha quedado claro mi explicación?
Harry: Ya lo tenía claro, pero quería ver como me lo decías-dijo con una sonrisa, acto que se me contagió.

(.......)

Íbamos cogidos de la mano yendo a nuestra habitación, pero primero iría a la mía a coger mis cosas.
Charlotte: Ahora mismo vuelvo-dije dándole un beso fugaz en los labios.
Harry: ¿Puedo ir contigo?-dijo haciendo pucheros.
Charlotte: Debes aprender que eso conmigo no funciona-dije con una sonrisa negando la cabeza.
Harry: Está bien-dijo dándose por vencido-te espero en la habitación-dijo dándome un último beso, yo le sonreí por última vez antes de que desapareciese por el pasillo. Anduve a paso ligero hasta mi-ahora-antigua habitación para recoger mis cosas. Entre, vi donde estaba la mochila, encima de la cama, me dirigí a cogerla, di la vuelta para irme pero un leve grito salió de mi garganta al ver a la persona que estaba detrás de mi.
Michelle: Vaya, ¿qué pronto te vas de tu nueva habitación, verdad?-preguntó con voz irritante.
Charlotte: Al final por culpa de mi psicólogo me he tenido que cambiar, él no lo sabía y se ha enfadado conmigo-mentí.
Michelle: Y, ¿se puede saber el por qué de ese vestido?-preguntó de nuevo rodeándome con la mirada mientras que una mueca de asco se le formaba poco a poco.
Charlotte: Una dinámica de James-en parte era verdad, era lo que en un principio me creí.
Michelle: Te queda fatal ese vestido-añadió con una mueca de asco. Yo apreté levemente mi mandíbula y mis puños, pero pensé, y los relajé.
Charlotte: Nadie te pidió tu opinión-contesté con una sonrisa sarcástica.
Michelle: ¿Que pasa? ¿No tienes que ir a cortarte? ¿O prefieres que te pegue una hostia y te mueres del impacto?-preguntó enfadada.
Charlotte: ¿Que pasa? ¿No tienes a nadie más que torear? ¿O te quedaste sin vidas que destruir?-pregunté desafiante. Charlotte, tú no eres de esas, ya verás la hostia que te vas a llevar por su parte Estaba furiosa, se le notaba la ira en los ojos, pero como bien había dicho mi conciencia, tenía que parar-ya nos veremos mañana-dicho eso y con una sonrisa totalmente falsa me marché de allí, dejando a Michelle sin habla, sonreí victoriosa, por una vez no me había afectado las tonterías de Michelle. En ese momento pensé en Harry, mierda, Michelle me podría ver con Harry y se lo podría contar, no quería hacerle daño, si le dejaba me iba a hacer daño a mi y a él, y si seguía con él, el que sufriría sería él, ¿por qué la vida me pone en estos problemas? Yo lo único que quiero conseguir es el camino para ser feliz, y es un camino que se tarda en recorrer.

(.....)

Noté como algo me tocaba la nariz, algo húmedo, empecé a tocarla para lo que fuese que parase, no dio resultado, tenía sueño y quería seguir durmiendo.
Harry: Buenos días princesa-me susurro al oído, yo abrí los ojos poco a poco hasta toparme con su rostro sonriente.
Charlotte: Vale, regla número uno, nunca me digas buenos días princesa o buenas noches princesa, en general, lo que lleve la palabra princesa-dije sentándome encima de la cama.
Harry: ¿Por qué?-preguntó extrañado-si a vosotras os gusta que os digan ese tipo de cosas-dijo rascándose la nuca.
Charlotte: A ellas, a las demás chicas, pero yo odio que me llamen princesa o que me digan ese tipo de ''ñoñeces''-dije haciendo comillas en la última palabra, él rió.
Harry: Eres la primera chica que conozco que no le gusta ese tipo de cosas-yo le miré extrañada-tomatelo como un cumplido-dijo con una sonrisa, a lo que se me contagió.
Charlotte: ¿Qué hora es?
Harry: Son las-dijo mientras buscaba el móvil viejo-nueve y cuarto-terminó la frase.
Charlotte:¿Por qué me despiertas tan pronto?-me quejé.
Harry: Porque me tengo que ir a hacer otra prueba, seguro que esta es la definitiva-dijo con una sonrisa de esperanza, me sentí mal, le estaba mintiendo a él, a...mi novio, sonaba raro después de tanto tiempo. Me fijé en sus ojos, tenía cierto brillo en los ojos, cosa que me llamó la atención. Le cogí del mentón y le acerqué a mi, nuestros labios los separaban milímetros.
Charlotte: Digan lo que te digan no te preocupes, todo va a salir bien-susurré encima de sus labios.
Harry: ¿Estás segura?-preguntó dudoso.
Charlotte: Completamente-le mentí, ni yo lo sabía, ¿y si moría mañana? No, no quería ni pensarlo.
Harry: Eres la mejor-dijo juntando nuestros labios en un corto beso.
Charlotte: Aprendo cada día del mejor-dije dándole otro corto beso en los labios.
Harry: Te quiero, ¿lo sabías?-dijo juntando nuestras frentes, a mi se me hizo un nudo en la garganta, ¿y ahora que decía?-bueno, tengo que irme, se me hace tarde, deséame suerte-dijo dándome un beso en la frente y desapareciendo por la puerta. Tiré todo el aire acumulado en mis pulmones en forma de suspiro, si se hubiese quedado más, ¿qué hubiese pasado si no se tendría que ir? ¿Un silencio incómodo? ¿Un ''gracias'' por mi parte? No lo sé, ni lo quiero pensar. Vi como un silueta con curvas entraba en mi habitación, era Michelle.
Michelle: Vaya, Harry salía muy sonriente de la habitación-dijo acercándose a mi.
Charlotte: A lo mejor es porque hoy le hacían pruebas y le dicen lo que tiene-dije sin darle importancia.
Michelle: Escúchame, si me entero de que Harry y tú sois algo, amigos o novios, me da igual, acabaré contigo y Harry-dijo cogiéndome del borde de mi camiseta-¿tú quieres que Harry acabe mal?-yo negué débilmente con la cabeza-genial, pues no te acerques a él, o yo misma se lo contaré, le contaré toda la verdad, y en vez de ser solo una persona la perjudicada, serán dos, ¿te ha quedado claro una vez más?-yo asentí con miedo-genial-dijo separándose de mi con una sonrisa-esta tarde veré si quedo con Harry para dar una vuelta, ni se te ocurra hablarle-dijo señalándome con el dedo índice-necesitará una persona que le escuche-dijo con una sonrisa victoriosa, dicho eso desapareció por la puerta, ¿por qué era tan débil? Tendría que ser fuerte, no asustarme, dar la cara, pero no podía, era una jodida cobarde. Hundí mi cabeza en mis piernas y noté como poco a poco las lágrimas corrían por mis pálidas mejillas en silencio.

(Narra Harry)

Salí de mi habitación con una sonrisa, era feliz estando con ella. Pensé en lo que me dijo Charlotte, tenía que creer en ella, no sería nada grave. Me toqué la muñeca, mierda, se me había olvidado la pulsera en la habitación, tendría que correr para llegar a tiempo. Corrí y justo cuando iba a entrar me paré al lado de la puerta, dos personas estaban conversando, y no parecía que se llevasen bien.
X: Escúchame, si me entero de que Harry y tú sois algo, amigos o novios, me da igual, acabaré contigo y Harry ¿tú quieres que Harry acabe mal? Genial, pues no te acerques a él, o yo misma se lo contaré, le contaré toda la verdad, y en vez de ser solo una persona la perjudicada, serán dos, ¿te ha quedado claro una vez más? Genial. Esta tarde veré si quedo con Harry para dar una vuelta, ni se te ocurra hablarle, necesitará una persona que le escuche-cuando terminó de hablar noté como los pasos se acercaban, decidí esconderme detrás de una columna. Me asomé un poco, la persona que salía de mi habitación era Michelle, y al parecer tenía una sonrisa, me acerqué poco a poco a la habitación, se podían escuchar pequeños sollozos, al parecer de Charlotte. Michelle me quería separar de Charlotte, le chantajeaba con algo que me podía perjudicar a mi, pero, ¿el qué?

(Narra Charlotte)

En ese momento oí como alguien entró por la puerta, yo levanté la cabeza bruscamente y me encontré con los ojos de Harry, me miraba serio, yo rápidamente me sequé las lágrimas con la manga de mi bata.
Harry: Charlotte exijo explicaciones-dijo serio.
Charlotte: ¿Qué explicaciones?-pregunté nerviosa.
Harry: Lo he escuchado todo-dijo con el mismo tono. Mierda, ¿por qué siempre me pasaba a mi este tipo de cosas?-dime Charlotte, ¿qué es eso tan importante que me puede perjudicar a mi si tu estabas conmigo?-preguntó serio mientras se sentaba enfrente de mi, yo no le contesté-Charlotte, te estoy haciendo una pregunta-dijo más serio de lo normal, yo seguía callada-no me lo vas a decir, ¿verdad? Iré a preguntárselo a Michelle-dijo mientras que levantaba de la cama, yo me levanté y le cogí de la mano para que no se fuese-¿que pasa? ¿te ha comido la lengua el gato?-preguntó borde. No Harry, tú no...-dímelo o se lo preguntaré a Michelle-dicho eso se quedó callado y abrió los ojos-es so-sobre mi enfermedad, ¿ver-verdad?-dijo intentando hacer una frase, yo no le contesté-el que calla otorga-dedujo el solo-es algo personal mío, debo saberlo-dijo serio.
Charlotte: No lo entiendes Harry...-susurré con la cabeza agachada.
Harry: Claro que no lo entiendo, ¡si no me lo dices nunca lo entenderé!-dijo alzando la voz.
Charlotte: Por favor Harry...-dije con un nudo en la garganta mientras lágrimas amenazaban por salir.
Harry: No Charlotte, no te lo pido como pareja, sino como buena amiga, debo saberlo-dijo con un rostro neutro, sus labios formaban una línea recta.
Charlotte: Esto es lo que quiere Michelle, que nos enfrentemos-dije mirándole fijamente a los ojos, en ellos no se expresaba ningún sentimiento de felicidad, como había comprobado anteriormente.
Harry: No, esto te lo buscas tú sola, me has mentido Charlotte, lo menos que puedes hacer es decírmelo, no se trata sobre ti, sino de mi, y si te vas a negar a contármelo, lo mejor será que se lo pregunte a Michelle-dicho eso se soltó de mi agarre y se dirigió a la puerta, iba a abrir la puerta ya que la cerró cuando entró.
Charlotte: Tienes un edema pulmonar...



domingo, 13 de octubre de 2013

Capítulo 21''He conseguido que sonrías''



(Narra Charlotte)

Me encontraba en mi nueva habitación, sin Harry. Lágrimas recorrían por mis mejillas, de rabia.
Charlotte: ¡Estúpido Harry! ¿Por qué tubo que enamorarme? Ahora quiero estar con él-grité llorando mientras que me deslizaba por la pared, ahora estaba sola, no tenía a nadie, no tenía a Cassie, con Harry no podía estar y James, a James nunca le contaría lo que me esta pasando. Soy una cobarde, viene una persona que aparenta ser más fuerte que yo y me arrebata a lo que quiero, siempre a sido y siempre lo será, me quedaré jodidamente sola el resto de mi vida, lo tengo asumido. Estuve llorando hasta que ya no me salían más lágrimas, los párpados me pesaban y se fueron cerrando poco a poco hasta fundirme en un profundo sueño.

(......)

Unos golpes en la puerta hicieron que me despertarse, me desperecé, me dolía la espalda, había dormido apoyada en la pared. Me levanté y me dirigí a la puerta para abrirla, para mi sorpresa, era James.
Charlotte: James, ¿como sabes-me interrumpió.
James: ¿Qué como sé que tu habitación? Bueno, soy tu psicólogo, me suelen informar de estas cosas-dijo entrando a la habitación, yo la cerré una vez que estábamos dentro.
Charlotte: ¿A qué has venido?-pregunté sin ganas.
James: Una dinámica sorpresa, ponte esto-dijo entregándome una bolsa-te espero a las nueve en el primer ascensor-le eché un vistazo lo que había dentro de la bolsa, si mi vista no fallaba, juraría que vi un vestido.
Charlotte: Pero..-me interrumpió.
James: No llegues tarde-dicho eso salió por la puerta dejándome a mi con la palabra en la boca, saqué lo que había en la bolsa, si, mi vista aún no fallaba, era un vestido color granate largo y, anda, unos tacones a juego. Me probé los tacones, eran de mi talla, empecé a andar por toda la habitación con los tacones, nunca me había puesto unos, por casi me caigo varias veces, pero no eran muy altos. Me probé el vestido y me dirigí al espejo del aseo para probármelo, se pegaba mucho al cuerpo dejando notar cada fracción de mi torso, me sentía....rara, no me había probado nunca un vestido parecido, me lo cogí de los volantes y empecé a zarandearme con una sonrisa, sentía que era una princesa con esos tacones y aquel vestido largo sacado de mis sueños cuando tenía cinco años, pero, ¿para qué quería James que me pusiese este vestido u los tacones? No me dejó que le preguntase. Rápidamente me lo quité y me coloqué la ropa que llevaba anteriormente, dejé los tacones junto al vestido encima de la cama y yo me senté en la cama de enfrente, visualizándolo, ¿me iba a poner eso? No lo sabía, la verdad es que me sentía cómoda con ese vestido, me veía.....guapa. No, seguro que eran imaginaciones mías, a una persona le quedan bien una cosa cuando era guapa, yo no lo era. Miré la hora, solo me faltaba media hora para arreglarme, tenía que hacerlo, no era como lo de Harry, era James, mi psicólogo, y si decía que me lo tenía que poner, por alguna razón sería. Me armé de valor, me quité la ropa que llevaba hasta quedarme en ropa interior, a continuación me puse el vestido granate con delicadeza, procurando que no se rompiese, una vez que lo tenía puesta me senté en la cama para ponerme los tacones. Fui al aseo a mirarme, una sonrisa se formó en mi rostro, la vista se me fue a mi pelo, lo tenía horroroso, fui a la mochila y cogí el neceser, ahí tenía horquillas y un peine, me recogí el flequillo y después, con el agua, le di un poco de volumen a mi pelo. Una vez que terminé me visualicé en el espejo, a pesar de no llevar maquillaje me sentía tan arreglada, tan....distinta, pero, era la primera vez que me veía guapa,  por una vez me daba igual si la gente me dijese que me quedaba mal este vestido, me sentía segura de mi misma, y eso, me gustaba. Volví a mirar la hora, solo faltaban dos minutos para que fuese las ocho. Rápidamente salí de mi habitación y me dirigí al ascensor. No había nadie. En un abrir y cerrar de ojos alguien me tapó con una venda los ojos, un pequeño grito ahogado salió de mi garganta, oí como alguien se reía en un susurro detrás de mi.
James: Tranquila, soy yo-me susurró al oído. Al oír la voz de James suspiré aliviada.
Charlotte: ¿Por qué me vendas los ojos?-pregunté confusa por su acción.
James: Es una dinámica, cógeme de la mano, para que no te caigas donde vayamos, y confía en mi-yo asentí pausadamente y le cogí de la mano. Noté el tacto de su mano, era suave, diría que no era suya, tenía un tacto más....juvenil, aunque nunca le he cogido la mano a James para juzgarla-no preguntes nada por el camino, ya lo sabrás cuando lleguemos, ¿de acuerdo?-me volvió a susurrar en el oído, yo volví a asentir. Dicho eso noté como me estiraba de la mano y yo andaba lento, por miedo que podría haber delante de mi. Oí como los pasos de James bajaban un escalón, yo torpemente los bajé, una risa nerviosa oí, a lo que yo fruncí el ceño, iba a seguir para adelante, pero él colocó la mano en mi pecho para que me parase, oí como abría una puerta y noté como un foco se posó en mi y se pudo transparentar la venda, pero no lo suficiente para visualizar donde estaba. Noté como la misma mano que tenía cogida me soltó y se posó, junto a la otra, en el lazo de mi venda. Me quitó la venda poco a poco para ver un rostro sonriente. Esa no era la mano de James, sino de Harry. Visualicé el entorno, había una gran pista, al lado una mesa con un mantel blanco y dos sillas del mismo color que el mantel, en frente una mesa donde había varios platos de comida y ,a continuación de la pista de baile, algo similar a un escenario.Tenía ganas de correr, de huir como hice esta mañana, sin embargo, no podía, estaba quieta, como si me hubiesen clavado los pies en ese suelo.
Harry: Bueno, si no lo has podido deducir al quitarte la venda no hay dinámica y tampoco está James, solo estamos tú y yo, y bueno, un baile en el que tú eres la reina. Así que, ¿te gustaría concederme este baile, reina del baile?-dijo haciendo una reverencia, no tenía palabras, ¿había hecho todo eso, por mi? No, tenía que ser un sueño, me pellizqué torpemente para ver si era verdad, sino era un sueño, me equivocaba, era real-¿por qué te autolesionas?-me preguntó acompañado de una débil risa. Yo le miré, sin expresión alguna, no sabía si reír o llorar-¿te encuentras bien?-me preguntó preocupado. Yo asentí débilmente mientras que una sonrisa se me formaba en el rostro.
Charlotte: Cla-claro qu-e m-me encan-encantaría bailar con-contigo-dije tartamudeando en un intento de formar una frase. Él me sonrió y, de un tirón de brazo, me arrastró donde era la pista de baile mientras que una música animada sonaba. No sabía como bailar, nunca lo había hecho, le miré a él, hacía pasos demasiado raros y rápidos, estallé a carcajadas al verle bailar, él paró.
Harry: ¿De qué te ríes?-preguntó frunciendo el ceño.
Charlotte: ¿De donde has aprendido a bailar así?-pregunté intentando parar de reírme.
Harry: Señorita, lo que usted está viendo es obra de Styles-dijo echándose el pelo para atrás y levantando las cejas. Yo me reí aún más fuerte.
Charlotte: Se nota-paré de reírme y posé una mano en mi estómago, ya que me dolía de tanto reírme.
Harry: ¿Tú no bailas?
Charlotte: La verdad es que no sé-admití con cierta vergüenza.
Harry: Si quieres yo te enseño.
Charlotte: No hace falta, gracias, no quiero quitar el mérito de los pasos del Gran Styles-dije exagerando a lo que él se rió.
Harry: Pero te los enseño a ti porque tú eres un caso a parte, y me gusta compartir mi mérito-dijo sonriente a lo que a mi se me contagió-mira, este es el paso que más utilizo, se llama ''El esencial'', es el que más les gusta a las chicas-admitió victorioso a lo que yo me reí sonoramente. Empezó a hacer pasos raros a los que yo tuve que copiar por obligación-¿ves? si te sale genial-admitió con una sonrisa.
Charlotte: Cuidado, que viene Charlotte a arrasar todas las pistas de baile-dije divertida, a lo que él se rió. Terminó la canción, ahora venía una lenta, noté como me sonrojaba y me empezaban a sudar las manos, solo el saber que tenía que bailar pegada a él me causaba eso. Él se rió, de lo que supuse de mi cara, y de un tirón de mano me acercó a él, coloqué mis manos en su cuello, y él en mi cintura mientras que nos movíamos al compás de la música.
Charlotte: Harry-dije captando su atención, él posó su mirada en mis ojos lo que provocó ponerme más nerviosa.
Harry: Dime-dijo dándome paso a hablar.
Charlotte: Quiero agradecerte todo esto, es muy especial para mi y, nunca antes alguien ha hecho algo parecido a esto, tan precioso-admití mirándole a los ojos.
Harry: Yo solo quería verte sonreír, y lo he conseguido-una sonrisa de tonta se me formó en mi rostro al escucharlo.
Charlotte: Harry, eres un gran-dude en qué decir, ¿un gran amigo? ¿un gran futuro novio o novio? No, no quería que fuese mi amigo, quería que fuese mi novio, pero no podía serlo-eres, eres muy grande-me decanté por decir apoyándome en su pecho mientras que  la canción terminaba. La música se paró y Harry se separó de mi y se subió donde se suponía que era el escenario.
Harry: Bueno, ha llegado la hora, no hay baile sin su reina. Así que por favor, Charlotte Harris, suba al escenario para que le podamos coronar-dicho eso me sonrojé y subí al escenario mientra que aplaudía y fingía vítores de otras personas, acto que me resultó gracioso. Una vez que estaba en el escenario, él me colocó la corona poco a poco y entregándome una rosa roja-felicidades reina-me susurró al oído.

(......)

Ya se había acabado el baile, me encontraba sentada en el escenario, con los pies colgando, al igual que Harry, yo sostenía la rosa entre mis manos y la miraba poco a poco. Me lo había pasado muy bien a su lado.
Charlotte: Harry-dije captando su atención.
Harry: ¿Si?-preguntó girando la cabeza para mirarme. Sus ojos esmeralda se clavaron en mis ojos, en su mirada pude ver felicidad, sinceridad, confianza y seguridad. Yo le sonreí sincera. ¿Estaba segura de lo que iba a decir? Si, porque ahora no hablaba mi cerebro por mi, sino mi corazón.
Charlotte: Intentémoslo.

lunes, 7 de octubre de 2013

Capítulo 20''Se prometió no volver a amar''







Harry: Lo suficiente para saber que te encantan mis ojos esmeralda-susurró cerca de mi oído. Vale Charlotte, ¡improvisa! Cuando me di cuenta estaba corriendo por los pasillos, ¿estaba huyendo? si, nunca admitiría que me gusta Harry, aunque ya se lo dije a Michelle, y esto es lo que pasó. Me encontraba en recepción, con mi bolsa de la ropa colgada en mi hombro ya que no me la había quitado, lo agradecí.
Charlotte: Quiero el traslado de habitación.

(....)

Me encontraba en mi nueva habitación, estaba vez estaba sola, me encontraba tumbada encima de la cama mirando al techo, ahora lo que necesitaba era pensar, soy estúpida, siempre huyendo de los problemas, me rectifico, soy estúpida y cobarde, ¿por qué siempre haré eso? No tendría que haberme ido corriendo, ¿ahora qué pensará de mi? Demasiados adjetivos y todos malos, como toda la gente que piensa sobre tí Genial, otra persona que seguro que le caeré mal, pero bueno, hay que mirarlo por el lado bueno, así le podré evitar, Michelle será feliz y Harry también, todos contentos, menos tú Charlotte, menos yo...¡joder! ¿por qué siempre menos yo? ¿por qué no puedo ser yo ahora la feliz? Tendría que serlo, me merezco ser feliz, pero claro, siempre tiene que haber alguien sufriendo, y ese alguien soy yo, si alguien puede ser feliz, ¿por qué yo no puedo ser ese alguien? Necesitaba despejarme, olvidarme de todo pero de una manera que todavía me dejasen hacerlo, la música, necesitaba tocar de nuevo la guitarra. Me levanté rápidamente y me dirigí a mi mochila a buscarla. Mierda, la mochila era demasiado pequeña para que cupiese una guitarra, me la había dejado en mi antigua habitación. Un gran suspiro salió de mi garganta. Genial, ¿ahora qué hacía? No tenía a nadie con quien conversar, no tenía ni mi guitarra, ni nada con lo que me pudiese desahogar, me negaba a ir a la habitación de Michelle por miedo a que allí estuviese Harry. Lo mejor sería dormirme y que el tiempo pasase lo más rápido posible.

(Narra Harry)

En un abrir y cerrar de ojos me quedé solo en la sala, Charlotte huyó, pero ¿por qué? ¿no puede admitir que le gusto? ¿que siente algo por mi? Al parecer no puede, ¿estaría enfadada conmigo? No lo sé, a veces no sé si le caigo bien. Me senté en la cama y dejé caer mi cabeza a bajo, no sabía que hacer, ¿debería perseguirla? No, llevo suficiente tiempo con ella para saber que odia que no le dejen espacio para pensar ya que se agobia, lo mejor será dejarle su tiempo para pensar, sí, sería lo mejor. Pasaron unos minutos y todavía seguía solo en mi habitación, no había rastro de Charlotte. ¡Seré estúpido! Sé como es ella de orgullosa, no va a volver a la habitación, llevaba la mochila puesta, se iba a cambiar de habitación y no podía dejar que hiciese hacer eso, no podía dejarla ir, tenía que impedírselo. Corría por los pasillos en su busca, me asomaba a todas las habitaciones pero nada, ni rastro de ella, pero no me iba a dar por vencido, se me ocurrió una idea. Corrí a recepción para informarme.
Harry: Perdone, busco a Charlotte Harris-dije haciendo pausas para respirar.
X: Si, habitación 349-dijo la mujer mirando la pantalla del ordenador.
Harry: Muchas gracias-le agradecí con una sonrisa. Corrí, ahora con una sonrisa, hasta la habitación 349, como me había dicho minutos atrás la mujer. Me paré justo en frente de la puerta, leí el cartel que confirmaba que era el número 349, la puerta estaba cerrada, ¿debería entrar o esperar? Opté por la segunda, miré hacia los lados, una vez que visualicé que no había nadie en el pasillo apoyé mi oreja en la puerta para escucharla. Se oía como una persona lloraba con fuerza y algunos de sus sollozos.
Charlotte: ¡Estúpido Harry! ¿Por qué tubo que enamorarme? Ahora quiero estar con él-oí que decía mientras lloraba. En ese momento me separé de la puerta y la miré como si ahí se encontrase Charlotte, me sentía culpable, no debería de estar así, ¿por qué le costaría tanto admitir que siente algo por mi? Seríamos felices juntos. Tenía que saber el por qué de esa decisión, y sabía quien me lo podía decir, James.

(.....)

Visualicé a James que iba a entrar en su sala, perfecto.
Harry: Espere señor Moore que le ayudo con eso-dije cogiéndole unas carpetas que tenía en sus brazos.
James: Gracias Harry-me agradeció con una sonrisa-pero mejor llámame James, quiero tener un ambiente más social con los pacientes-me explicó.
Harry: Lo que usted diga James-contesté con una sonrisa-¿puedo hablar contigo un momento?
James: Claro, pasa-me invitó, él me hizo una seña para que le dejase las carpetas en su mesa, yo le obedecí. Una vez que las dejé me senté en la silla al igual que él-bueno Harry, ¿de qué querías hablar?-dijo acomodándose en la silla.
Harry: Verá James....-hice una pausa-es sobre Charlotte.
James: ¿Charlotte?-preguntó extrañado.
Harry: Si, Charlotte Harris....verá...no sé si me lo va a contar pero-hice otra pausa-quiero saber el por qué Charlotte tiene miedo a tener una relación-al decir eso un silencio incómodo se apoderó de la situación. James se aclaró la garganta.
James: Verás Harry, eso es información privada de Charlotte-le interrumpí.
Harry: Ya se que es información privada suya pero debo saberlo-hice una pausa-ella se ha cambiado de habitación porque oí que ella sentía algo por mi y no lo ha querido admitir, huye del problema, como siempre. Yo quiero ser feliz a su lado, pero no sé como-dije sincero y apoyando mi cabeza en mi mano. Él suspiró.
James: Harry, te lo voy a contar-yo levanté la cabeza al oír sus palabras-pero por que sé que le puedes ayudar a superar esa depresión que tiene, pero por favor, no digas nada de esta conversación, ¿de acuerdo?-yo asentí con la cabeza, él volvió a suspirar-hace un año estuvo ingresado un chico al mismo tiempo que ingresaron a Charlotte, fueron compañeros de habitación y surgió el amor, ellos planeaban una vida juntos detrás de estas paredes, él le ayudó a superar su bache y que volviese a comer, los días del chico estaban contados, él sufría edema pulmonar. A Charlotte le dieron el alta y le prometió ir a verle todos los días hasta que le diesen el alta a él y así cumplió. Estaba feliz, había remontado las notas y tenía el mejor novio, no podía pedir más. Un día cualquiera vino al hospital a visitarle, pero no estaba en su habitación, preguntó a los doctores y no le dijeron nada, ella insistió hasta que uno de los doctores se lo dijo, el chico-aquí hizo una pausa y cogió aire torpemente-el chico murió esa misma mañana. Ella estaba destrozada, bajó en los estudios, sufría depresión y volvió a recaer, se prometió no amar a nadie más, que el chico fuese el único que habitase en su corazón. Por eso es a veces tan borde contigo, porque te quiere e intenta olvidarte-dijo finalizando la historia. No sabía que responder, estaba claro que eso no me lo esperaba. Se me ocurrió una idea para que Charlotte volviese a sonreír, pero necesitaba ayuda.
Harry: James, ¿me podría ayudar a preparar un baile de fin de curso para Charlotte?





domingo, 29 de septiembre de 2013

Capítulo 19''No te tengo miedo''







Ando despacio por los pasillos del hospital, buscando una respuesta, una señal que me diga que me ocurre, el por qué de que el mundo este en mi contra. Amenazada y atrapada, genial, no me podría ir mejor. No tengo ganas de ir a mi habitación, no quiero encontrarme a Harry, no sería capaz de mirarle a los ojos, me tengo que alejar de él, lo más seguro es que pida el traslado a otra planta o a otra habitación, será lo mejor para los dos. Solo doy problemas, daño a la gente que quiero, ¿para qué vivir? Oh, se me olvidaba, seguro que Harry saldrá de la nada y me salvará de otro intento de suicidio, lo que hará que le odie más pero que aún así me siga gustando. Mírate Charlotte, no te entiendes ni tú. Otra vez noté unos ojos amarillentos clavados en mi espalda, juraría que no fuese un sueño, y si lo era, por favor, que me despierte ya. Me giré rápidamente, nada, no había nadie, hecho eso seguí mi camino con destino perderme. Pasé por una ventana, esta lloviendo, otra vez. Me quedé parada contemplando como las gotas caían fuertemente al suelo, iba a aprovechar la oportunidad. Rápidamente fui al patio donde miles de gotas me recibieron impactando en mi cuerpo. Empecé a dar vueltas sobre mi con los ojos cerrados y con una sonrisa en mi rostro. Otra vez noté esos ojos mirándome deseosos clavados en mi espalda. Paré en seco y miré al cielo.
Charlotte: ¡Escúchame!-grité levantando mi dedo índice al cielo-¡no sé quien eres! ¡tampoco sé quien soy y ni que hago aquí! ¡no sé el sentido de mi vida! ¡no sé porque me la jodes siempre que tienes oportunidad! ¡pero te diré una cosa! ¡no te tengo miedo!-al decir eso último sonó un trueno, me quedé quieta, como había dicho antes, ya no le tenía miedo-¡venga! ¡sigue lanzando truenos o señales! ¡mátame ahora mismo! ¡hazlo! ¡no tengo miedo a la muerte, la espero con los brazos abiertos!-grité otra vez al cielo mientras que habría los brazos.
X: Charlotte...-susurró una voz detrás de mi, me giré al escucharla.
Charlotte: Oh, pero si está Harry, ¡el qué faltaba!-grité exagerando mis expresiones-¿que va a ser ahora? ¿salvarme de una pulmonía o de que coja un catarro?-pregunté sarcástica.
Harry: Charlotte, ¿qué dices?-me preguntó desde la puerta donde él se refugiaba de la lluvia.
Charlotte: ¿Qué pasa? ¿Ahora también eres sordo?¡Para tu información estoy harta de que intentes salvarme, de que te creas el héroe de mi historia cuando lo único que haces es joderla, de que finjas que te importo cuando no sabes nada sobre mí!-le grité-quiero que te alejes de mi Harry, por el bien de los dos-dije esto último susurrando, él se acercó a mi, haciendo que se mojase entero con solo dar un paso, nuestros cuerpos estaban casi pegados, centímetros los separaban.
Harry: ¿Te estas oyendo?-susurró.
Charlotte: Totalmente-dije dirigiendo mi vista a sus ojos esmeralda que brillaban por alguna razón.
Harry: ¿Y eso es lo que quieres?-preguntó acercándose más a mi. Tenía ganas de besarle, de decirle que no, que todo lo que decía no era verdad, que lo único que quería ahora mismo era abrazarle y no soltarle nunca, pero no era así, una vez más, tenía que mentir, por el bien de los dos.
Charlotte: Si-dije no muy convencida.
Harry: No lo parece...-susurró mirándome una vez más.
Charlotte: Mira Harry, por nuestro bien es mejor que no tengamos ni una amistad, olvidarnos el uno del otro, como si nunca hubiésemos sido compañeros de habitación, mañana mismo pediré el traslado de habitación y se acabará todo-dije apartándome de él.
Harry: ¿Quien se beneficia de todo esto?-preguntó alzando un poco la voz para que le oyese.
Charlotte: ¿A qué te refieres?-pregunté girándome para verle.
Harry: De nuestra separación, de que los dos suframos, siempre hay uno que disfruta, ¿quien es esa persona?-me aclaró, nos quedamos en silencio, no sabía que responder.
Charlotte: Yo, yo soy la que se beneficia de todo esto-dije mintiéndole una vez más y desapareciendo por la puerta, en ese momento me encontré a Michelle que parece ser que había visto toda la escena.
Michelle: Vaya, vaya, estás echa una mentirosa profesional-dijo rodeándome con la mirada.
Charlotte: ¿Estás contenta? Ya le dije lo que querías que dijese, espero que seas feliz-dije dispuesta a irme.
Michelle: ¿Sientes algo por él?-preguntó, me paré y me giré para verla. Al cuerno lo que piense la gente, por una vez, iba a ser sincera.
Charlotte: Si, siento algo por él, es más, lo que siento por él es algo más que amistad, amor, lo que intentaba evitar, lo que rezaba todas las noches para que no pasase otra vez por mi corazón, llegó, nunca pensé que después de Andrew llegase otro e hiciese que todas mis penas se olvidasen, que con una sola sonrisa suya ya estuviese feliz todo el día, que con cada mirada que se cruzaba con la mía me hiciese sentir un escalofrío por mi espalda, que no me pudiese sacar esos ojos esmeralda de la cabeza, pero una vez más, me equivoqué y me enamoré-dije contestando a su pregunta-pero, ¿sabes qué? creo que lo que has hecho por parte es beneficioso para mi, me alejaré de él y evitaré ese sentimiento, me cerraré en mi misma y pensaré solo en mi, no en él, en parte Michelle te agradezco toda esta maldad que has hecho, pero, prométeme que no le dirás nada y no le harás daño, quiero pensar de que estará bien, de que no sufrirá más, porque conmigo sufre, y no quiero-dije al borde del llanto, me giré y volví a lo que por esta noche iba a ser mi habitación.

(.....)

Me dolía el cuello, había dormido en el baño para no encontrarme con Harry, una vez vestida decidí salir del baño pensando de que Harry estaría dormido, me equivocaba, se encontraba encima de su cama, con las piernas pegadas en su pecho y mirando a un punto fijo. Sin hacer ruido cogí mi bolsa donde estaba toda la ropa y me dirigí a la puerta de mi habitación para irme, pero algo me lo impidió cogiendome del brazo, más bien alguien.
Harry: No tienes que hacerlo sino quieres-dijo mirándome a los ojos, los tenía vidriosos, si me quedaba más mirándolos la que iba a llorar era yo.
Charlotte: ¿No me oíste ayer? No quiero estar a tu lado-dijo apartando mi mirada de la suya.
Harry: Mientes...-susurró, un susurro que pude escuchar.
Charlotte: ¿Qué?-pregunté confundida y esta vez mirándole, él levantó su mirada poco a poco hasta encontrarse con la mía, noté un escalofrío recorrer por mi espalda.
Harry: Que mientes, tú no quieres alejarte de mi-dijo convencido.
Charlotte: ¿Qué te hace pensar eso?-pregunté incrédula a su seguridad.
Harry: Te oí hablar con Michelle-se decantó por decir, en ese momento noté como mi corazón se paró por unos segundos, ¿había escuchado todo? Pues claro Charlotte, escuchó todo tu discurso Mierda, ¿por qué esto solo me pasa a mi?-¿que no me tenía que contar Michelle?-preguntó rompiendo aquel silencio.
Charlotte: Nada...-susurré por lo bajo, estaba quieta, inmóvil, quería gritar, huir de ahí, sin embargo, mis piernas no reaccionaban, dejándome parada mientras que me moría de la vergüenza-¿cuanto oíste?-pregunté en un susurro ya que más alto no podía hablar en esa situación.
Harry: Lo suficiente para saber que te encantan mis ojos esmeralda-susurró en mi oído.


jueves, 26 de septiembre de 2013

Capítulo 18''Aléjate de él''











Harry: ¿Estás seguro que quieres hacerlo?-preguntó otra vez más
Charlotte: Totalmente-respondí segura.
Harry: Lo único que quiero es que no te arrepientas...-dijo en un suspiro.
Charlotte: Y no lo haré, tome esta decisión hace tiempo, no puedo esperar más-dije dado por terminadas sus preguntas. Sostenía la carta de Cassie, repasé con las yemas de mis dedos las palabras que habían escritas en el sobre ''El último adiós" quería leerla ahora, quería saber lo último que pensó. La abrí lentamente, Harry estaba a mi lado, cuando saqué la el papel del sobre él me cogió la mano fuertemente. Cogí aire antes de leer en silencio;
Para mis seres queridos, que aún los recuerdo:
                                                          En una lucha interior entre yo y mi enfermedad ya se sabe quien va a ganar, he decidido hacer esta carta antes de que me venzan, como el Capitán Garfio de Peter Pan, que siempre daba sus últimas palabras en cualquier enfrentamiento contra Peter Pan por sino sabían nada más sobre él, fijándome en esa pintoresca situación es el motivo por el que estoy haciendo esta carta, actualmente estoy en un hospital. mi mejor amiga Charlotte ya sabe el motivo sobre mi estancia, en cambio Harry no, no he tenido ningún momento privado con él para decírselo, pero seguro que ya se habrá enterado. William, recordarte que siempre fuiste mi gran ejemplo a seguir, un ídolo, aunque no pudiste sacarme a tiempo de coger una enfermedad, te agradezco tu sacrificio, agradezco todo lo que has hecho para sigamos adelante, supiste madurar antes de tiempo para protegerme, aunque yo nací cinco minutos antes, tú siempre fuiste mi héroe, sacrificaste todo por mi, tu diversión, tus fiestas, tu adolescencia, todo, por mi, yo siempre te he querido, te agradezco todo lo que has hecho por mi, eres una gran persona que ha sufrido mucho, es hora de que formes tú solo tu familia, me gustaría no dejarte solo, pero ni yo sé que va a pasar después de esto, nunca olvides de que te quiero. Harry, no te pude conocer del todo, pero solo tu sonrisa me alegraba el día, me gustaba cuando picabas a Charlotte, aunque ella no se lo pasase bien, me hacías reír, solo te digo que cuando yo no esté cuides a Charlotte, ella merece un chico como tú, ella lo sabe. Charlotte, a ti te he querido dejar la última, decirte de que haga lo que haga después de esta noche, por favor, no hagas ninguna estupidez, has sido mi mejor amiga, la única que me ha sabido aceptar a pesar de tener esta enfermedad, la que se pasaba noches en mi habitación para no dejarme sola, la que me contabas tus problemas, para olvidar los míos, eres una gran amiga Charlotte, siempre lo has sido y siempre lo serás. Ojalá pudiese estar más tiempo con todos y escribiros más, pero este papel no es infinito, os quiero mucho, sin vosotros no habría podido disfrutar de lo poco que me quedaba, gracias, de corazón.
                                                                                           Un abrazo para siempre:
                                                                                                                   Cassie :)
Cerré poco a poco la carta y con ellos mis ojos se cerraron fuertemente para no derramar ninguna lágrima, noté el brazo de Harry rodeándome los hombros, abrí los ojos y le miré, acto seguido me pegué en su pecho, lágrimas silenciosas caían por mis mejillas, notaba como la mano de Harry subía y bajaba por mi espalda para tranquilizarme, me tranquilizaba, me daba la sensación de que me protegía y que nunca me iba a soltar, me acurruqué en su pecho, los párpados me empezaban a pesar, hasta que caí en un profundo sueño rodeada de los brazos de Harry.

(......)

Corría por las antiguas calles de Londres, hacía tiempo que no sentía el aire azotándome el pelo para atrás, me hacía sentir libre, pero ahora no, ahora corría sin ningún rumbo, tenía miedo, miedo a parar y que me cogiese, pero ¿el qué? Ni yo lo sabía, pero tenía miedo de pararme, sentía unos ojos sobre mi espalda, ese ser caminaba despacio detrás de mi mientras que yo corría sin cesar, los dos sabíamos quien iba a ganar en esta batalla, él, pronto me iba a cansar, ese ser era más fuerte y más rápido, tenía paciencia, sin embargo yo no tenía pensado parar, miraba las casas, todas estaban con las persianas bajadas, nadie me podía ayudar, gritos salían de mi garganta en busca de alguien que me pudiese ayudar, nadie. Paré, noté como las palpitaciones de mi corazón se escuchaban en mi cabeza, me iba a marear, noté como su respiración cortada chocaba en mi nuca, estaba allí, el ser que me perseguía con ojos deseosos, me puse tensa, me giré poco a poco para ver al ser que tenía tanto miedo, como un zarpazo me dio en la cara haciendo que cayese al suelo y no pudiese ver nada más.

(.....)

De un impulso me levanté de la cama, había sido una pesadilla, solo una pesadilla. Me encontraba en mi habitación, no había nadie, todavía era por la tarde, se podía comprobar desde la ventana. Me había quedado dormida en los brazos de Harry, ¿donde debería de estar él? Me levanté poco a poco y me dispuse a buscarlo por los pasillos del hospital. Nada, preguntaba a los doctores y me decían lo mismo, no sabían donde estaba, me cansé de buscar hasta que pasé por la habitación de Michelle, ella se encontraba en la puerta hablando con Harry....un momento, ¿qué hacían hablando? Una oleada de rabia me recorrió por todo el cuerpo y noté como una punzada en el estómago ¿qué me pasaba? Decidí relajarme y acercarme donde estaban ellos.
Harry: Vaya, por fin te has despertado-dijo nada más verme-Charlotte, esta es Michelle, Michelle, esta es Charlotte-dijo presentándonos, no hacía falta, sin embargo, nosotras hicimos como si no nos conociésemos.
Michelle: Encantada-dijo dándome dos besos.
Charlotte: Igualmente-dije devolviéndoselos.
Harry: Bueno, yo tengo que hacer un par de tareas más, os dejo solas, adiós-dijo despidiéndose y alejándose de nosotras.
Michelle: Vaya.....sin duda este es mejor que Andrew, está más tonificado-dijo una vez que había desaparecido del pasillo.
Charlotte: ¿Qué?-pregunté sin entender lo que había dicho.
Michelle: Ya sabes, el nuevo novio que te has buscado-dijo mordiéndose el labio.
Charlotte: No es mi novio, solo somos amigos-le aclaré.
Michelle: Lo mismo dijiste de Andrew-dijo cruzándose de hombros y apoyándose en el marco de la puerta de su habitación.
Charlotte: Con Andrew fue distinto, con él fue un amor a plena vista, un flechazo y con Harry-me interrumpió.
Michelle: Y con Harry fue más que eso, ¿verdad? Charlotte, no engañas a nadie, te intentas engañar a ti misma convenciéndote de que no te gusta, cuando no te crees ni tú-terminó mi frase, aunque no fuese eso lo que iba a decir, tenía toda la razón-aunque, sino te gusta como tanto dices, me lo podré quedar yo-dijo mordiéndose el labio y mirando al pasillo como si acabase de pasar-podríamos hacer un trato, yo te doy todo lo que quieras de mi mercancía, si tú te alejas de Harry, no le hables, pasa de él, que se cuenta que tú no quieres nada con él, ni su amistad-acabó con una de sus sonrisas cínicas.
Charlotte: ¿Qué? No, jamás, Harry no es un objeto con el que se pueda hacer trueques-me decanté por decir.
Michelle: Oh, ¿que pasaría si se enterase de todo tu pasado? ¿o si se enterase de su enfermedad?-me quedé quieta, ¿como sabía mi pasado? y ¿como sabía la enfermedad de Harry?-Charlotte, ¿no sabes que tengo contactos? Como si no me conocieses, me entero de todo, sé lo de tu padre, sé lo de Andrew, sus causas de muerte, sé todo tu historial, y de Harry, sé su enfermedad-dijo dando vueltas sobre mi y mirándome de arriba a bajo-Yo me informo de mis clientes antes de venderles mi mercancía, así que, ya te puedes alejar de Harry, o sino se enterará antes de su enfermedad, sabrá que lo sabías antes y no le has dicho nada, se sentirá engañado y os hablaréis más, ¿prefieres lo de antes o esto?-me susurró al oído y terminó con otra de sus sonrisas.

Capítulo 17''Estoy jodida, otra vez''








Charlotte: Por favor James, solo te pido ese favor, por favor-le rogué como quinta vez, él se limitó a rodar los ojos.
James: Está bien-yo aplaudí-pero veré lo que puedo hacer, espera aquí-dicho eso se levantó del sofá y salió a buscar un médico, le pedí si podría cambiarme de habitación a la que estaba antes, me aburría mucho sin Harry. En ese momento entró James por la puerta-buenas noticias, te dejan cambiarte-dijo con una sonrisa a lo que a mi se me contagió, me levanté y le di un abrazo.
Charlotte: Eres el mejor, enserio, gracias-dije apartándome de él y mirándole a los ojos.
James: Venga, que tu compañero de habitación te espera-dicho eso me ayudó a quitarme el aparato que medía mis pulsaciones y me dirigí a mi habitación con una sonrisa, en el camino pensé en lo que pasó ayer por la noche, estaba claro que no se lo iba a recordar, se suponía que estaba durmiendo, me iba a callar, cuando más evite el tema, mejor. En ese instante estaba delante de la puerta, esta estaba cerrada, ¿qué debía hacer? Tocaba y decía: ''Sorpresa'' Ni que fuese su cumpleaños Charlotte A lo mejor estaría durmiendo, si, lo mejor sería entrar despacio y ya está, así lo hice, abrí la puerta poco a poco, entre en puntillas y lo vi a él, estaba apoyado en el marco de la ventana mirando a ningún lado, me quedé quieta en mi sitio visualizándolo, tenía uno de sus brazos apoyado en el marco de arriba mientras que el otro lo tenía suelto, un rayo de sol le traspasaba por los huecos de sus rizos, simplemente, perfecto, Charlotte, ¿desde cuando visualizas tanto a Harry? Olvídate de él, ¿quieres pasar por lo mismo? No, no quería, me sacudí la cabeza y me senté en la cama despacio sin hacer ningún ruido, fue inevitable.
Harry: ¿Charlotte?-preguntó al girarse y verme sentada en la cama.
Charlotte: La misma, tampoco he estado tanto tiempo fuera de esta habitación, pero la echaba de menos-dije levantándome de la cama y visualizando el entorno con una sonrisa.
Harry: ¿Solo echabas de menos la habitación?-dijo acercándose a mi.
Charlotte: No, no solo eso, también echaba de menos no tener espejo en el baño-dije, a lo que me reí y a él se le contagió.
Harry: ¿No me has echado de menos a mi?-dijo señalándose y a escasos centímetros de mi cara.
Charlotte: No, me divertía más mirar a la nada y escuchando música, no te necesitaba-dije divertida a lo que él se rió, nos quedamos en silencio, solo nos mirábamos, no hacían falta palabras-bueno, ¿quieres echar unas partidas al baloncesto?-dije rompiendo el silencio y alejándome de él.

(......)

Charlotte: Oh Harry ¡eres un manta!-dije burlándome del tiro que había fallado.
Harry: Estoy cansado, me siento un rato, tú ve practicando, que voy a tener más fuerzas para machacarte-dijo guiñándome un ojo y sentándose en el bordillo, yo de mientras intentaba encestar, algunas las fallaba, pero eran pocas, me giré para ver a Harry y vi que se estaba haciendo aspavientos con la mano. Fruncí el ceño y me dirigí a él.
Charlotte: ¿Estás bien? ¿Necesitas agua?-le pregunté una vez que estuve en frente de él.
Harry: No...gra-gracias, so-solo es que-dijo con dificultad a la hablar-¿n-no está faltando el ai-aire aquí?-dijo intentado respirar hondo, después de esto vi como ponía los ojos en blanco y se desmayaba.
Charlotte: Harry, ¡Harry despierta!-grité zarandeándolo de lado a lado-¡Harry!-grité asustada, corrí a dentro en busca de cualquier doctor que me pudiese ayudar, justamente me choqué con uno.
X: ¿Charlotte? ¿y esas prisas?-preguntó frunciendo el ceño.
Charlotte: Yo...Harry....no puedo...-expliqué con señas y lágrimas en los ojos. Dicho esto guié rápidamente al doctor donde estaba Harry, allí ya habían más doctores, entre dos le cogieron por piernas y brazos y le subieron en una camilla, después se fueron corriendo y lo entraron en otra sala en la que yo no pude entrar. No sé cuanto tiempo estuve sentada en aquella incómoda silla esperando alguna respuesta, no quería que Harry se fuese, otra persona que quería se iba a ir de mi lado, no quería....El mismo doctor que me atendió salió de la sala y se sentó a mi lado, dio un gran suspiro, yo giré la cabeza y le miré esperando una respuesta.
X: Charlotte, lo que te voy a decir es un ''secreto''-hizo comillas con los dedos en la última palabra-no se lo tienes que contar a nadie y menos a él, ya se enteraran, pero a ti te lo cuento porque eres la primera que le estás buscando, ¿vale?-yo me limité a asentir con la cabeza-no es fácil de decir, no es mi primer caso, pero no sé como decírtelo para que no-le interrumpí.
Charlotte: Vaya al grano-dije impaciente.
X: Esta bien-dio un suspiro-tiene edema pulmonar, pero no se lo tienes que decir a nadie ¿vale? de eso ya se encargarán sus padres-a mi se me hizo un nudo en la garganta al escuchar la enfermedad que tenía Harry.
Charlotte: ¿Todo este tiempo lo habéis estado sabiendo y no se lo habéis dicho?-pregunté.
X: Sospechábamos que pudiese ser eso, pero no estábamos seguros, hoy lo hemos afirmado-dijo serio.
Charlotte: Eso significa qué....-dije en un susurro y agachando la cabeza.
X: Si Charlotte, se puede morir-dijo mirando al frente.


martes, 17 de septiembre de 2013

Capítulo 16''Sentí miedo"



(Narra Harry)

Volví de hacerme las pruebas, me dijeron que si encontraban algo o me lo dirían a mi o a mi tutor, yo solo me limité a asentir, ¿qué iba a hacer? Necesitaba una ducha y rápido, quería despejarme, odiaba hacerme pruebas, siempre las hacen para después no encontrarme nada, pensé en lo que dijo Charlotte, una sonrisa se me dibujó en el rostro, ¿era alguna indirecta o era un simple cumplido? la verdad es que no lo sabía, últimamente estábamos muy bien, nos gastábamos bromas, reíamos juntos, era algo normal, ¿verdad? lo raro era las veces que nos faltaba centímetros para darnos un beso, Charlotte no quería, los dos poníamos cualquier escusa o mirábamos a otro lado, no le gustaré, me verá como un simple mejor amigo, y yo respeto su opinión, la verdad es que empiezo a sentir algo más que cariño por Charlotte, ese algo más no se definirlo dado que ni yo sé lo que siento hacía ella. Llegué a mi habitación y entre, me resultaba raro que Charlotte no estuviese, no me iba a preocupar, estaría hablando con James, tiene problemas, necesita hablar de ellos, la entiendo, lo que no entiendo es ¿por qué no habla conmigo de sus problemas? A lo mejor ella ve nuestra amistad como algo pasajero y no ha llegado al punto de contarme todo su vida, aunque, ahora que me lo pregunto, no sé casi nada, no me ha contado ninguna anécdota, como era su vida antes de entrar aquí, tal vez tendría que preguntarle, pero no ahora, sino después de que pasen unos días, ahora sería demasiado precipitado. Cogí una toalla y otra muda del armario, toqué a la puerta del baño antes de entrar, a lo mejor estaba allí, no obtuve respuesta, me encogí de hombros y giré el picaporte, lo primero que vi fue una camiseta de tirantes desgastada, fui subiendo la vista hasta encontrarme con la bañera llena de agua, solté todo lo que tenía en las manos y me dirigí a ella corriendo, lo que vieron mis ojos no podía ser verdad, un grito salió de mi garganta y enseguida la cogí, se bañó en ropa interior y dentro de la bañera había una jeringuilla, le zarandeé varias veces haber si despertaba, seguía sin despertar, grité y lágrimas salieron de mis ojos, tenía miedo, no quería que se fuese, la apreté fuertemente a mi pecho mientras que  gritaba para que alguien me escuchase, al final lo hicieron, dos mujeres mayores con pelo canoso se asomaron por la puerta y me vieron, enseguida una de las mujeres salió de la puerta, mientras que la otra me ayudó a sacarla de la bañera, a los segundos un montón de doctores aparecieron en la habitación y echándome de la habitación, a los segundos se llevaron a Charlotte a otra sala con un montón de máquinas enchufadas a ella, yo les seguí corriendo debido a que iban a paso acelerado.
X: Quédese aquí, le vamos a reanimar-dicho eso entró en la sala con muchos más doctores. Yo estaba sentado en una silla, con las rodillas encogidas y mi cara dentro de esta mientras que lloraba, ¿por qué lo hizo? solo pude ver la jeringuilla, nada más. Noté como una mano se posaba en mi hombro levanté la mirada y era mi madre acompañada de los padres de Charlotte que lloraban abrazados, me levanté y abracé a mi madre, ella pasó su mano por mi cabello y me susurraba al oído.
Anne: Todo va a salir bien-me susurraba para tranquilizarme, eso de una manera o otra hacía que mis lágrimas cesaren por un momento. La madre de Charlotte se dirigió a mi.
Sra. Harris: ¿Como la viste?-dijo con la voz entre cortada, yo le miré sin comprender la pregunta-quiero decir que como lo hizo esta vez-dijo aguantando las lágrimas.
Harry: La vi en la bañera y una jeringuilla estaba en el fondo de esta-le dije recordando lo sucedido-¿otra vez? ¿lo ha hecho más veces?
Sra Harris: Harry....-dijo haciendo una pausa-ella es suicida-dijo en un susurro. Mis ojos se abrieron de par en par al escuchar eso, me senté en una de las sillas y me quedé mirando a la nada ''suicida'' esa palabra se repetía en mi mente, estaba claro que no conocía nada sobre ella. Rezaba para que reviviera, no se podía ir.....

(......)

X: ¿Familiares de Charlotte Harris?-dijo uno de los doctores al salir de la sala. Los padres de Charlotte y yo nos levantamos rápidamente.
Sra Harris: Somos nosotros-se decantó a decir.
X: Tengo que daros una noticia, Charlotte se encuentra en la sala, todavía no está despierta, nos ha costado pero al final hemos podido revivirla-una sonrisa se me dibujó en mi rostro y lágrimas recorrieron por mis mejillas, enseguida me las sequé-van a entrar de uno en uno, si se despierta nada de alterarla o hacerla enfadar, al final le tendremos que atar a la cama-dicho eso se metió en otra sala. Primero entró la su madre y después su padre, yo estuve esperando sentado en la silla.
Anne: Todo ha salido bien...-me susurró cogiéndome de la nuca.
Harry: Si...-susurré acompañado de una sonrisa. Salió el padre de Charlotte avisando de que estaba despierta, era mi turno, me levanté, limpié mis manos en mis pantalones a causa del sudor que se había acumulado en ellas, y me dispuse a entrar a la sala.

(Narra Charlotte)

Mierda, ¿por qué me pasaba esto a mi? ¿por qué no me podrían haber dejado allí en la bañera y haber muerto? Ahora estaba en una sala, tenía un aparato en el brazo que medía mis pulsaciones por si pasase algo que los doctores viniesen. Según lo que me había contado mi madre fue Harry quien me "salvó" me tendría que haber dejado, pero no, él era el héroe, el se tenía que hacer el héroe y "salvarme", ahora todos estarían más atentos conmigo, me agobiarían, pero ellos no lo entienden, solo quieren que me cure, yo lo único que necesito era que se preocupase él, mi padre, quería que me visitase, que me ayudase día a día, que me hiciese esas tonterías que me solía hacer, que me hiciese el ''zombie'' como siempre me reía a carcajadas cuando me lo hacía, eso, solo eso era lo que pedía, ¿Era mucho? si, al parecer si que era mucho. Me encontraba escuchando música de mi MP4 que me trajo mi madre, según el médico me tenía que "estimular" y volver a la normalidad. Le di a aleatorio y la primera canción que sonó fue Mamá de My chemical romance, le di el volumen al máximo para escuchar cada una de las palabras que decía aquella canción. Noté como me tocaban, giré la cabeza y me topé con sus ojos color esmeralda, pero esta vez tenían un poco de brillo debido a que se le notaba que había llorado. Me quité los auriculares y los dejé al lado de mi para escuchar lo que me quería decir, a pesar de que la mitad no le iba a escuchar.
Harry: Hace unas horas creí que ya no te iba a volver más, sentí como si mi corazón se quebrase, cuando te vi en la bañera fue la peor imagen que vi y que me gustaría olvidar, sentí miedo-hizo una pausa-ha perderte-dicho eso la sala se inundó de un silencio, yo no sabía que decir-por favor te lo pido.....no lo vuelvas a hacer nunca más-dijo hundiendo su cabeza en las manos-estaré a tu lado todo el rato si hace falta pe-le interrumpí.
Charlotte: ¿Otro más detrás de mi? Oh, lo que faltaba-Charlotte, piensa antes de hablar...me recordó mi conciencia, pero como miles de veces no le hice caso e hice lo que mejor se me da hacer, herir a la gente-yo lo único que quiero es que me dejéis en paz, que dejéis de agobiarme y que os preocupéis de otras cosas, ejemplo, tú tu enfermedad que todavía no está detectada y los demás...-hice una pausa para pensar-¡la economía!-alcé la voz y levanté el dedo como si de un descubrimiento se tratase-¿sabes? ellos por lo único que se preocupan es el dinero, si a ti te están haciendo tantas pruebas es por el dinero, el dinero mueve a cualquiera, mis problemas que yo tenga que contar eso no le importa a la gente, el único problema para ellos es la economía, si ahora se preocupan tanto por mi es hasta el punto que he llegado, ni siquiera les interesa mis problemas, una vez de que esté fuera ya no se van a preocupar de los problemas que de verdad me afectan, van a estar trabajando y preocupados por la economía. Harry,¡tú y yo no importamos a nadie!-grité, noté como el aparato que tenía enganchado se empezaba a acelerar.
Harry: Charlotte, cálmate, van a venir...-susurró mirando como eso empezaba a pitar.
Charlotte: ¡Genial!, ¡que vengan!, ¡así podré explicarles a ellos también mis problemas! porque sino...¿¡para que les pagan!? ¡pues ahora quiero que me escuchen!-grité perdiendo todos mis modales en medio minuto, Harry tenía razón, cuatro enfermeras acompañadas de un doctor me sujetaron  me volvieron a sentar, vi como una de las enfermeras le decía a Harry que volviese a su habitación.
X: Charlotte.....-dijo una voz reconocible para mi entrando por la puerta una vez que las enfermeras y el doctor salieron de la habitación.
Charlotte: Hola señor Moore...-susurré.
James: Charlotte, siempre te digo que me llames James, tú y yo somos amigos, ¿verdad?-dijo sentándose en el sillón al lado de mi. Yo asentí con la cabeza-y sabes que los amigos se cuentan todo, ¿verdad?-preguntó de nuevo, como si de tonta tratase.
Charlotte: ¿A donde quiere llegar?-pregunté girando la cabeza hasta encontrándome con sus ojos color café que me miraban decepcionado.
James: ¿De donde lo conseguiste?-preguntó serio. Sabía a lo que se refería.
Charlotte: ¿Sabe? ahora que lo pienso, usted no es mi amigo-dije acostándome y quedándome a espaldas de él.
James: Charlotte....-susurró con un poco de enfado. ¿Y ahora que hacía? estaba claro que no iba a decir quien me daba todo eso.
Charlotte: Está bien...-hice una pausa para pensar en qué le iba a hacer-la he cogido yo, era mía-dije cerrando los ojos-la encontré en el suelo y en vez de dársela a un doctor me la quedé-dije agachando la cabeza para hacerlo más creíble, él suspiró fuertemente.
James: ¿Lo has hecho por lo que te he dicho hoy?-yo levanté la cabeza y me encontré otra vez con sus ojos, asentí mientras retenía las lágrimas, en eso no le iba a mentir. Él al instante me abrazó y yo lloré en su hombro, lo necesitaba. Una de sus manos me acariciaba la espalda y me susurraba al oído para que me tranquilizase. A veces me pregunto, ¿qué he hecho yo? ¿qué he hecho yo para que no me aceptase? es la pregunta que me suelo hacer, pero nunca obtengo respuesta.

(.....)

Me encontraba en mi habitación, me pesaban los ojos de haber llorado, los tenía cerrados, sin embargo no tenía sueño, no tenía a Harry para hablar, ¿qué hacía? todo estaba a oscuras, sentí miedo, siempre tuve pánico a la oscuridad por un trauma que tuve de pequeña por culpa de mi padre, pero ahora no iba a pensar en eso. Oí como habrían la puerta lentamente, me tapé hasta el cuello y cerré los ojos fuertemente, recé para que mi curiosidad no hiciese que abriese un ojo de repente como muchas otras veces me ha pasado.
X: Sé que no puedo estar aquí, y que tampoco me estarás escuchando, pero no podía aguantarlo-dijo una voz que distinguiría aunque hablase en susurro, era Harry, ¿qué hacía aquí? Noté como se acercaba a mi debido a que mi respiración se juntaba con la mía. Vale Charlotte, si va a hacer lo que creemos que va a hacer no te muevas, no te muevas...me rogaba mi conciencia, le hice caso, un rizo rozó mi mejilla haciendo que me estremeciese, noté como sus labios rozaban con los míos hasta que se fundieron en un cálido beso en el que no pude hacer nada por mi parte, mierda Harry, ¿por qué lo has hecho? En ese momento noté como mi corazón se me salía del pecho haciendo que el aparato que tenía se acelerase, oí la leve risa de Harry y después la puerta cerrarse avisando de que se había ido, abrí los ojos de golpe y con las yemas de mis dedos toqué mis labios que hace unos segundos fueron besados, había sentido algo fuerte en mi, algo que había estado evitando, pero que ahora, a causa de lo que me había producido ese beso, tenía que ocultarlo......ahora había comprendido que Harry me gustaba, y no quería que ese sentimiento fuese a más.